jueves, 22 de septiembre de 2016

III 21K Costa da Vela

Último fin de semana del verano y tocaba poner la guinda del pastel. 3ª edición de esta carrera que es un delicia para los sentidos. Como decía algún titular es demasiado bonito como para ir rápido.
Y un poco es así, para mí aquí el aspecto competitivo pasa a un segundo plano y es una carrera para disfrutarla y saborearla desde el principio al final, olvidándose de tiempos y kilómetros. Eso sí, como dice el refrán "no hay atajo sin trabajo", la belleza no está exenta de cierta dureza, se disfruta mucho y se sufre un poquito.
Este año además el día acompañó de principio a fin, nada de esperas bajo el diluvio como el año pasado. Cielo azul, sol y calor, aunque tampoco excesivo, que hicieron que los paisajes de la Costa da Vela lucieran en todo su esplendor.
Tocó madrugar una vez más para coger el bus que nos llevaría a la línea de salida en Aldán, el pueblo de los campeones. La verdad es que es un sitio muy chulo, orientado cara al mar, al ver sus aguas te dan unas ganas de salir a palear que no te extraña que David Cal, Teri Portela o Carlos Pérez salieran de allí.


Quedaba tiempo para la salida pero la espera se me hizo breve, aunque casi la lío porque cuando iba colocar el dorsal en la camiseta una ráfaga de aire se lo llevó y tuve que ir a buscarlo a unas rocas,
No calenté mucho porque la prueba era larga y no tenía pensado darle mucha caña pero había que activar el cuerpo, un trote ligero, algunos estiramientos dinámicos y listo. Después de darlo todo en Ribadavia no había tenido buenas sensaciones en toda la semana.
A las 10:30 suena la bocina y se da la salida. Esta año éramos muchos participantes, más de 500, pero no tuve muchos problemas. Los primeros metros eran por asfalto y en su mayoría ascendentes por lo que enseguida se fue estirando el grupo. La subida al monte que se coronaba en el Km 3,7 ya lo acabó de romper definitivamente. Era la mayor dificultad de todo el recorrido, 187 m sobre el nivel del mar aunque se podía correr prácticamente en su totalidad.



Luego la bajada era muy rápida, algo más de 3 Km por buenas pistas. De aquí quizás guarde una de las imágenes que quedarán grabadas en mi memoria de esta carrera, el momento que desde el monte empiezas a divisar el mar y la línea de costa. Era algo espectacular.
Llegamos a Donón, km 7 más o menos, y su famosa caracola. Uno de los puntos más fotografiados de la zona y desde donde se divisan unas increíbles puestas de sol. Había gente y público animando lo que se agradecía mucho.


Seguimos corriendo por la pista paralela a la costa, buen firme y sin grandes desniveles. Ideal para levantar la cabeza y deleitarse con el paisaje. Con las Cíes al lado, el reflejo del sol en el agua, la espuma y mil tonos de azul. Es un paisaje que apenas ha cambiado a lo largo del tiempo y que supongo que ha hecho sentir algo en el interior de muchas generaciones. De hecho en tiempos inmemoriales aquí la gente venía a adorar a un dios "Bero Breus" en el alto del monte y pedirle salud.
Yo por mi parte debería haberle pedido que me quitara el dolor de piernas porque a estas alturas tenía los cuádriceps cargadísimos. Y ahora tocaba afrontar la bajada hacia la playa de Melide.
Nos íbamos acercando al ecuador de la prueba y ya habíamos superado los mayores desniveles pero quedaba todavía mucha carrera.
De las pistas pasamos a tramos más de sendero para llegar a la playa de Barra.
No toda la dureza está en el desnivel. Barra nos recibe con un pequeño tramo de arena blanda difícil de correr y un riachuelo que cruzar. A partir de ahí si tenemos 750 m sobre arena dura para disfrutar y darle caña. Esta playa es preciosa, la verdad es que me encanta.
Como curiosidad debe ser de las pocas carreras que discurren en parte de su recorrido por una zona nudista. Es una imagen poco usual pero divertida, al fin y al cabo que es más natural que el cuerpo humano.
Al final de Barra otro tramo durísimo de arena blanda en el que al final tuve que ponerme a caminar porque resultaba muy complicado correr.
A la playa de Viñó no bajamos, continuamos por los senderos del pinar hasta la playa de Nerga.



Otra playa espectacular y preciosa, esta ya textil. Los tramos por arena dura se me dan bien, puedo correr bastante suelto y no me duelen mucho las piernas.


A la salida de Nerga había un avituallamiento, me paré a beber y a comer con calma. 1h09'21", alrededor del Km 14, quedaban 7.


Seguimos por caminos bordeando la costa. En la playa de Temperáns (Km 16) había que afrontar nada más salir de la arena una subida corta pero dura. A estas alturas ya empezaban a pesar los kilómetros. Uno de los corredores que iba a mi lado preguntaba a todo el mundo cuanto faltaba para meta. Yo no sabía mi localización exacta pero sí sabía que lo que quedaba se hacía largo.


Liméns. Último avituallamiento. Como siempre una zona muy animada. Primero había que pasar un tramito de arena pero luego se cría por la pasarela de madera. 4 kilómetros para el final.
Seguimos corriendo pegados a la costa. Muy bonitas las vistas aunque ahora la mirada tendía a desviarse hacia el suelo. El final siempre se me hace largo.



Pasamos por el túnel, otro tramito muy divertido. aunque ponen un par de focos alimentados por un generador, apenas ves lo justo para poner los pies. Es como correr por el interior de una mina. Cuando ves la luz al final del túnel resulta una buena metáfora porque ya sabes que el final está cerca y lo que resta no tiene apenas dificultad.
Pasamos por las ruinas de la antigua ballenera y por fin la meta en el parque del Salgueirón, al lado de la antigua factoría de Massó.
El resultado quizás sea lo de menos, puesto 87º con 1h46'53". Un poquito mejor que el año pasado donde peté bastante pero bueno, como ya dije esta es una carrera para disfrutarla. Salvo para los que se juegan algo, el resto hacerla en más o menos tiempo, delante o detrás es lo de menos. Lo que realmente cuenta es la experiencia en sí, los paisajes y las sensaciones vividas.
Post-carrera de lujo, cervecita, mejillones... Poco más se puede pedir.
Bueno si, un bañito a la tarde, como no. Hasta el agua no estaba muy fría.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º  Roberto Riobó  Corredoiras Bueu  1:24:55
2º  Gustavo Caballero  1:27:05
3º  Álvaro Prieto C.A. Narón 1:28:05

Femenina
1ª Beatriz Fernández  Corredoiras Bueu 1:43:57
2ª Ana Lemos  corredorias Bueu 1:56:37
3ª Fátima Quintana C.D: Pinarium 1:57:11

Fotos: Fotocarlosgrafías, José Manuel Pérez, Atletismo Vila de Cangas,  Jorgecr, María Moldes 1,2,3

miércoles, 14 de septiembre de 2016

V Travesía a nado RCM Aguete y III Carreira de Ribadavia

Fin de semana de doblar, de exprimir hasta última hora este verano que se empieza a marchar. El sábado tocaba la última travesía a nado de la temporada, hasta dentro de muchos meses no podremos disfrutar de nuevo de las aguas abiertas, lástima que aquí el verano dure tan poco y el agua esté siempre tan fría. Pero bueno, es lo que hay y nos adaptamos. Por otra parte somos unos privilegiados por gozar de una costa tan bonita.
En esta ocasión se trataba de cruzar la Ría de Pontevedra entre Raxó y Aguete. 3400 m o alguno más, ya que este año no se acababa en el agua sino en la rampa del muelle.
Ya había hecho varias veces esta travesía y me gusta mucho, sobre todo el entorno de Aguete, una playa muy chula.


La mañana se presentó despejada pero poco a poco se iría cubriendo, las predicciones anunciaban algo de lluvia para la tarde. La última vez que nadé aquí bajó la niebla a la Ría en el medio de la travesía y casi nadamos a ciegas, una edición épica aunque yo me lo pasara muy bien. Esta vez no llegaría a tanto, la visibilidad no era del todo buena (a miopes como yo nos costaba distinguir los detalles de la costa que teníamos enfrente) pero todo se reducía a una nubosidad alta. Por lo demás, ausencia de viento y mar en calma que presagiaban una travesía plácida. Además la temperatura del agua tampoco estaba muy mal, bastante más caliente que la semana pasada en Portonovo. Yo, que me olvidé del gorro de silicona para meter por debajo del que nos dan (ya es más una manía-costumbre, me siento muy raro nadando una travesía sólo con un gorro), nadé con el de neopreno y hasta casi diría que pasé calor.


Indicaciones en la línea de meta de Aguete, foto de grupo y nos vamos en autobús a Raxó.
En teoría se ponían 4 boyas para orientarse en la travesía pero en la práctica resulta que apenas vi ninguna. La que se veía desde la playa estaba tumbada y en el agua resultaba difícil de ver. Era mejor orientarse por referencias de la costa.


Se da la salida, muy tranquila, muy limpia. Éramos sobre 100 así que tampoco había muchos problemas de espacio.
En el inicio me noto muy bien, natación fácil, mucha gente alrededor pero sin golpes, referencia de nadadores y kayaks delante, orientación sencilla.
2/3 de la prueba fueron así, sin nada que destacar. Una brazada tras otra en un mar calmo con el sonido del agua como banda sonora, algo muy relajante, una gozada.
Cuando ya nos acercamos a la meta vinieron los problemas, más o menos tras pasar la baliza que hay para la navegación. Con el grupo ya muy estirado se perdían las referencias de orientación y la entrada en el puerto es un poquito complicada. Hay unos espigones que hay que sortear y dejar a mano derecha que apenas se ven desde el agua porque son muy bajitos, así que uno no puede dirigirse directamente hacia el edificio del Club de Mar sino que hay que orientarse  más hacia la izquierda.
Hay una construcción de un restaurante de color rojo que vale como referencia pero resultaba que no siempre era capaz de verlo. Esto es, lo veía, daba unos cuantas brazadas, y al volver levantar la cabeza ya no lo podía encontrar.
Cuando nado sin saber muy bien adonde voy suelo nadar bastante mal, además de levantar mucho la cabeza acabo haciendo un zig-zag. Por si fuera poco Manuel Cruces (Panoramix- "El último triatleta") que había adelantado metros atrás y que podía servirme de referencia,  porque llevaba una boya muy visible, se había metido a nadar hacia la parte derecha bastante distanciado de mi trayectoria.
Ahora surgían las dudas, ¿voy bien?¿no voy bien?
Intenté seguir guiándome por la casa roja, más mal que bien, aunque para mí tranquilidad vi que delante llevaba a otros nadadores que parecían seguir el mismo rumbo que yo.
Ya muy cerquita de los muelles podía ver la rampa pero no el camino a seguir. Los nadadores que iban delante se paran y hasta me da la impresión de que hablan entre ellos. No pinta bien la cosa.
De todas formas lo peor sería acabar en la playa.
Vuelve a aparecer en escena el veterano Manuel Cruces y ya decido dejarlo pasar y que su experiencia me guíe.
Al final se forma un grupeto de unos 6 nadadores que llegaríamos prácticamente juntos a meta (aunque en la recta final el último triatleta pese a su lesión nos puso en fila :-))
Pie a tierra, o a piedra más bien. Se me hizo más largo este final que el resto de la travesía pero bueno acabada está. 4ª vez que cruzo la Ría de Pontevedra. 10' menos que la edición épica de 2014 pero un tiempo bastante peor que el de los otros años (si bien es cierto que se acababa en el agua)
1h16'28", puesto 80º.
Después de nadar siempre hay unos pinchos así que genial. Luego la idea era quedarme en la playa pero comenzó a llover y sólo me dio tiempo a dar un paseo.


Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Adrián Bouza 49:31
2º Daniel López 49:52
3º Agustín Riós 49:59

Femenina
1ª Naira Vázquez 51:08
2ª Sofía Suárez 1:00:11
3ª Núria Redondo 1:00:46

Al día siguiente tocaba correr en casa. 3ª edición de la carrera de Ribadavia, antes incluida dentro del programa de la Feira do Viño y ahora en el de las fiestas patronales. En la que además mi club colabora con el ayuntamiento que es el organizador.
Me gustaba más en la otra fecha pero bueno, también es cierto que a primeros de Mayo el paseo del río todavía estaba afectado de las riadas del invierno. Este fin de semana coincidía con una saturación de calendario (Seixalbo, Vigo, Meaño...) que hicieron que la participación no fuera muy elevada aunque curiosamente casi la totalidad de los que se habían inscrito recogieron su dorsal y participaron.
Estuve ayudando en la entrega de dorsales y luego ya me tocaba correr. En vista de la inscripción mi objetivo era intentar meterme en el top-10 y ser el mejor local (aunque este año no tuviera premio)
El circuito el habitual y de sobra conocido, más que nada porque fuimos Lalo y yo quienes lo diseñamos. Casi 9 Km que a mí me parecen realmente bonitos y tienen de todo, su parte rápida de asfalto, sus pistas de tierra, sus subidas y su parte de casco histórico.
El favorito indiscutible este año era David Rodríguez "Barcia", natural del vecino Melón aunque emigrado a la meseta, y habitual en las selecciones gallegas de cross. Por detrás según la lógica vendría Albino del Arenteiro y para la 3ª plaza se esperaría una lucha algo más abierta entre varios corredores del mismo club.




Se da la salida y empieza tirando un corredor de camiseta roja que luego quedaría atrás. El inicio es cuesta abajo así que es muy rápido. Hoy es un día de echarle valor y arriesgar así que me voy junto a otro local, Marcos, que sé como anda y que sería mi rival para luchar por el honor de ser el primer local.
Al paso por la Veronza en el Km 3 la situación de carrera era esta: 1º David, 2º Albino, 3º un grupo de 3 Arenteiros (Fernando, Marcos y Gonzalo) y a unos metros Marcos y yo. 7ª posición por el momento para mí pero un ritmo de locura que dudaba aguantar.


Entramos en el paseo del río, tengo que bajar un poco el pie porque si no el final se me va atragantar y no llego. Nos adelanta Manuel Neira, ganador en la categoría de veteranos B, a un ritmo brutal, imposible seguirle, llegaría hasta el 2º grupo y apunto estaría de entrar en el podio absoluto.
Mi objetivo en esos momentos era resistir como fuera. Paso el Km 5 por debajo de los 19'.
Se me hace duro pero sabía que después del camino del río empezaría una nueva carrera.
Poco antes de encarar la subida a Francelos me adelantan un chico de camiseta naranja y otro del CAR Redondela pero consigo que no se me escapen.
Llega la cuesta, la conozco bien, regulo y llego arriba. A continuación algo más de 1 km de subida tendida, aquí hay que dejarlo todo, luego habrá un descansillo y la última parte del casco histórico se hace ya por inercia. Vuelvo adelantar al corredor de Redondela y voy detrás del de la camiseta naranja. Marcos ya está a mucha distancia cómo para poder llegar hasta él, además está preparando maratón y es de esperar que acabe bien al final.
Último kilómetro, rodeo las murallas del castillo y cruzo la fotogénica Porta Nova. Me acerco al de la camiseta naranja pero no me va dar tiempo a alcanzarle. Última subidita antes de meta y por fin llego a la Plaza Mayor.



9º puesto al final, trabajado y sufrido. 34'55", peor tiempo que en la primera edición y un pelín mejor que el año pasado. A estas alturas de la temporada está muy bien, en verano no corro mucho. Me exprimí hasta el final y quedé satisfecho aunque este año no tuviera la recompensa de subir al podio ni el pase para las termas.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º David Rodríguez Athletics 30:42
2º Albino Fernández  Atl. Arenteiro 32:29
3º Gonzalo Fernández  Atl. Arenteiro 32:49

Femenina
1ª Mª José Loeda 43:09
2ª Ana Belén Pérez 43:14
3ª Joana Leticia Suárez  47:38

jueves, 8 de septiembre de 2016

I Triatlón Boamorte - Sanxenxo

De nuevo un triatlón. Distancia olímpica y sin drafting que es la que más me gusta. Debut en el calendario de esta prueba que venía siendo la herencia del antiguo triatlón Rías Baixas que se disputaba en Sanxenxo. Esta vez había algunas diferencias con respecto a aquel, la transición se trasladaba a Portonovo y la natación se haría en la playa de Baltar en vez de en Silgar. La bici si que era muy similar, compartiendo recorrido salvo el tramo de enlace que se hacía entonces. La carrera también compartía parte de aquel circuito sólo que en vez de 2 serían 4 las vueltas para completar los 10 Km.
Madrugón de los buenos para estar presente en la línea de salida a las 9 de la mañana, lo que hizo que me presentara en Portonovo sin muchas ganas y preguntándome por qué me metía en estos berenjenales. 
Recogí los dorsales, metí la bici en boxes y me fui hasta la playa a ver amanecer. Me gustan esos momentos de soledad, casi diría que los necesito.


Me gustan las playas vacías también. Cuando sólo hay gaviotas.


Luego de estos momentos de cargar las pilas crucé de nuevo hacia los boxes. También me gusta hablar con la gente.

Media hora antes de la salida, ya enfundado en el neopreno fui probar el agua y resulta estar helada. Sólo me metí hasta poco más de la cintura, no fuera que se retrasara la salida y me muriese de frío ahí fuera. Circuito complicado por la gente que somos (unos 300); 2 vueltas de 750 m, primera boya muy cerca y sin mucho margen de maniobra. Es una zona muy abrigada y el mar estaba como un plato.



Suena la bocina y al agua, a ver como libramos en un mar de brazos y piernas. Un poco agobiante pero más o menos llego entero a la primera boya. Primer atasco importante para librar, lluvia de manos y patadas. Me alejo todo lo que puedo y hago el giro por la parte exterior.


Camino a la segunda boya la historia se repite. Pensaba que se iría separando más la gente pero vamos muy juntos. De nuevo atasco para doblar la boya.
Ahora tocaba ir siguiendo por el interior la línea de vida de la playa hasta llegar a una tercera boya roja desde donde se tomaría camino de tierra. Ni que decir tiene que de nuevo atasco al doblar la boya. Quizás la peor, menos gente pero en el grupo un "muay-thai" que le gustaba dar patadas. Vale, puede ser molesto o agobiante que te toquen los pies pero es un poco de mala leche ponerse a batir piernas así justo en la boya.
Pie a tierra, pasamos por la alfombra y a por la 2ª vuelta. 14'41" y de momento 181º.
La segunda vuelta en teoría sería más fácil al estar más despejado pero sólo en teoría. A pesar de poder nadar más libremente y hacer menos metros, en cada paso de boya seguía habiendo golpes. Al final está segunda parte la nadé bastante peor, casi se me fue 1' arriba.15'34". Quizás fuera un problema del grupo o de trayectoria ya que no perdí ningún puesto. Total 30'15" y parcial 181º de 268. No es gran cosa pero bueno, tampoco fue un desastre.



Ahora tocaba coger la bici.
Y la verdad es que de primeras la transición no fue muy bien, aparte de lenta, tardé en quitarme el neopreno, me puse calcetines... cuando ya iba salir me rompió la correa del reloj y volví para recogerlo y dejarlo en la cesta. Me valía más eso que el tiempo que pudiera perder.
Empiezo a pedalear con la confianza que me habían dado las buenas sensaciones de Allariz. Sin embargo, tengo que reconocer que se hizo justicia a mi nulo entrenamiento y me salió un parcial malo con unas sensaciones muy malas también.


El perfil es un tanto engañoso, parece que es llano pero luego son todo toboganes, es mucho de andar jugando con el cambio, y el asfalto está algo roto en algunos sitios. Se hizo más duro de lo que parecía y eso que no tuvimos viento. Eso sí, lo compensa las vistas en la zona de la Lanzada.
Era hora de empezar a reponer fuerzas que había desayunado muy temprano así que en la primera vuelta, como es tradicional en los triatlones un poco largos, me tomé mi Mars :-)
Como ya comenté no acabé de encontrar mi ritmo. Ya me pasara lo mismo cuando corriera el Rías Baixas. Cuando me empezaba a sentir bien cuesta arriba y adelantaba gente venía una bajada y ya perdía todo lo ganado. 


Perdí 31 puestos en total en todo el sector.
Pero bueno, la verdad es que aparte de eso también disfruté del recorrido y de la cantidad de gente que había animando.
Nota negativa, vi algunos pelotones, bastante más drafting desde mi posición que el que viera en Baiona por ejemplo. Allá cada cual.
Al final de la segunda vuelta me tomé un gel para afrontar la carrera a pie. Cogí el primero que tenía por casa que me lo habían dado de regalo en alguna carrera. No me di cuenta de que era de sabor "tarta de queso". Luego me arrepentiría.
Acabo la bici parcial 215º y 1h16'46". 
No me puedo quejar porque para lo que cojo la bici bastante es completar los 40 Km entero. Era la 4ª vez que cojía la de carretera en lo que va de año.
2ª transición y a correr que es lo mío, o eso se supone.
Salgo con ganas y buenas sensaciones. 10 Km por delante, 4 vueltas con una subidita que parecía que se iba incrementando de pendiente conforme transcurría la prueba.
El circuito se hacía estrecho en algunas zonas pero bueno, lo compensaba la animación, muchísimo público, y la posibilidad de avituallarse 2 veces por vuelta.
En la primera vuelta voy como un tiro, adelanto a mucha gente y pienso que hoy va ser el día en que por fin baje de los 40' en la carrera de un tri olímpico.
Error. Hace calor y acabo perdiendo fuelle. Cuando paso por la contrameta veo que entra Luismi Velásquez en meta, 2º clasificado. A mí me quedará algo más de media hora.
2ª vuelta, voy bien pero ya no tanto, me empieza a repetir el gel de "tarta de queso". Me adelanta Mª Jesús Coya que había iniciado la carrera conmigo y se llevaría el triunfo tras una espectacular remontada.
Completo la 2ª vuelta, sólo quedan 2. Si continúo corriendo así bajo sobradamente de las 2h30'. En la tercera subida empiezo a notar amagos de calambres y tengo que aflojar un poco. Sigo con el regusto a tarta de queso y pienso si al final hasta vomitaré y todo.



Última vuelta, adelanto a Marta Barbeito que había liderado la prueba femenina hasta casi el final y ahora estaba sufriendo muchísimo. Le doy ánimos pero no sé si me escuchó.
Último kilómetro, me adelanta un corredor que venía de atrás muy fresco y que había coincidido conmigo en la bici. En esta vuelta iba bastante tostado y no pude ni seguirle.
Cruzo la línea de meta 2h28'35" puesto 177º. En la carrera he remontado 34 puestos, 3 más de los que había perdido en la bici.



Parcial de carrera 41'35" (85º) Lástima de final, creo que hubiera podido hacer un parcial mucho mejor pero quedará para otra vez. Al menos no vomité :-) De todas formas acabé bastante contento, un triatlón muy bonito y me lo pasé muy bien.
Luego me quedé por la zona, demasiada gente todavía en la playa para mi gusto pero bueno, hay que aprovechar esta recta final del verano.


Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Gustavo Rodríguez A.D. Tripenta Lugo 1:51:57
2º Luismi Velásquez A.D. Tripenta Lugo 1:53:26
3º Ismael López Triatlón Vilagarcía 1:57:52

Femenina
1ª Mª Jesús Coya GV Sports 2:20:35
2ª Marta Barbeito A.D. Fogar 2:24:46
3ª Sonia Parente GV Sports 2:26:24


viernes, 2 de septiembre de 2016

V Cross do Xamón - A Cañiza

El pasado fin de semana se celebraba la 5ª edición de esta prueba a la que llevo acudiendo los últimos años. Con una ligera variación respecto a años anteriores -cambiaba el lugar de salida y llegada- el recorrido constaba de unos 14 Km de pistas forestales, algún que otro tramo de asfalto y el ya mítico cruce del riachuelo con el agua por los tobillos. Una prueba que, al contrario de los trails más técnicos, se deja correr y es muy divertida. Además para mí servía de entrenamiento para el medio maratón de la Costa da Vela a diputarse en un par de semanas.
Buen test en este último fin de semana de agosto. Tenía la duda de cómo respondería el cuerpo ante la ausencia de entrenamientos largos en verano pero al final me sentí bien.
Salida a las 10 de la mañana, aprovechando un poco la fresca, que luego el sol siempre calienta allá arriba. Casi 150 participantes y buen ambiente en la línea de partida frente al ayuntamiento.
Los primeros metros eran sobre asfalto para luego ya bajar a la zona de las piscinas, de donde se salía el año pasado, y tocar pistas forestales y caminos. 
Tuve la impresión de que todo el mundo salía muy rápido porque enseguida me quedé un tanto rezagado, pero 14 Km por monte dan para mucho así que mejor tomárselo con calma. Ya habría tiempo después, en la subida, de meterse en carrera, por el momento lo que había que estar es concentrado para no torcerse un tobillo o tropezar con la gente.



Aunque tiene sus descansos la subida es larga. A partir del Km 4 empecé a notar que me metía en carrera y cogí un buen ritmo.
Tuve algún momento de duda en el Km 7-8, cuando ya notas que llevas un buen rato de esfuerzo pero ves que todavía resta media carrera. Aún así no perdí la concentración en el momento presente y me sentí muy bien. Fue un poco parecido a lo de Allariz. Disfrutando del movimiento y de las vistas en la cima.
La parte de bajada no es mi fuerte pero aún así creo que lo hice mejor que otros años. Dejé pasar a los 2 corredores que iban conmigo delante y eso ayuda un poco a ver la trazada.
Los únicos tramos que son un poquito complicados son 2, y no son muy largos. Un primer tramo con mucha piedra y otro muy similar pero más mojado, ya que precede al cruce del río. La dificultad es que no ves muy bien donde pones los pies y entre eso y el cambio de luz, al ser una zona de sombra, pues mejor ir con un poco de cuidado no vayamos a estropear aquí lo que resta de temporada.
Después de mojarse los pies las sensaciones al correr siempre son un tanto extrañas. Yo por lo menos tardo un buen rato en volver a sentir el terreno y me da la impresión de estar corriendo con patas de madera.
Por suerte el terreno siguiente para mí es favorable. Desde ahí a meta es casi todo ascenso lo que me permitiría recuperar unas cuantas posiciones perdidas en la parte más técnica.
Había reservado fuerzas en vista de este último tramo (que era la vuelta del primero y por tanto ya me había fijado en lo que tocaría subir luego) y la estrategia salió bien. El tramo de escaleras resultó duro pero es algo que tengo bastante entrenado, porque suelo acabar todos mis entrenamientos de carrera así, subiendo a pie a un 4º piso.
Buenas sensaciones y un resultado bastante decente al final. Cruzo la línea de meta en la 34ª posición con 1h09'50". Un puesto mejor que el año pasado y 5' menos, aunque el circuito no era igual. Acabé mucho más entero, eso sí.


Una cosa muy guay de esta carrera son los pinchos que te ponen al terminar. Con el nombre de a prueba, jamón no iba faltar por supuesto, pero también empanada, tortilla.. Te vas comido para casa :-)
Continuamos.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Alberto González  55:36
2º Saturnino González 57:34
3º José Canda  59:24

Femenina
1ª Iria Fernández ADAS Barco 1:12:14
2ª Marga Villaverde 1:17:09
3ª Mª Bernárdez  Atl. Morrazo 1:23:38



martes, 23 de agosto de 2016

XXVII Triatlón de Allariz & Travesía a nado Vila do Tea

De nuevo a la carga. Otro fin de semana completo. El sábado el ya tradicional triatlón de Allariz, prueba mítica que nunca defrauda, el origen de todo para mí. A pesar de que este año coincidía con la etapa inicial de La Vuelta que pasaba por delante de mi casa, quise ir igual. Entre ser actor o espectador casi me quedo con lo primero.
Plazas cubiertas en un sólo día. Ambiente extraordinario y un recorrido precioso son las bazas de esta prueba. Lo peor para mí es la natación en el río Arnoia. No porque el marco no esté a la altura ni mucho menos, está muy chulo y para el público es muy fácil de seguir, pero se queda pequeño. Y eso que hacen 2 salidas, pero resulta algo agobiante.
Cuando se dio el bocinazo inicial a mi me pilló al final del grupo y costó bastante hacerse hueco. Al final lo acabé haciendo y visto el resultado tampoco salió mal. No nadé cómodo, en la vuelta me pasaron algunos nadadores de la primera salida que iban como cohetes, pero el tiempo fue bastante aceptable para mí.




15'36", parcial 69 de 130. Mejor que otros años.
Claro que en el momento yo no lo sabía porque no puse el crono a funcionar. Mejor así.
La 1ª transición fue mala, muy mala. Neopreno que no quiere salir y despiste mío que me hace olvidarme de ponerme el dorsal hasta que me doy cuenta que llevo la cinta en las manetas de freno.
Buena muestra de esto es que acabo montando en la bici junto a mi compañero Alberto Cea que había salido del agua 24" más tarde que yo.


Esta y la anterior fotos cortesía de Juan Carlos

24 Km sobre las 2 ruedas por delante y toda una incógnita. Desde el tri de Negreira no había vuelto a montar en la bici de carretera, en la de montaña alguna vez, pero tampoco demasiado. De todas formas esta semana había ido al gimnasio a hacer zancadas, saltos al cajón y ejercicios similares y había notado muy buenas piernas.
Empiezo a pedalear junto al triourense Roberto que también había salido del agua algo más de medio minuto después que yo. Al principio voy con él pero ya sabía que en cuanto se empinara la carretera se iría  por delante ya que tiene buena bici.
De todas formas ya de primeras no voy mal. Adelanto a Iria y a alguna gente más y voy bien a ritmo hasta que me coge un grupo por detrás. El recorrido está muy chulo y el perfil me favorece, tiene desnivel pero la pendiente no es exagerada. Aguanto un rato con el grupo hasta que en otro punto donde el desnivel es mayor se me empieza a ir poco a poco. No importa porque llevo mi ritmo y voy muy concentrado. Lo cierto es que voy disfrutando. Me he olvidado un poco de si voy más adelante o más atrás, si queda mucho o poco, voy tan centrado en el momento que lo único que siento es paz interior y pura diversión.
Llega el punto de retorno. Lo que queda ahora es en su mayor parte de perfil favorable pero el repecho que hay de vuelta a Allariz siempre es el que se me hace más duro. Este año no tengo que quitar plato en ningún momento y muevo desarrollo con relativa agilidad así que es buena señal. Es lo único que percibo, las sensaciones, porque no tengo cuentakilómetros, se estropeara en el mundial de duatlón y no me he molestado en comprar otro. Pero al final casi mejor así, no interfiere con la experiencia. Cada vez me resulta más superfluo todo. Ya lo comentaba, en un deporte que está tan mercantilizado, me sobra con mi neopreno de 11 años, mis ruedas de radios de aluminio y mis zapatillas de bici de 12, mi cuadro de aluminio de 8 (me lo cambiaron por rotura del anterior) Es más que suficiente. Incluso en un homenaje a lo "vintage" me traje para correr hoy las noosa-tri 25th, unas zapatillas del 2008, que buenas eran. Las tengo prácticamente sin suela pero para 5 km y para Allariz todavía sirven. Además, después de la mala experiencia de Negreira, al menos sé que estas no me harán mucho daño al correr sin calcetines.
Pero siguiendo con la bici, en el descenso hasta Allariz me sentí muy seguro. Al menos hasta que en una de las curvas una moto de la organización casi me hizo parar. Había habido una caída y el triatleta se estaba reincorporando. Parece que al final no fue nada importante y lo único que le vi fueron unos raspones en el hombro. Espero que fuera así.
No es que antes estuviera arriesgando pero esto siempre te hace levantar el pie un poco más. No merecía la pena.
Al poco tiempo me adelanta Pesca que llevaba una fila de gente detrás. No los seguí pero los tuve como referencia visual hasta la transición, lo que siempre ayuda a la hora de trazar las curvas.
Al final 51' justos, parcial 77º. Teniendo en cuenta además que la primera transición fue muy mala y perdí mucho tiempo me parece un buen parcial. Alguna vez he llegado a bajar aquí de los 50', ahora bien, eran años que más o menos iba entrenando el ciclismo. Este año para lo invertido el rendimiento no podía ser mejor.



2ª transición, esta si, bastante decente y a correr.
La carrera de Allariz es dura pero divertida, con tramos que parecen más un cross, escaleras, puentes, caminos de tierra, hierba, senderos al lado del río. Por suerte este año no hizo demasiado calor así que se podía disfrutar y dar zapatilla. Al poco de salir ya adelanto algunas posiciones, alcanzo a Sara y veo que mantengo la distancia con un buen corredor como Xosé Antón Barreiro. Eso quiere decir que voy bien. Me siento cómodo corriendo.


Además con los ánimos del público se hace más fácil. Mola pasar por la piscina y chocarle la mano a los niños.
Poco que contar, buena carrera. 21'34", parcial 23º, a sólo 3" de hacer un parcial entre los 20 primeros.


Total entro a meta justo por detrás de la ganadora femenina. 1h28'10", puesto 58º. Mi mejor tiempo en Allariz desde el año 2011, cuando si entrenaba para tri. Satisfecho, pero sobre todo por disfrutarlo. La cabeza funcionó y el cuerpo acompañó. Me alegro de que queden pruebas como esta, donde encontrar aquello que me gustaba.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Alberto Gozáles Nfoque Race Team 1:10:09
2º Nicolás Domínguez HPS Triatlón 1:11:16
3º Pedro Antonio Esmorís Triatlón Arteixo 1:12:02

Femenina
1ª Ana Santiso CNPO 1:28:05
2ª Olalla Duro Artrogal-Tri 498 1:29:07
3ª Vanesa Díaz  Triatlón Lugones 1:29:45

Fotos: Erik Alfonso 1, 2, 3,


Ya el domingo tocaba travesía a nado. Para soltar un poco. Travesía del Río Tea en Ponteareas. Aquí no iba haber oleaje ni problemas de orientación, o eso pensaba yo.
Nadar en el mar me gusta mucho pero el río también tiene su encanto. 2600 m en 2 vueltas, río arriba, río abajo. Sin corriente y en un entorno bastante bonito. Había distintas salidas y categorías. Yo me apunté a la popular (también era la única a la que me podía apuntar) que dejaban el uso del neopreno. Más tarde nadaron nadadores máster y luego la prueba élite dominada por los hermanos Ribeiro.
Cuando llegué a Ponteareas por la mañana ya lucía el sol pero hacía bastante fresco. 12º marcaba el termómetro del coche cuando llegué. Hasta tuve que ponerme una sudadera.
Después seguro que aumentaría algo pero a la hora de nuestra salida, las 10:30, la verdad es que si se notaba bastante fresco. Aunque a lo mejor el agua no estuviera muy fría, 19-20º quizás?, se agradecía mucho el neopreno, sobre todo a la hora de la salida.



En la prueba popular había bastante nadador y poco popular. 35 en total, así que me iba haciendo a la idea de que a lo mejor me tocaba nadar solo y descolgado.


Y un poco así fue, aunque por lo menos en la primera vuelta un grupo grande de nadadores no me sacaba mucha distancia y llevaba gente detrás. Además aquí no me iba pasar como en Bueu, no tenía mar para perderme ni buque de Mar de Ons amenazante. Era cuestión de seguir hacia delante.


5 boyas río arriba y vuelta hacia abajo. Es un río soleado y con poca profundidad pero  aunque se veía cerca, contrariamente a mis temores, se podía nadar y no se llegaba a tocar fondo.


En el retorno escuché los silbatos de los jueces y vi un nadador venir de frente. Supuse que era por él pero como los silbidos eran tan repetidos me paré a ver.  Al final como pensaba no era por mí, el chico del kayak me lo confirmó y me dijo que continuase. El otro nadador se estaba confundiendo de boya.
Fue el único incidente más o menos destacable pero la anécdota de la parada me hizo distanciar un poco del nadador que llevaba delante. A partir de ese momento tuve que hacer lo que restaba de travesía en solitario pero tampoco importaba demasiado.

Paso por el hinchable de meta y otra vuelta más.


En esta segunda vuelta la zodiac de protección civil no sé si sacó a alguien del agua o qué, pero me la crucé viniendo hacia la salida (estaba en el punto de retorno) Un par de olitas para animar el día. Luego volvería a pasar de vuelta a su posición original.
La última parte no tuvo mucha historia. Cruzo el arco de meta en la posición 28º de 35 pero con un buen tiempo para mí de 49'40". En esta distancia ya marcar un ritmo por debajo de 2' el 100 me parece bueno. Además me sentía algo cansado de ayer.
Después de encadenar una serie de malas travesías (Costa Serena, Ría de Vigo y sobre todo Bueu)  y de un bache de falta de confianza parece que ya vuelvo nadar de acorde a mi nivel. Como decía entonces era cuestión de seguir nadando,

Clasificaciones (completas aquí)
Popular 2600 m
Masculina
1º Francisco Cobelo  31:17
2º Alexandre Lages  31:18
3º Adrián Bouza  32:53

Femenina
1ª Ana Pérez  33:09
2ª Irene Fernández 33:11
3ª Sara Ibáñez  33:21