martes, 5 de mayo de 2015

Carreira popular Feira do Viño do Ribeiro

Este fin de semana tocó correr en casa en una carrera que además organizaba mi club. Era la segunda edición aunque este año cambiaba de nombre pues, como novedad, estaba integrada dentro de un programa de actos mayor, que es la feria del vino, el producto estrella de la comarca, que hacen aquí por estas fechas. En el plano organizativo estuve echando una mano el día anterior con las bolsas y el propio día con el reparto de dorsales. Por lo demás, el diseño del circuito que era el mismo del año pasado, lo hicimos a medias entre Lalo y yo. De hecho este año hicimos un día el recorrido para marcar los km (aunque creo que luego en carrera se marcaron mal), justo el día que volvía tras el parón de estar enfermo bajo tratamiento con antibióticos y trabajo me costó completarlo en 45' :-D


De eso hace ya más de un mes así que afortunadamente tiempo he tenido de recuperar. Mi forma no es la del año pasado, de aquella con el objetivo del mundial de duatlón y más avanzada la temporada estaba en un momento dulce corriendo a pie. Ahora no estoy entrenando en esos tiempos pero bueno, poco a poco ya me voy acercando. Si la semana pasada me decepcionaba mi rendimiento en Monforte en esta ocasión todo lo contrario. Y eso que con lo de dar los dorsales mi calentamiento fue de lo más chapucero.
El día estaba gris y amenazaba lluvia, pero no hacía nada de frío, al contrario, la humedad era elevada y estaba un pelín bochornoso. Este año la salida era frente al castillo y no en la plaza mayor así que ya se salía cuesta abajo. 

Foto: Faro de Vigo



El primer kilómetro por tanto rapidísimo. Como el año pasado salí en cabeza y como el año pasado los buenos, en este caso Iván Docampo y también Luis Iglesias, me dejaron pasar en primer lugar por enfrente de mi casa  (a unos 700 metros de la salida en primera posición) Con eso ya cumplí :-)
Precisamente en ese punto hubo un enganchón y caída en la zona de cabeza, raro puesto que ese tramo es espacioso. Afortunadamente parece que no tuvo mayores consecuencias. 
Pasamos por el cartel del km 1 en menos de 3'. Debía estar mal colocado aunque da idea de que esta primera parte de la carrera era muy rápida.
A continuación vendrían unos kilómetros muy llanos donde Iván y Luis Iglesias quedarían en cabeza seguidos por un grupeto de una decena de corredores, en su mayoría del Arenteiro, y en el que también se logró meter mi compañero de equipo Juan Romero.
A pesar de que Juan me animó a aguantar con ellos, no era mi ritmo y me quedé un poco en tierra de nadie en compañía de Rubén Calvo. Con él hice unos cuantos kilómetros. Luego se nos uniría también un chico que no conocía.



Antes de la carrera me enteré que a los tres primeros empadronados en el pueblo le iban dar unos vales para las termas así que era una buena motivación. Con lo que me gustan a mi las termas de Prexigueiro. El primer puesto local era imposible puesto que Iván está en otra liga, pero con las otras 2 plazas del podio sí tenía opciones.
En el camino del río Rubén se acabaría quedando así que el trío se redujo a una pareja. Por delante a cierta distancia reconocía la camiseta de mi compañero de equipo y la de Frebas del Arenteiro, que también se descolgaría y al que acabaríamos alcanzando en la subida a Francelos.
Hasta el km 6 la carrera es muy fácil y muy rápida pero los 3 últimos kilómetros son los más exigentes. El repecho de Francelos es durillo pero había alguna gente animando y así se hace mucho más fácil. Quizás resultara peor la larga recta de subida tendida por carretera solitaria que había a continuación.
Al llegar al cementerio el terreno ya da un respiro. Regresamos prácticamente al punto de salida pero antes de entrar a meta tocaba callejear un poco.
Bajamos rápido por la calle extramuros para entrar en el casco histórico por la puerta nueva (que de nueva no tiene nada, es una de las fotos típicas de aquí, muy bonita) Las calles estaban mojadas y la piedra húmeda es un tanto peligrosa, sobre todo si se llevan zapatillas lisas como en mi caso, aunque en realidad tampoco conozco zapatillas que agarren bien en estas condiciones. Un último repecho duro y llegamos a la plaza mayor. Aquí le tomo unos metros de ventaja a mi acompañante del día y puedo entrar a meta en solitario con relativa comodidad.




35' clavados, 35:00, algo más de 1' peor que la pasada edición pero con unas condiciones muy diferentes. Puesto 15º de la clasificación general, 4º Veterano A, aquí me quedé sólo a 2 puestos pero a 1' largo del podio de mi categoría. En la clasificación de corredores locales si que pude lograr la segunda posición así que premio merecido de termas para mí :-D
Muy contento además de poder compartir podio con un gran corredor como Iván, le da valor a ese 2º puesto.

El alcalde hoy también corredor entregando las medallas



Y tan felices.

No hay mucho más que añadir, las cosas salieron bastante bien en todos los sentidos. Acabé satisfecho, un día para recordar, y espero que esto me ayude a recuperar también la confianza, que estaba un poco tocada tras una serie de malos resultados. Aún queda temporada y aún podemos hacer muchas cosas.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Iván Docampo  Rungalicia.com  30:04
2º Luis Iglesias Atl. Arenteiro 30:45
3º Pablo Carrera Cárnicas Serrano 31:54

Femenina
1ª Silvia Rodríguez Esprintes Ourense  38:09
2ª Sonia Alonso Lombis  40:48
3ª Elena Pérez Ourenrunning 41:22

Fotos: TamaMF

martes, 28 de abril de 2015

VII Carreira popular de Monforte

Este fin de semana volví al asfalto. Con más pena que gloria, eso sí. La de Monforte es una carrera llana y rápida, 7 km sin apenas un metro de desnivel, aunque con un par de giros de 180º en cada una de las dos vueltas. Ya había participado en la segunda edición hace ya 5 años, aunque a mí me parece que fue ayer. De aquella me saliera una carrera bastante decente, cosa que no sucedió este domingo.
La verdad es que ya llevo unas cuantas semanas que estoy entrenando bien, he recuperado el gusto por correr y me siento con muy buenas sensaciones. Quizás por eso esperaba algo más.


La mañana estuvo alternando entre momentos de lluvia y momentos de sol, temperatura agradable y apenas viento (aunque apenas una ráfaga bastó para tirar con el stand de los trofeos una vez que habíamos cruzado la línea de meta) Las condiciones para correr eran bastante buenas.
Empecé a calentar bastante temprano porque era una distancia corta y así aprovechaba el entrenamiento. Luego me encontré con Lalo, el presi de mi club, y ya hice el resto del calentamiento con él. 
Lalo normalmente corre mucho más que yo pero como estaba sin apenas entrenar y con un tratamiento de antibióticos decidió intentar acompañarme (que como se vería luego sucedería al revés,  sería yo el que intentaría seguir su ritmo)
A las 12 del mediodía se dio la salida a nuestra carrera con una amplia participación y con varios corredores de gran nivel, entre ellos el reciente campeón de España de 10 Km en ruta. A pesar de que la inscripción era gratuita (ya pocas carreras se ven así) había premios en metálico para los primeros clasificados.


No estábamos demasiado bien situados en la salida y como el recorrido de inicio no es muy amplio, nos vimos inmersos en medio de un atasco. Hasta pasado el primer control de carrera no pudimos empezar a correr con total libertad. Según el chip los primeros 1300 metros los hicimos en 5'13" a un ritmo de 4'04" el Km. En ese momento mi puesto era el 100º.
Aún quedaba bastante carrera y fuimos remontando posiciones. En toda la vuelta ganamos casi 40 plazas. De respiración me sentía bastante cómodo pero de piernas nunca tuve buenas sensaciones. Me notaba lento y pesado, quizás me faltara ritmo.

Al principio de la segunda vuelta alcanzamos a Germán que había corrido la maratón la semana pasada y nos preguntó que hacíamos tan atrás. Bueno, en mi caso la verdad es que no iba muy sobrado que digamos y mucha excusa no tenía.
Pasamos el segundo control, Km 4,7 en 18'46" en un grupo de 4 corredores. Ya habíamos bajado la media a 4' el kilómetro.
Aguanté con ellos unos metros más pero luego me descolgué. Una mezcla de apatía y escasa capacidad de sufrimiento, no sé. El caso es que fui incapaz de seguirles. Los metros que me tomaron Germán y Lalo resultaron insalvables.


El puesto más o menos lo conservé porque no había nadie cerca, de hecho hasta gané dos posiciones respecto al control, pero la verdad es que acabé un tanto decepcionado. 
Crucé al línea de meta en 27'26", casi 1 minuto más que la última vez. Puesto 60º. Media de 3'56"/Km, pobre teniendo en cuenta la distancia y el perfil. Pero bueno, de todas formas, como ya digo, si sigo entrenando bien será cuestión de tiempo que se vuelva notar en las carreras. Quizás tan sólo necesite un poco más de confianza.
Paso a paso.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Alejandro Fernández 3&Run Pedro Nimo  20:59
2º Carlos Villamor 3&Run Pedro Nimo 21:46
3º  Javier Paredes Ourenrunning  22:11

Femenina
1ª Paula Mayobre Escuela atl. Paula Mayobre  25:11
2ª Noemi Villar  Oviedo Atl. 26:32
3ª Ana Belén Losada Ourenrunning  27:07

martes, 21 de abril de 2015

5º Mini-Trail Pozo do Demo

Con el tiempo que llevaba sin participar en trails y ahora ya van dos consecutivos. Me tocaba elegir este fin de semana entre ir a la pista a Vigo o a este trail, y como aún no me siento con confianza para la pista pues al final me decanté por el trail, por eso de dejar de lado el reloj y tomarlo como un entreno. Hay que variar un poco de estímulos y los trails son un buen medio para sumar kilómetros y ganar fuerza en las piernas.
Le llamaban mini y eran "sólo" 16 Km pero al final resultó una carrera bastante dura con cerca de 1000 metros de desnivel acumulado. Yo había participado hace unos años cuando eran 12 Km y el recorrido era menos duro y técnico. Los cambios algunos me gustaron más y otros menos.
La salida era desde el manantial de Cabreiroá, un entorno muy chulo que está a algo más de 1 km del centro de Verín y del pabellón donde se recogían los dorsales y estaba situada la meta. Al trote no es más que un paseo.
Éramos algo más de un centenar de inscritos, en buena parte caras conocidas. Nos pusimos en marcha de una forma un tanto sorpresiva, con un: "hala buena suerte y pasadlo bien."


Los primeros kilómetros eran fáciles, de pistas anchas y sin demasiado desnivel. Era terreno conocido de la última vez. Salí tranquilo porque me lo iba tomar como un entrenamiento y porque desconocía en cierta medida lo que me iba encontrar. Enseguida llegamos ya las primeras rampas, al principio se podía correr pero luego vendrían otras de mayor desnivel que se subían andando, con las manos en las rodillas o como buenamente se pudiera. Pasamos junto al Pozo do Demo que da nombra a la prueba y nos metieron por un nuevo sendero abierto este año. Estaba muy chulo y me gustó pero tampoco me pude deleitar demasiado por fijarme bien donde ponía los pies.
Esta primera parte de la carrera era un terreno favorable para mí. Pese a que en las subidas no me encontré con muchas fuerzas y me dolía la espalda, las bajadas eran fáciles y no técnicas, lo que provocaba situaciones curiosas, como que alcanzara a Xabi bajando y luego me dejara subiendo, el mundo al revés jeje.


Me habían cantado el puesto y creo que me dijeron que iba el 35º a 8' del primer clasificado, que imaginé que sería Casado. Aún quedaba mucha carrera. Los paisajes eran muy bonitos y se veía todo el valle del Támega.
En el km 9 alcanzamos el punto de mayor altitud del recorrido 707 m. Habíamos partido de los 300. En el siguiente kilómetro descenderíamos 230 metros, en algún tramo bastante complicado por un sendero con regueros que se usa para el descenso de btt. Aquí si que este tipo de terreno no se me da nada bien y perdí de vista a Xabi y a Iván que iba justo detrás. Aún acabo de salir de 2 meses con el tobillo tocado como para jugarme aquí la temporada en algo que no me va ni me viene. Más vale lento pero seguro.
Llego abajo. Hay un tramo de pista que recordaba de la última vez pero luego nos meten por una parte de bosque. Al principio es entretenido pero luego se me hizo pesado, mucho tobogán, mucho sube y baja sin mucho sentido, bajaba por una pendiente muy pronunciada para a continuación volverla a subir por otro lado. Creo que siempre recordaré la imagen del Pescas gritando piedra piedra y luego abrazado a un árbol. Es que había alguna bajada que se las traía, mucha pendiente y con el suelo de hoja de pino que era bastante resbaladizo.
Fue después de esa bajada complicada, que yo me quedé un poco atrás del grupo en el que iba, ya comenté que este terreno no me va, cuando nos perdimos. A ellos que iban más adelante los avisaron y entonces me paré y pude ver que las cintas continuaban más arriba. Creo que fue un punto conflictivo en el que se perdió más gente, decían que habían movido las cintas o algo así no sé. Las clasificaciones al final quedaron un tanto desvirtuadas, hubo gente que retornó al recorrido en distintos puntos y se saltaron alguna parte, otros que retrocedieron e hicieron metros de más. Incluso el primer puesto no estuvo del todo claro y en la entrega de premios se subieron tanto Castor como Casado a lo más alto del cajón. Yo cómo iba por detrás no sé lo que sucedió con los primeros puestos. Por mi parte seguí el recorrido marcado y no volví a tener problemas aunque en este último tramo estuve más pendiente de poder ver las cintas que de correr.
Al final acabamos llegando al balneario y de ahí apenas un par de km muy rápidos hasta meta. Pesca y Suso, que se habían reincorporado al recorrido por detrás mía, me pasaron como 2 exhalaciones y no les pude seguir, y eso que los animalitos venían de correr el maratón de Milán la semana pasada.
Si pude alcanzar a otros corredores y ganar un par de puestos antes de entrar a meta junto a Iván Dosantos.



No hubo más historia, 1h36'43" puesto 38 con el asterisco de lo antes comentado. Objetivo de entrenar cumplido, era de lo único que se trataba, una buena tirada y las piernas calientes. Poquito a poco a ponerse fuerte para la pista, quiero volver y estar al menos en los tiempos del año pasado.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Castor Salgado Limiactiva 1:13:49
2º Rubén estávez BTT Verín  1:14:24
3º Jose Manuel Casado Vía XVIII 1:14:47

Femenina
1ª Cristina Rodríguez 1:42:53
2ª Mª Luisa Vázquez  1:48:03
3ª Mª Julieta Hernández 1:48:04

Fotos: Pozo do Demo 1, 2, 3,

miércoles, 15 de abril de 2015

I BTTrail Península do Grove

He vuelto. No quizás a competir pero sí, al menos, a ponerme un dorsal. Me enteré de esta prueba hace un par de semanas, aún estaba medio convaleciente y empezando a entrenar de nuevo, pero me tuvo muy buena pinta y algo en mi interior me dijo que me apuntara. Hay una frase de Isak Dinesen (o Karen von Bixen-Finecke su nombre real) que dice algo así como que la cura de todos los males está en el agua salada: sudor, lágrimas o el mar. Dejando de lado las lágrimas y puesto que sudar puedo hacerlo en todos lados, lo que me apetecía realmente era ver el mar.


No vivo lejos de la costa pero tampoco puedo ver el mar todos los días y eso es algo que siempre eché de menos. Ni siquiera cuando vivía en Vigo gracias a mi horario y al fantástico urbanismo (je) de la ciudad podía hacerlo.
Hacía tiempo que no participaba en un trail y la distancia aunque no fuera muy larga si me imponía cierto respeto, porque en el último mes apenas he podido sumar kilómetros y porque me considero corredor de distancias más cortas. De todas formas malo sería. El perfil no era muy amenazador ni mucho menos, al desarrollarse todo el recorrido en la otrora isla del Grove poco monte puro y duro había. Era más bien un recorrido de dar zapatilla con muchos cambios de terreno (pero esto por una parte también lo hacía duro) A mi de todas formas este tipo de perfil me va bien y que el recorrido fuera poco técnico también, tenía ganas de levantar la cabeza y disfrutar del paisaje en vez de estar continuamente mirando donde pongo los pies.
De mi casa al Grove por autovía/autopista es hora y media. La salida estaba para las 10 de la mañana así que tocó madrugar un poco aunque no demasiado. El día anterior había estado de juez en una competición escolar de atletismo y acabé reventado, desde fuera no se lo imagina uno pero algunas actuaciones cansan más que competir. Fueron más de 4 horas de pie (me tocaron lanzamientos) y siempre al sol, que estos días pega bastante. De todas formas ya no me cogió de novato y llevaba puestas las medias de compresión, para esto si que son útiles.

Foto David Lema

Al trail acudía sin ningún tipo de objetivo, ni intención de competir ni nada, me daba igual hacerlo en más o menos tiempo, era de esas ocasiones que lo único que quería era disfrutar del recorrido, apreciar los paisajes, empaparme de los sonidos, colores, sensaciones... era lo que en esos momentos para mí tenía sentido, no hubiera firmado estar entre los 20, los 10 o los 5 primeros ¿para qué? Otro día quizás, pero esta vez buscaba más un reencuentro con una parte de mí, con los motivos por los que empecé, con los motivos por los que sigo en esto.
Dar un 10 a la organización es quedarse corto. Para mí perfecta. Ruta bien señalizada, imposible perderse, en cada cruce conflictivo siempre voluntarios, los avituallamientos suficientes, animados y bien surtidos, gente superamable, gaiteiros... Por mi parte hasta agradecí que no fuéramos muchos inscritos, poco más de un centenar, por el ambiente familiar. Reconozco que los trails con muchos participantes me agobian, en populares aún lo soporto, pero yo cuando corro por el monte me gusta disfrutar hasta cierto punto de la soledad, del silencio y de los paisajes. A mi lo de subir haciendo cola como si fuera un centro comercial o bajar con el aliento de una fila de corredores detrás me desagrada bastante. En cambio esta vez fue perfecto.
Los primeros kilómetros transcurrieron por terreno urbano con alguna subidita buena por asfalto hasta internarnos en el monte. Yo me lo tomé como un calentamiento pero me pareció que la gente salía bastante deprisa ¡Que son 26 Km! Aunque claro, con la proliferación de estos últimos años de maratones de montaña, ultratrails y demás 26 km parecen ya poquita cosa.



Toda esta primera subida era bastante tendida y se hacía entera corriendo, pista ancha sin mayor dificultad en un bosque de acacias bastante sombrío. Luego en el descenso ya nos meterían por algún tramo de sendero. De esta forma llegaríamos al primer avituallamiento de Punta Moreiras, Km 7. Me paré a beber y miré el crono, 36'. A poco más de 5'/Km, para un trail eso es ir muy rápido.


A continuación vendrían 13 Km absolutamente espectaculares bordeando la costa. Me resulta difícil hacer una descripción, simplemente me pareció precioso. Una sucesión de caminos bordeando playas de arena blanca y aspecto salvaje, con un mar de color azul intenso y olas que venían a morir mansamente a la orilla. Un paraíso cercano, por suerte a salvo de momento del cemento, que se ha cargado buena parte de nuestra costa.
Algunos tramos de camino discurrían sobre arena blanda de playa, lo que lo hacía bastante duro para correr. No pude menos que acordarme del maratón de las arenas, si aquí un tramo de 500 o 600 m ya te dejaba las piernas calientes ¿cómo será recorrer esas inmensas extensiones?


Entre playa y playa de vez en cuando tocábamos algún sendero de pescadores, pequeños toboganes en los que no dejabas de correr en ningún momento. Ya había transcurrido casi media carrera y aún no había tenido que caminar en ningún momento. En ocasiones iba solo, en ocasiones acompañado, 2 o 3 personas, no grupos mayores. En algún tramo fui en compañía de Amador del CAR Redondela, de los pocos participantes que conocía antes de la carrera. Pero en general de lo que iba acompañado era de mis pensamientos, o mis no-pensamientos, la vida es hermosa cuando llega a ser tan simple, un paso tras otro en este escenario, acariciado por la brisa y con la banda sonora de las olas. Si bien es cierto que la belleza está también en los ojos del que mira, otros no verían nada, arena que se mete en las zapatillas quizás, yo me considero afortunado, es lo que tiene estar enamorado de la naturaleza.



El segundo avituallamiento estaba situado en el km 12, Punta do Carreiro, un pequeño alto en la costa. De nuevo me paro a beber con calma y disfrutar un poco del entorno, ahora también como, que ya llevamos más de 1 hora de esfuerzo y aún resta otro tanto. Buena idea lo de trocear las barritas. Se me ha metido algo de arena en las zapatillas y temo que me hagan alguna ampolla. Al final no fue a más.



Otra vez en marcha. Más terreno de costa y playa. Si algo me daba envidia era no poder pararme y estar un rato en cada playa que encontramos, que además estaban totalmente desiertas. Envidia también de los ocupantes de aquella furgo estacionada a pie de playa, debe ser un placer despertar por la mañana y ver ese panorama. Algún día haré eso, me atrae pasar una temporada nómada, en un futuro quizás.
Pero dejándome de ensoñaciones, mi próximo destino estaba en el naútico de Pedras Negras donde se localizaba el siguiente avituallamiento. Llamaba la atención que el borde de la senda por donde corríamos apareciese toda vallada de concertinas delimitando una zona militar, la antigua batería de San Vicente, ahora en desuso. Aún se pueden ver los cañones oxidados. Me pregunto cuanto dinero en el mundo se invertiría en construcciones como esta que luego no valieron para nada. Los seres humanos nos pasamos la vida protegiéndonos de peligros imaginarios y descuidamos los peligros reales.
De la senda pasamos a una pasarela de madera que ya nos dejaría en Pedras Negras. Una parte muy rápida pero que también tenía sus toboganes.



3º Avituallamiento. Km 17. Animados por la gente del lugar. de nuevo parada y a comer y beber con calma. Físcamente me encuentro bastante bien, quizás lo que  peor llevara fuera el calor. En este avituallamiento tenían patatas fritas y me comí unas cuantas. Y eso que no es algo que me entusiasme ni nunca antes tomara patatas fritas en un avituallamiento pero creo que el cuerpo me pedía algo salado. La verdad es que estaban tan bien abastecidos que daban ganas de pillarse una silla y estar ahí de terracita. Sólo faltaba la cerveza.

Para mí la foto de la prueba. Almudena, la superbombera, es todo un espectáculo.
Había que seguir. De nuevo un tramito de playita por arena blanda y luego un pinar, más pista y por fin un tramo largo de playa donde pudimos correr por arena dura. En esta playa si que había ya algunos bañistas. Salí del avituallamiento anterior en compañía de Amador pero luego me paré a mear en el pinar y me quedé solo. Cuando llegaba el momento de abandonar la playa vi que un corredor que iba delante tenía problemas de calambres, o algo así, en un gemelo y Amador, que marchaba justo delante, le dijo siéntate ahí que me quedo yo contigo y te ayudo a estirar. Yo ya no me quedé porque con una persona llegaba, aunque no me hubiera importado. Esto lo cuento porque me pareció un gesto muy bonito, si no se hubiera parado hubiera llegado antes que yo y que otros pero no le importó.
Estábamos en torno al km 20, por mi reloj había transcurrido alrededor de 1h50' y abandonábamos definitivamente la costa para adentrarnos en el monte. Al principio los desniveles eran suaves pero luego llegó un momento que aquello se convirtió en una pared. ¡Vaya subidita! No la esperaba tan dura. Me recordó un poco a la que hay, o al menos había, en el trail del Galiñeiro hacia el final, pensabas que se había acabado y te encontrabas una buena sorpresa.




Aquí si que correr ya no, no hay fuerzas. Subir y a duras penas, con las manos en las rodillas. A lo lejos se escuchaba la música de las gaitas. En la cima estaba situado el último avituallamiento pero se haría esperar. El esfuerzo mereció la pena. Las vistas impresionantes. Me paré unos minutos a contemplar el paisaje mientras bebía un último vaso de isotónica. Km 21, Figueira do Meco, 5 km para meta, en su mayor parte terreno favorable,


Las vistas

Ahora me empezaba a pasar factura la falta de kilómetros en las piernas. La subida me dejó tocado y en la bajada se me subió un gemelo. Me paré un momento a estirar y continué trotando algo más despacio con precaución. Por suerte no tuve más problemas pero el tramo de subida que había a continuación, apto para hacerlo corriendo, lo tuve que completar andando.


El tramo final hasta la línea de salida ya no presentaba mayor dificultad pero se me hizo duro. De todas formas, el buen sabor que me estaba dejando todo el recorrido me hacía ir ligero.
Cruzo la línea de meta entre aplausos del público. Siempre me causa admiración que haya gente que te anime en pruebas en las que las diferencias de tiempo son tan grandes, quiero decir que tiene mérito estar todo ese tiempo animando y aplaudiendo en una línea de meta.



26 Km, 2h43'57", puesto 48º, sobre la mitad de la clasificación o un poquito mejor. No tiene ninguna importancia. Lo sentido durante el recorrido si.
Por la tarde me quedé por la zona, me hubiera gustado volver a las playas por donde pasamos pero no sabía llegar con el coche así que me fui a la Lanzada. Piernas en remojo, paseíto, bocata en la playa y minisiesta a la sombra. No todo va ser deporte. Se estaba muy bien, mucho mejor que en el verano. El único fallo fue no traerme las pinturas. Para la próxima.


Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Xosé Antón Barreiro C.D. San Paio 2:04:59
2º César Santos Ponteseca Trail 2:05:10
3º Rubén Rodríguez CD Ría de Arousa 2:05:25

Femenina
1ª Almudena Suárez Brigantia Aventura 2:40:38
2ª Vanessa Berdejo Galiorient 2:51:13
3ª Margarita Aguín CD Ría de Arousa 3:00:18


viernes, 3 de abril de 2015

Goodbye Tri

"Hay momentos en la vida en los que se tiene necesidad de hacer balance, de hacer inventario de uno mismo, en lo bueno y en lo malo. Llegan momentos en que se quiere comprobar si las propias aspiraciones siguen siendo las mismas o en qué medida han cambiado. Para que el examen pueda servir tiene que ser general y despiadado, una valoración difícil que está a mitad de camino entre la simpatía ciega que se siente por uno mismo, y el desprecio; entre la presunción de ser útil a alguien y el doloroso temor a no serlo"
Walter Bonatti

Después de mi última entrada volví a caer enfermo. Me vi en la obligación y también el deseo de parar totalmente unos cuantos días y restablecerme bien. Prácticamente todo el mes de marzo fue de continuos parones, entrenamientos a medias y malas sensaciones.
Como llevaba desde principios de mes arrastrando la misma sintomatología: mocos, tos, algo de inflamación en la garganta el médico decidió darme antibióticos y me dejaron bastante deshecho. Hoy hace una semana justa desde que volví a entrenar y por primera vez me he vuelto a encontrar bien, con fuerzas y disfrutando. De todas formas el parón y toda una serie de circunstancias hicieron que me replanteara totalmente la temporada, objetivos y entrenamientos.
Cómo cuenta Bonatti era hora de hacer balance. Había algo que no funcionaba. Soy de la opinión de que mi felicidad es algo muy serio y es a lo único que me debo. Puede sonar egoísta pero también opino que no hay felicidad sin considerar a los demás. Las personas no son entes aislados sino que todos estamos interrelacionados y la mejor forma de ser feliz es también procurando que los otros también lo sean, o al menos aliviando su sufrimiento cuando ello no sea posible.
Por otra parte creo que las personas también evolucionamos, por decirlo de alguna manera, y lo que un día nos llena llega un momento que deja de hacerlo y es preciso pasar página. El triatlón ha sido muy importante en mi vida los últimos 11 años, me ha dado muchas cosas, amigos, experiencias, ha sido una fuente de aprendizaje vital y también de disfrute. A nivel deportivo me ha permitido vivir la emoción de disfrutar de grandes eventos, un campeonato de Europa, otro del mundo, varios de España, así como pruebas singulares que quedarán por siempre en mi memoria. Pero creo que cómo pasa en las relaciones hay que saber en qué momento se agotan y no dan más de sí. No ha sido nada nuevo, quizás una deriva de los últimos años, he perdido el interés por múltiples causas. El año pasado decidí que fuera algo secundario frente al atletismo salvo el mundial de du que me hizo ilusión y lo disfruté mucho.
Llegué al triatlón de casualidad, prácticamente obligado por una mala anatomía que no me permitía sumar kilómetros ni hacer grandes entrenos en el atletismo, mi verdadera pasión. Pero ahora ha pasado el tiempo y he decidido volver a centrarme un poquito más en la carrera que requiere menos horas y me permite un mejor equilibrio con otros aspectos de mi vida. Tengo también interés por probar algo nuevo, seguramente algún deporte naútico, puede que retome el windsurf en el verano o empiece más en serio con el piragüismo o mismo el remo. Por supuesto seguiré nadando un día a la semana como siempre y participando en travesías que me encantan aunque sea un plomo, también usaré la bici para recuperar o para dar un paseo cuando me apetezca pero nada más, quiero salir de este círculo del más y más, tengo otros intereses, el triatlón se ha vuelto muy competitivo y no quiero pasarme el día entrenando. Siento necesario un alejamiento, al menos por un tiempo.
No puedo decir si es un adiós o un hasta luego, si me volverá picar el gusanillo y prepararé cualquier cosa, si habrá una segunda parte o si haré alguno para divertirme. No lo sé. Estoy inscrito al tri de Baiona, distancia olímpica, no sé lo que haré, si voy será sin entrenarlo ni tocar la bici pero no me preocupa. Iré simplemente si tengo ganas.
Han sido 10 años maravillosos, no me puedo quejar.
Gracias por todo.

Goodbye stranger, it's been nice
Hope you find your paradise
Tried to see your point of view
Hope your dreams will all come true

martes, 17 de marzo de 2015

Interruning Porriño

A lo largo de mi vida he corrido y entrenado de manera regular aproximadamente la mitad de los años que llevo en en este mundo. El deporte me ha enseñado muchas cosas, cosas sobre mí mismo y sobre el mundo, me ha acompañado en momentos buenos y malos, ha sido modo de expresión y forma de terapia, me ayudado a pensar y ver las cosas con claridad, a saborear los momentos dulces y a superar los complicados... Esta semana tuve que pasar por uno de los peores tragos de mi vida. Ya es una situación dura que se te muera un familiar cercano, doblemente duro cuando lo hace en tus manos. es cierto que uno ya tiene una edad como para asimilar que la muerte no es si no una parte de la vida. Aún así, la sensación de tristeza y de impotencia es inevitable. Este año ya no es que me fueran las cosas muy bien y aún encima esto le pone la guinda...
Pero la vida sigue, y mientras se tiene hay que valorarla como el gran regalo que es y aprovechar las oportunidades que se te presentan. A la Interruning hacía ya bastante tiempo que me había inscrito, me estuve a punto de dar de baja porque mi intención era correr el gallego de trail versión FGA pero como todavía no he recuperado 100% el tobillo que me lesioné en el cross de Monforte decidí dejarlo estar, el trail siempre me parece más agresivo. Luego claro, el sábado en el tanatorio ni me acordaba de que tenía carrera ni pensaba en ir, la cabeza estaba en otro sitio. Fue en la propia mañana de domingo cuando me dije que bueno, que total lo mejor que podía hacer era intentar hacer vida 'normal' y lo peor dejarme paralizar, así que, aún sin demasiadas ganas, me forcé un poco a ir hasta allí.
Este año la carrera estrenaba circuito y homologación. 10 Km que presumen de ser uno de los más rápidos de Galicia. Buena participación en cantidad y calidad, mucho público y buena organización. Me gustó el detalle de que nos dieran unos calcetines y no una camiseta. Para la publicidad quizás no sea tan apropiado, pero para mí es más útil, y el recuerdo del "ladrillo" de granito está bien. El tema de la salida por cajones de colores lo tuvieron bien organizado y, en ese sentido, se pudo correr de inicio con relativa fluidez. Los avituallamientos estuvieron bien surtidos y vamos, yo creo que muy poquitas pegas se le podrán poner a esta carrera. La meta era más bonita abajo, donde era antes, pero allí la salida se hacía muy estrecha y peligrosa.
El día en esta ocasión el tiempo también acompañó, un día soleado pero sin demasiado calor, temperatura ideal, Lástima que mis circunstancias personales no acompañasen.
Calenté largo y normal, no quería pensar en demasiadas cosas. Empecé a correr al ritmo que mi cuerpo tiene memorizado, ni muy fuerte ni muy lento. Entrenando a medio gas desde el gallego de cross y todavía con efectos del catarro, tos y mocos, creo que ahora mismo valdría algo menos de 39' pero no mucho menos. Sé que no estoy en mi mejor momento. 


Aún así no era el día de pensar en tiempos ni nada, sólo quería correr para despejar la cabeza y olvidarme un poco de todo. Pero una cosa es la parte consciente y otra la inconsciente.
Al principio seguí a Soledad Castro, que siempre es una referencia con toda su experiencia. Luego se nos unió la gran Aida Valiño ¡Que alegría volverla a ver competir y rodar ya a esos ritmos! en nada la volvemos tener ahí.


Así fue la primera vuelta. Al principio parecía ir todo normal pero en el km 4,5 me di perfecta cuenta de que el cuerpo no respondía. Lo sé porque miré el reloj, vi 17' y algo, un ritmo decente, pero no se correspondía con mis sensaciones ni con mis ganas. Pensé en dejarlo, no tenía la cabeza para sufrir, quizás hubiera sido un error venir...
Primer paso por meta. El marcador señalaba 19'31". Quedaba toda una vuelta. Había que elegir entre dejarlo o arrastrarse. 
Y la elección fue arrastrarse, porque total dejarlo me iba dejar igual de insatisfecho. Mal de piernas, mal de coco, mal de respiración, ahora hasta me daba la tos. Un quiero y no puedo. Se me hizo largo.



Pero  bueno, al menos quise acabar para cruzar la línea de meta, mirar al cielo y acordarme de la persona que ya no está conmigo. Siendo francos, a mi tía le importaba una mierda que yo corriera, nunca lo entendió, pero cada uno ofrece lo que puede. Es un poco el gesto o el hecho de acordarse.



39'53", 39'48" en tiempo neto, puesto 227º. Mal, pero no podía esperar gran cosa. Al menos sirvió para sudar un poco. Vendrán tiempos mejores, espero.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Alejandro Fernández 3&run Pedro Nimo  29:23
2º Hassan Lekhili Ourenrunning 30:17
3º Dani Bargiela Bikila 30:31

Femenina
1ª Mª Jesús Gestido Vila de Cangas  35:31
2ª Noemí Villar Oviedo Atl. 37:38
3ª Estela Estévez  Comesaña S.C. 38:10

Fotos: Safarstudio, TamaMF

martes, 10 de marzo de 2015

Sobre dioses y cumpleaños

Esta semana no hay crónica de nada, fue un mal fin de semana. Estuve enfermo. Otra vez, vaya racha este año. Lo  de esta vez es un poco lo normal, casi todos los años me pasa lo mismo con el cambio de estación, un par de días con dolor de garganta, mocos y fiebre. Ahora ya estoy más o menos bien y hoy ya he he podido entrenar. Incluso si forzara un poco podría haberlo hecho el domingo pero no tenía mucho objeto y casi mejor descansar. Quería haber celebrado mi cumpleaños el domingo con los 21 Km de Carballiño pero se torció la historia. Por suerte ya de enfermar, menos mal que lo hice el fin de semana del europeo de atletismo. Al menos de estar en casa estuve entretenido, un gran campeonato.
Aparte de esto y a falta de otra cosa que contar voy aprovechar la oportunidad para escribir una reflexión de algo que siempre me ronda por la cabeza. Este blog ya hace tiempo que quedó un poco como diario de competiciones, en vez de escribirlo en una libreta lo escribo aquí, y si hay gente que le gusta leer lo que escribo encantadísimo, pero en el fondo es algo que escribo para mí. Al contrario que en CP Mag por ejemplo, que escribo más con la idea de transmitir algo, aquí no. Igual desde fuera se puede interpretar Rock you like... como un ejercicio de egolatría o como una forma de proselitismo de lo que se ha venido a denominar el running, o el triatlón o todos los rollos que hago a veces. Nada más lejos de la realidad. Es todo mucho más simple, para mí escribir es simplemente una forma de ordenar la mente,un ejercicio para ser más consciente, lo que llaman ahora mindfulness y que está tan de moda.
Pero ya me estoy yendo por las ramas. Quería hablar simplemente del tiempo, del concepto de tiempo que tenemos, al menos el que domina aquí en occidente, y para eso voy tirar de mitología. Más que nada porque no hay porque matarse a establecer nuevos conceptos cuando me puedo aprovechar de que hace casi 3 milenios unos pueblos de pensamiento avanzado lo explicaron de forma magistral, me refiero a los griegos. Tirar ahora de clasicismo, a lo mejor está mal visto, a ver que se cree este pseudointelectual, pero la verdad es que sigo pensando que en algunas cosas no sólo no hemos avanzado sino que hemos ido hacia atrás. Yo es que a veces leo comentarios en redes sociales y ya no sé si reír o llorar, dirán que los chavales de ahora tienen escasa compresión lectora pero es que hay adultos que vamos... y ya ni hablamos de ironía, ni de leer entre líneas... 


Ya me estoy desviando otra vez. A lo que iba, los griegos, que eran auténticos maestros en contar bellas mentiras para enseñar una verdad, tenían en su mitología tres dioses del tiempo. El primero y más conocido era Cronos, que luego los romanos rebautizaron como Saturno. Cronos es el dios del tiempo, el del reloj, el que devora a sus hijos. Cronos para mí es el dios imperante de la sociedad occidental, el que idolatra la juventud y esconde a los viejos en residencias, el que está detrás de las preguntas de cuantos años tienes? aún no te casaste?.. el que te incita a pensar que eres demasiado viejo para hacer algo, el que encasilla, que te vende productos de teletienda para no envejecer, el que te dice que es oro y te hace ir cada vez más rápido; cambiar de coche, de móvil, de ordenador, cada vez antes. Cronos es el dios de la fast culture, de la fast food, de las relaciones superficiales y sin profundidad. En el deporte mismo, es el dios del deseo de triunfo rápido e instantáneo, de la devoción por una cifra, por un marcador, por unos minutos y unos segundos. 
Cronos es un dios y como tal los mortales tenemos que estar sometidos a él pero tenemos cierta libertad en cuanto a nuestra forma de relacionarnos. Eso ya lo sabían los griegos.

El cuadro de Rubens, ríete del cine gore

Yo lo acepto pero no soy nada devoto de Cronos. Porque resulta que además hay otros dos dioses del tiempo. Aión es el dios de un concepto distinto de tiempo, podríamos decir que de la eternidad. No nace ni muere, es el dios de los instantes eternos, de la calidad de la experiencia. Aión es el dios de la vocación, el dios del presente sin futuro ni pasado. El que hace que cuando ves a un verdadero amigo tras largo tiempo parece que éste no hubiera transcurrido, el de la experiencia vital profunda, el de aquella carrera inolvidable, de aquella línea de meta, de aquella mirada, de aquella sonrisa, de aquel beso. Pasan los años, cierras los ojos, y lo sientes como si fuera hace sólo un instante.  Aión hace que haya días, horas... o incluso segundos que valgan más que años,  Es el dios de la quietud y el silencio, de la calma y la paz interior. Representado indistintamente como niño y como anciano. No pide nada a cambio, sólo da.
En la sociedad romana lo denominaron Eón y luego lo fundieron con Cronos, por eso  este concepto el tiempo es un gran olvidado de occidente. Nadie, o muy pocos, se acuerdan de él.
Por último está Kairós. Kairós era una divinidad menor, un daimon (demonio) que representaba la oportunidad. Aparecía como alado (la oportunidad pasa pronto) portando una balanza desequilibrada (la oportunidad es caprichosa y no es justa) calvo con un solo mechón de pelo en la frente (complicada de atrapar) No exige ni espera nada de nosotros, simplemente revolotea a nuestro alrededor. Si se va detrás de él se escapa, dicen que la única forma de que te toque es con la observación silenciosa y desapasionada de nuestro entorno. La oportunidad nunca se repite pero siempre está ahí, a nuestro lado.


Pues así, mientras os cuento todo esto, y os descubro mi devoción hacia Aión, y espero las visitas de Kairós me veo ya con 37 tacos. Como podéis imaginar no significan mucho, ni para lo bueno, ni para lo malo, un número sin demasiado significado. Si, me siento agradecido por un montón de cosas, por las felicitaciones y las muestras de cariño, pero prefiero decir que no cumplo años, cumplo experiencias y momentos. 
Y visto así hasta Cronos al final no resulta ser tan malo, porque en el fondo nada se crea si nada se destruye. Simplemente se necesita un contrapeso, un equilibrio, para que, como le sucede a mucha gente,  Cronos no nos devore antes de tiempo.

El cuadro de Goya, uno de mis terrores infantiles.

Feliz semana. La próxima espero que ya sea una entrada normal ;-)

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