martes, 19 de mayo de 2015

I Triatlón Atlántico de Baiona - Cto Gallego distancia corta sin drafting

Y rompo las promesas que me hice a mí
prometo pensar en ti
Ahora prometo sólo pensar en ti 



Regreso momentáneo al tri este fin de semana. Recordando viejos y buenos tiempos. Un triatlón muy bonito este de Baiona, a pesar de ir sin entrenar me lo pasé muy bien. 
No sé cómo comenzar esta crónica, antes de echarme al agua tenía sentimientos contradictorios, por un lado me apetecía, por otro no. Dudaba hasta de mis posibilidades. Sé que del agua más tarde o más temprano salgo, sigo nadando un día a la semana así que, salvo que me ataque un kraken o un tiburón. 1500 metros no suponen gran esfuerzo. Además con el paso de los años, cada vez me siento más cómodo (aunque no más rápido) en el agua. La bici si me preocupaba más, sin salir en carretera desde enero, algún paseo esporádico en btt sin pasar de las 2 horas y poco más. El día anterior metiéndole presión a las ruedas vi que estaban sobre 2 bar, Ya lo dice todo. El perfil era fácil pero ¿y el viento? 40 km no son muchos o quizás si. Los 10 Km de carrera en teoría no me deberían costar pero ¿en qué condiciones me bajaría de la bici? ¿podría correr o habría una rebelión general de unos músculos poco habituados ya a pedalear?
Por otro lado  hay que reconocer que el triatlón no deja de ser divertido, el entorno en este caso es espléndido y además nos tocó un día precioso.


Cerca de 400 inscritos de los que 30 eran chicas. Espero que con el paso de las ediciones no se les ocurra ampliar la participación porque es un tri con mucho potencial pero si le metes más gente este circuito se convierte en un circo. Ya para el agua me pareció que había demasiada gente pese a que las chicas salieron aparte.
Buena participación del Beariz pese a las ansias que mostrábamos antes de empezar.


Natación 1500 m
Salida desde la playa de Barbeira, situada dentro del Parador. Es una pequeña calita de aguas muy tranquilas. En el verano, tras la carrera que hacen aquí en agosto, suelo pegarme un baño aquí.
El circuito era a una vuelta, se sale de Barbeira y la llegada es en la otra playa, la de Ribeira, situada justo afuera de la fortaleza. En gran parte el circuito es muy protegido y normalmente sería como nadar en una gran piscina, pero tocó un día de fuerte viento del Norte-Noroeste  y fuera de lo que es el espigón la mar estaba muy agitada. Rock & roll.


Antes de venir me imaginaba que el agua estaría muy fría pero en realidad estaba a muy buena temperatura, 18º  C, que para aquí no está nada mal. Con neopreno perfecta.


El inicio se hacía bastante estrecho para tanta gente. Lo que menos ganas tenía era de llevar golpes así que me lo tomé con calma. Hasta la primera boya hubo bastante atasco. Hubo un momento que hasta nos tuvimos que parar. Ya me temía lo peor peor, que en estas situaciones siempre aparece algún tonto que se pone a dar patadas o manotazos a lo loco, pero tengo que decir que por esta vez el comportamiento de los que iban a mi alrededor fue exquisito, Se vio que nadie quería dar ni recibir y al final se resolvió todo de la mejor manera. 



Ya al girar la primera boya la cosa cambió radicalmente y nos metimos en aguas más movidas. La gente se separó así que por una parte mejor. Yo además me lo pasé bien con el bamboleo. Antes no me gustaba nada cuando me tocaba nadar con estas condiciones pero en esta ocasión me pareció divertido.




Segunda boya sin problemas. Giro y rumbo a tierra. Aquí si que la gente se dispersó muchísimo. el oleaje era en parte favorable pero tendía a llevarte hacia fuera. La tercera boya la pasamos bastante separados pero la 4ª... ¿donde estaba la 4º?
Creo que nadie la vio. En teoría estaba en la punta de uno de los pantalanes pero creo que al final todos nos perdimos en este punto.
El caso es que, no sé como, al final aparecí enfilando la playa de Ribeira que era lo que importaba. En las travesías sé que me he perdido durante el recorrido cuando en la parte final adelanto gente. Pues aquí sucedió esto, el tramo final adelantando gente.
Pie a tierra, me echo a correr mientras me quito el neopreno y me saluda la chica que tengo al lado. ¡Anda si es Sara! Creo que va ser la única vez que coincida con Sara en una llegada de una natación. Ellas salieron 5' después.
Claro que si nadie lo sabe siempre puedo presumir de foto :-D


Además esta chica va llegar lejos en el tri. Ya veréis.
Al final fueron 33 minutazos con 51 segundos el tiempo transcurrido hasta pisar la alfombra, que estaba un poquito más arriba de la playa. No es bueno pero podía ser peor. Parcial 245º y camino de la primera transición.

Transición 1.
A ver si me acuerdo que ya hace tiempo que no practico. 1º encontrar la bici ¡bien! 2º quitar el gorro, gafas y neopreno y dejarlo en el cesto ¡bien! esta vez no me lío demasiado quitando el traje. 3º ponerse y abrocharse casco y dorsal. 4º las zapatillas ¿me pongo calcetines ahora o luego? Pues ya que no he perdido mucho quitando el neopreno los pongo ahora. 5º Agarrar la bici y salir de allí.

Ciclismo 40 Km
Primera pedaladas y el viento entra lateral, incómodo pero deja pedalear. El perfil es sencillo y voy cogiendo ritmo. No sé si voy bien o mal porque el año pasado se me estropeó el cuenta y ni me molesté en cambiarlo, así que voy hacer toda esta parte por sensaciones.
Me gustan las bicis sin drafting, La verdad es que le tenía miedo a esta parte y al final la disfruté. De vez en cuando miraba el paisaje, la orilla del mar, cómo las olas batían con fuerza contra las rocas, bonito y relajante, me daba fuerzas. 




El circuito no me iba mucho porque era más bien para rodadores y con el viento que hacía más. Siempre odié el viento en la bici pero en la ida de cada vuelta había un buen tramo que entraba a favor. Como decía la gran Natascha Badmann, lo importante no es tanto el viento sino saber desplegar las alas. Que más da que no haya entrenado, meto todo el desarrollo que tengo y pedaleo lo más deprisa que puedo. Y aún así se me queda corto. 



Aprovecho el terreno favorable para comer un poco, un trocito de barrita. en la siguiente vuelta me tomaría un par de dátiles y pasado el 35 un gel, no me hace falta nada más para un olímpico. Por supuesto no tiro nada al suelo, llevo bolsa en el cuadro y el gel va disuelto en una botellita. No hay excusas y me pone de mala leche ver envoltorios en la carretera. A ver quien va limpiar esto. Sois unos guarros.
Toca hacer el giro de vuelta a Baiona y me tropiezo de frente con la cruda realidad. Parecía que ya no hacía viento ¡error! Un vendaval en contra que te dejaba clavado. Que suerte que tengo el cuenta estropeado ¿a qué velocidad iría? ¿20 Km/h? y da gracias.
Pero de nuevo keep calm & remember Natascha. Desplegar las alas. Poquito a poco, a ritmo y guardando fuerzas para la siguiente vuelta que falta iba hacer.
Otra vez en Baiona, ¡que animada está la rotonda! Espectacular.


Sabiendo ya cómo es el retorno, ahora en la ida levanto un poco el pie. En las bajadas con viento a favor apenas pedaleo, como y bebo. En general, y en contra de lo que me temía por el perfil, donde yo iba no observé mucho drafting. En esta segunda vuelta me crucé con un grupo de unos 10 o así que iban bastante juntos aunque alguno parecía intentar evitar la rueda. Luego otro chico que iba delante mía recibió la visita de la moto de los jueces y creo que con razón lo mandaron al penalty box. Lástima que no observaran al que me adelantó por la derecha mientras yo estaba completando un adelantamiento. 
De nuevo retorno y a encarar los últimos 10 Km con viento en contra. Ya iba mentalizado.
A falta de 5 o 6 Km para acabar alcanzo al gran Joseky. Nos da tiempo a intercambiar un par de palabras. Lo mejor del triatlón han sido los amigos que he hecho por el camino.
Cerquita ya de la transición. Ni idea de el tiempo que llevo en carrera porque no llevo crono pero veo delante justo a María Martínez así que muy mal no debo ir, aunque ella saliera 5' más tarde que yo.


La señorita Martínez desmontando con estilo. Yo al fondo.

El menda desmontando sin ningún estilo.

Sobreviví a la bici. Ya sólo queda la carrera. A ver como responden las piernas.
1h24'13", parcial 246º. Pues mira al final quedé contento, sin entrenar, con una bici de lo más normalita en una prueba en la que había unas cuantas cabras, más no puedo pedir. Mejor que el parcial del tri Rías Baixas del año pasado por ejemplo, que no es que fuera muy entrenado, pero alguna salida en bici si llevaba en las piernas.

Transición 2
Sin problemas, sólo tenía que ponerme las zapatillas pero no me explico como María que prácticamente entró conmigo a boxes me sacara luego 20 metros al salir.

Carrera 10 Km
Empiezo con ganas pero la primera cuesta del paseo del parador ya me dice calma, que queda mucha carrera. Debían ser en torno a las 6 de la tarde y la temperatura rondar los 26º. No era una cosa exagerada pero si se notaba el calor.
Decían que el recorrido era rápido pero a mí no me lo pareció y los tiempos que se vieron en general fueron bastante discretos. 3 vueltas con bastante repecho, en especial el del casco histórico que a mi se me hizo muy duro.


Ya en la segunda vuelta comencé a sentir las piernas acalambradas. Quizás la falta de entrenamiento en bici me pasara factura ahora. No me sentía corriendo tan bien como otras veces pero bueno, lo que veía a mi alrededor era en general peor, gente muy muy tocada. Al menos yo podía ir fácil y relajado aunque no fuera muy rápido.
De nuevo me iba cruzando con muchos amigos, y entre eso y los ánimos del público, se me hizo bastante llevadero.


44'55" no es un gran tiempo pero sirvió para remontar unos cuantos puestos y sobre todo para acabar con buen sabor de boca. Parcial 103º. 
En el cómputo global 207º, 2h42'58".
Parece difícil de creer pero es el mismo tiempo clavado, horas, minutos y segundos que el del triatlón Rías Baixas del año pasado en Sanxenxo (la misma organización que el de hoy) ¿Un déjà vu? Pues no tanto, de aquel guardo un buen recuerdo pero competitivamente me dejara peor sabor de boca. El tiempo es discreto igual y los circuitos no son comparables pero para las circunstancias este me deja mucho más satisfecho, quizás por las expectativas previas.
Es una prueba para repetir, ojalá pueda estar en la siguiente edición. 
Y con eso no estoy diciendo que vaya volver al tri. Dije en aquella entrada que el ciclo se cerró, ahora mismo no tengo cabeza ni ganas para entrenar un deporte con tres disciplinas, y hay muchas, muchísimas cosas, del tri actual que me desagradan, desde las modas, alguna federación, los flipados o  la burbuja de las inscripciones, pero nada me impide pasar un buen rato o hacer un entrenamiento diferente y divertido de vez en cuando. Esta es una prueba demasiado bonita, tanto que hasta me da miedo que muera de éxito. 
Por lo menos el recuerdo de esta primera edición ya no me lo saca nadie.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Uxío Abuín Triatlón Arteixo 1:55:42
2º César Ramiro Saracho Triatlón Arteixo 2:04:40
3º José Ricardo vega Triatlón Arteixo 2:04:41

Femenina
1ª María Ortega A.D. Tri-penta Terras de Lugo 2:13:48
2ª Joselyn Brea A.D. Tri-penta Terras de Lugo 2:17:11
3ª Sonia Pariente GV Sports 2:29:15

Fotos: David Besada

martes, 12 de mayo de 2015

Campeonato gallego 5 Km en ruta - A Estrada

Este fin de semana tocaba un nuevo campeonato gallego, el de 5 km en ruta que se disputaba en la localidad pontevedresa de A Estrada. Sólo había participado anteriormente en una carrera de 5 km en ruta, el gallego que se disputara en Maceda, y me fuera bastante bien. La distancia no me disgusta y en algunos tris sprint y dus me tienen salido buenos parciales.
En esta ocasión el horario era poco habitual, domingo por la tarde, y coincidió además la primera tarde de calor de verdad del año. Yo suelo preferir competir de mañana y casi siempre me salen mejores carreras de mañana que de tarde, pero hay que adaptarse a todo.
Lo mejor de la prueba fue quizás el buen ambiente que se creó allí, buena participación, mucho nivel y todo muy animado. De nuestro club acudimos una buena representación aunque no hubiera categoría por equipos.


Lo peor el típico rollo de las competiciones federadas con la cámara de llamadas, presentar el DNI y todo eso, que se cierra 15' antes de la salida, te meten en un corralito y no puedes salir. Al final te obligan a calentar mucho antes y buscar a alguien que se te quede con el carnet. Vale que entiendo los motivos pero no sé, se debería buscar algún sistema porque luego la gente espera toda la final, se forman colas, se acaba saliendo con retraso y de tanto esperar acabas perdiendo las sensaciones y las ganas de correr.
Ayer no es que fuéramos una gran multitud, saldríamos unos 170 en categoría masculina, que para un campeonato gallego y ser sólo federados está muy bien, pero en la primera vuelta el circuito ya se quedaba algo pequeño.
En teoría iba ser llano y rápido, en la práctica no tan llano (sí bastante) pero en mi opinión no muy rápido. Mucho callejeo y mucho giro incluyendo uno de 180º que te rompía totalmente el ritmo. De salida ya tardé 6" en alcanzar la alfombra. Puede parecer poco pero es mucho cuando se tiene en cuenta que aquí todo el mundo corre (más de 120 corredores bajaron de los 4'/Km) y no hay, como pasa en muchas populares, el típico que se pone en primer línea y que provoca el atasco. La explicación es que el sitio para salir era bastante estrecho y al poco se giraba.



Me costó mucho ponerme en marcha y casi estaba más pendiente de no tropezar que de otra cosa. El giro de 180º en bajada y posterior arrancada desde cero ayudó a separar al grupo pero, como en el ciclismo, a los que íbamos situados en la parte trasera del pelotón nos hizo perder más tiempo, ya que la gente se iba parando por delante para cambiar de sentido. Por supuesto que esto también forma parte de las careras, no sólo hay que darle a las piernas sino también saber leer cada situación y la colocación es clave. Aquí fallé pero a partir de ahí ya pude correr mejor.
En 5 km tampoco hay mucha capacidad de reacción así que más me valía irme para delante. A unos metros marchaba mi compañero de equipo Nóvoa que sería una buena referencia. Poco a poco iba recortando la diferencia que me llevaba y al final de la primera vuelta ya me situé a su altura.


Inicio 2ª vuelta.

No tengo ni idea del tiempo transcurrido ya que decido no mirar el crono. Las sensaciones eran bastante buenas, iba a más, ganando puestos y con la sensación de correr rápido. Después resultaría que no, pero entonces me parecía que si iba rápido.


En la segunda vuelta, el calor ya molestaba y se hacía incómodo. Lo bueno es que el circuito estaba más despejado. Seguía ganando posiciones y sintiéndome relativamente bien, o al menos mejor que aquellos a los que iba superando. Por delante otro compañero de equipo, Diego, se paraba y volvía arrancar. En ese momento vi que estaba a mi alcance y me fui acercando poco a poco.



El último Km se me hizo duro y largo (3'53"). Alcancé a Diego justo en la recta de meta, pero siendo además compañero de equipo resultaría feo adelantarle al final así que entré justo detrás. Al ver el marcador me llevé una decepción. Tiempo muy malo: 19'21". Antes de comenzar a correr veía pocas posibilidades de rebajar los 18'35" que tengo de marca en la distancia pero contaba con bajar de 19' fácil. No pudo ser, 19'15" en el tiempo neto. Puesto 107 º, 24º M35. Es más un tiempo de un parcial de 10 Km que de un 5. 
Pero nada, queda el consuelo de que al menos fue un buen entrenamiento. Todo es cuestión de insistir y de tener paciencia. Y mientras tanto ir disfrutando del camino.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina 
1º Hassan Lekhili Ourenrunning (MAR) 15:25 
2º Manuel Hurtado  New Balance  15:29 Campeón gallego.
3º Víctor Riobó C.A. Santiago 15:51
4º Nicolás Arrojo  Lucus  15:51

Femenina
1ª Carmela Cardama  Comesaña S.C.  17:19
2ª Leticia Fernández  Ría Ferrol 17:49
3ª Sandra Mosquera Comesaña S.C. 18:19

martes, 5 de mayo de 2015

Carreira popular Feira do Viño do Ribeiro

Este fin de semana tocó correr en casa en una carrera que además organizaba mi club. Era la segunda edición aunque este año cambiaba de nombre pues, como novedad, estaba integrada dentro de un programa de actos mayor, que es la feria del vino, el producto estrella de la comarca, que hacen aquí por estas fechas. En el plano organizativo estuve echando una mano el día anterior con las bolsas y el propio día con el reparto de dorsales. Por lo demás, el diseño del circuito que era el mismo del año pasado, lo hicimos a medias entre Lalo y yo. De hecho este año hicimos un día el recorrido para marcar los km (aunque creo que luego en carrera se marcaron mal), justo el día que volvía tras el parón de estar enfermo bajo tratamiento con antibióticos y trabajo me costó completarlo en 45' :-D


De eso hace ya más de un mes así que afortunadamente tiempo he tenido de recuperar. Mi forma no es la del año pasado, de aquella con el objetivo del mundial de duatlón y más avanzada la temporada estaba en un momento dulce corriendo a pie. Ahora no estoy entrenando en esos tiempos pero bueno, poco a poco ya me voy acercando. Si la semana pasada me decepcionaba mi rendimiento en Monforte en esta ocasión todo lo contrario. Y eso que con lo de dar los dorsales mi calentamiento fue de lo más chapucero.
El día estaba gris y amenazaba lluvia, pero no hacía nada de frío, al contrario, la humedad era elevada y estaba un pelín bochornoso. Este año la salida era frente al castillo y no en la plaza mayor así que ya se salía cuesta abajo. 

Foto: Faro de Vigo



El primer kilómetro por tanto rapidísimo. Como el año pasado salí en cabeza y como el año pasado los buenos, en este caso Iván Docampo y también Luis Iglesias, me dejaron pasar en primer lugar por enfrente de mi casa  (a unos 700 metros de la salida en primera posición) Con eso ya cumplí :-)
Precisamente en ese punto hubo un enganchón y caída en la zona de cabeza, raro puesto que ese tramo es espacioso. Afortunadamente parece que no tuvo mayores consecuencias. 
Pasamos por el cartel del km 1 en menos de 3'. Debía estar mal colocado aunque da idea de que esta primera parte de la carrera era muy rápida.
A continuación vendrían unos kilómetros muy llanos donde Iván y Luis Iglesias quedarían en cabeza seguidos por un grupeto de una decena de corredores, en su mayoría del Arenteiro, y en el que también se logró meter mi compañero de equipo Juan Romero.
A pesar de que Juan me animó a aguantar con ellos, no era mi ritmo y me quedé un poco en tierra de nadie en compañía de Rubén Calvo. Con él hice unos cuantos kilómetros. Luego se nos uniría también un chico que no conocía.



Antes de la carrera me enteré que a los tres primeros empadronados en el pueblo le iban dar unos vales para las termas así que era una buena motivación. Con lo que me gustan a mi las termas de Prexigueiro. El primer puesto local era imposible puesto que Iván está en otra liga, pero con las otras 2 plazas del podio sí tenía opciones.
En el camino del río Rubén se acabaría quedando así que el trío se redujo a una pareja. Por delante a cierta distancia reconocía la camiseta de mi compañero de equipo y la de Frebas del Arenteiro, que también se descolgaría y al que acabaríamos alcanzando en la subida a Francelos.
Hasta el km 6 la carrera es muy fácil y muy rápida pero los 3 últimos kilómetros son los más exigentes. El repecho de Francelos es durillo pero había alguna gente animando y así se hace mucho más fácil. Quizás resultara peor la larga recta de subida tendida por carretera solitaria que había a continuación.
Al llegar al cementerio el terreno ya da un respiro. Regresamos prácticamente al punto de salida pero antes de entrar a meta tocaba callejear un poco.
Bajamos rápido por la calle extramuros para entrar en el casco histórico por la puerta nueva (que de nueva no tiene nada, es una de las fotos típicas de aquí, muy bonita) Las calles estaban mojadas y la piedra húmeda es un tanto peligrosa, sobre todo si se llevan zapatillas lisas como en mi caso, aunque en realidad tampoco conozco zapatillas que agarren bien en estas condiciones. Un último repecho duro y llegamos a la plaza mayor. Aquí le tomo unos metros de ventaja a mi acompañante del día y puedo entrar a meta en solitario con relativa comodidad.




35' clavados, 35:00, algo más de 1' peor que la pasada edición pero con unas condiciones muy diferentes. Puesto 15º de la clasificación general, 4º Veterano A, aquí me quedé sólo a 2 puestos pero a 1' largo del podio de mi categoría. En la clasificación de corredores locales si que pude lograr la segunda posición así que premio merecido de termas para mí :-D
Muy contento además de poder compartir podio con un gran corredor como Iván, le da valor a ese 2º puesto.

El alcalde hoy también corredor entregando las medallas



Y tan felices.

No hay mucho más que añadir, las cosas salieron bastante bien en todos los sentidos. Acabé satisfecho, un día para recordar, y espero que esto me ayude a recuperar también la confianza, que estaba un poco tocada tras una serie de malos resultados. Aún queda temporada y aún podemos hacer muchas cosas.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Iván Docampo  Rungalicia.com  30:04
2º Luis Iglesias Atl. Arenteiro 30:45
3º Pablo Carrera Cárnicas Serrano 31:54

Femenina
1ª Silvia Rodríguez Esprintes Ourense  38:09
2ª Sonia Alonso Lombis  40:48
3ª Elena Pérez Ourenrunning 41:22

Fotos: TamaMF

martes, 28 de abril de 2015

VII Carreira popular de Monforte

Este fin de semana volví al asfalto. Con más pena que gloria, eso sí. La de Monforte es una carrera llana y rápida, 7 km sin apenas un metro de desnivel, aunque con un par de giros de 180º en cada una de las dos vueltas. Ya había participado en la segunda edición hace ya 5 años, aunque a mí me parece que fue ayer. De aquella me saliera una carrera bastante decente, cosa que no sucedió este domingo.
La verdad es que ya llevo unas cuantas semanas que estoy entrenando bien, he recuperado el gusto por correr y me siento con muy buenas sensaciones. Quizás por eso esperaba algo más.


La mañana estuvo alternando entre momentos de lluvia y momentos de sol, temperatura agradable y apenas viento (aunque apenas una ráfaga bastó para tirar con el stand de los trofeos una vez que habíamos cruzado la línea de meta) Las condiciones para correr eran bastante buenas.
Empecé a calentar bastante temprano porque era una distancia corta y así aprovechaba el entrenamiento. Luego me encontré con Lalo, el presi de mi club, y ya hice el resto del calentamiento con él. 
Lalo normalmente corre mucho más que yo pero como estaba sin apenas entrenar y con un tratamiento de antibióticos decidió intentar acompañarme (que como se vería luego sucedería al revés,  sería yo el que intentaría seguir su ritmo)
A las 12 del mediodía se dio la salida a nuestra carrera con una amplia participación y con varios corredores de gran nivel, entre ellos el reciente campeón de España de 10 Km en ruta. A pesar de que la inscripción era gratuita (ya pocas carreras se ven así) había premios en metálico para los primeros clasificados.


No estábamos demasiado bien situados en la salida y como el recorrido de inicio no es muy amplio, nos vimos inmersos en medio de un atasco. Hasta pasado el primer control de carrera no pudimos empezar a correr con total libertad. Según el chip los primeros 1300 metros los hicimos en 5'13" a un ritmo de 4'04" el Km. En ese momento mi puesto era el 100º.
Aún quedaba bastante carrera y fuimos remontando posiciones. En toda la vuelta ganamos casi 40 plazas. De respiración me sentía bastante cómodo pero de piernas nunca tuve buenas sensaciones. Me notaba lento y pesado, quizás me faltara ritmo.

Al principio de la segunda vuelta alcanzamos a Germán que había corrido la maratón la semana pasada y nos preguntó que hacíamos tan atrás. Bueno, en mi caso la verdad es que no iba muy sobrado que digamos y mucha excusa no tenía.
Pasamos el segundo control, Km 4,7 en 18'46" en un grupo de 4 corredores. Ya habíamos bajado la media a 4' el kilómetro.
Aguanté con ellos unos metros más pero luego me descolgué. Una mezcla de apatía y escasa capacidad de sufrimiento, no sé. El caso es que fui incapaz de seguirles. Los metros que me tomaron Germán y Lalo resultaron insalvables.


El puesto más o menos lo conservé porque no había nadie cerca, de hecho hasta gané dos posiciones respecto al control, pero la verdad es que acabé un tanto decepcionado. 
Crucé al línea de meta en 27'26", casi 1 minuto más que la última vez. Puesto 60º. Media de 3'56"/Km, pobre teniendo en cuenta la distancia y el perfil. Pero bueno, de todas formas, como ya digo, si sigo entrenando bien será cuestión de tiempo que se vuelva notar en las carreras. Quizás tan sólo necesite un poco más de confianza.
Paso a paso.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Alejandro Fernández 3&Run Pedro Nimo  20:59
2º Carlos Villamor 3&Run Pedro Nimo 21:46
3º  Javier Paredes Ourenrunning  22:11

Femenina
1ª Paula Mayobre Escuela atl. Paula Mayobre  25:11
2ª Noemi Villar  Oviedo Atl. 26:32
3ª Ana Belén Losada Ourenrunning  27:07

martes, 21 de abril de 2015

5º Mini-Trail Pozo do Demo

Con el tiempo que llevaba sin participar en trails y ahora ya van dos consecutivos. Me tocaba elegir este fin de semana entre ir a la pista a Vigo o a este trail, y como aún no me siento con confianza para la pista pues al final me decanté por el trail, por eso de dejar de lado el reloj y tomarlo como un entreno. Hay que variar un poco de estímulos y los trails son un buen medio para sumar kilómetros y ganar fuerza en las piernas.
Le llamaban mini y eran "sólo" 16 Km pero al final resultó una carrera bastante dura con cerca de 1000 metros de desnivel acumulado. Yo había participado hace unos años cuando eran 12 Km y el recorrido era menos duro y técnico. Los cambios algunos me gustaron más y otros menos.
La salida era desde el manantial de Cabreiroá, un entorno muy chulo que está a algo más de 1 km del centro de Verín y del pabellón donde se recogían los dorsales y estaba situada la meta. Al trote no es más que un paseo.
Éramos algo más de un centenar de inscritos, en buena parte caras conocidas. Nos pusimos en marcha de una forma un tanto sorpresiva, con un: "hala buena suerte y pasadlo bien."


Los primeros kilómetros eran fáciles, de pistas anchas y sin demasiado desnivel. Era terreno conocido de la última vez. Salí tranquilo porque me lo iba tomar como un entrenamiento y porque desconocía en cierta medida lo que me iba encontrar. Enseguida llegamos ya las primeras rampas, al principio se podía correr pero luego vendrían otras de mayor desnivel que se subían andando, con las manos en las rodillas o como buenamente se pudiera. Pasamos junto al Pozo do Demo que da nombra a la prueba y nos metieron por un nuevo sendero abierto este año. Estaba muy chulo y me gustó pero tampoco me pude deleitar demasiado por fijarme bien donde ponía los pies.
Esta primera parte de la carrera era un terreno favorable para mí. Pese a que en las subidas no me encontré con muchas fuerzas y me dolía la espalda, las bajadas eran fáciles y no técnicas, lo que provocaba situaciones curiosas, como que alcanzara a Xabi bajando y luego me dejara subiendo, el mundo al revés jeje.


Me habían cantado el puesto y creo que me dijeron que iba el 35º a 8' del primer clasificado, que imaginé que sería Casado. Aún quedaba mucha carrera. Los paisajes eran muy bonitos y se veía todo el valle del Támega.
En el km 9 alcanzamos el punto de mayor altitud del recorrido 707 m. Habíamos partido de los 300. En el siguiente kilómetro descenderíamos 230 metros, en algún tramo bastante complicado por un sendero con regueros que se usa para el descenso de btt. Aquí si que este tipo de terreno no se me da nada bien y perdí de vista a Xabi y a Iván que iba justo detrás. Aún acabo de salir de 2 meses con el tobillo tocado como para jugarme aquí la temporada en algo que no me va ni me viene. Más vale lento pero seguro.
Llego abajo. Hay un tramo de pista que recordaba de la última vez pero luego nos meten por una parte de bosque. Al principio es entretenido pero luego se me hizo pesado, mucho tobogán, mucho sube y baja sin mucho sentido, bajaba por una pendiente muy pronunciada para a continuación volverla a subir por otro lado. Creo que siempre recordaré la imagen del Pescas gritando piedra piedra y luego abrazado a un árbol. Es que había alguna bajada que se las traía, mucha pendiente y con el suelo de hoja de pino que era bastante resbaladizo.
Fue después de esa bajada complicada, que yo me quedé un poco atrás del grupo en el que iba, ya comenté que este terreno no me va, cuando nos perdimos. A ellos que iban más adelante los avisaron y entonces me paré y pude ver que las cintas continuaban más arriba. Creo que fue un punto conflictivo en el que se perdió más gente, decían que habían movido las cintas o algo así no sé. Las clasificaciones al final quedaron un tanto desvirtuadas, hubo gente que retornó al recorrido en distintos puntos y se saltaron alguna parte, otros que retrocedieron e hicieron metros de más. Incluso el primer puesto no estuvo del todo claro y en la entrega de premios se subieron tanto Castor como Casado a lo más alto del cajón. Yo cómo iba por detrás no sé lo que sucedió con los primeros puestos. Por mi parte seguí el recorrido marcado y no volví a tener problemas aunque en este último tramo estuve más pendiente de poder ver las cintas que de correr.
Al final acabamos llegando al balneario y de ahí apenas un par de km muy rápidos hasta meta. Pesca y Suso, que se habían reincorporado al recorrido por detrás mía, me pasaron como 2 exhalaciones y no les pude seguir, y eso que los animalitos venían de correr el maratón de Milán la semana pasada.
Si pude alcanzar a otros corredores y ganar un par de puestos antes de entrar a meta junto a Iván Dosantos.



No hubo más historia, 1h36'43" puesto 38 con el asterisco de lo antes comentado. Objetivo de entrenar cumplido, era de lo único que se trataba, una buena tirada y las piernas calientes. Poquito a poco a ponerse fuerte para la pista, quiero volver y estar al menos en los tiempos del año pasado.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Castor Salgado Limiactiva 1:13:49
2º Rubén estávez BTT Verín  1:14:24
3º Jose Manuel Casado Vía XVIII 1:14:47

Femenina
1ª Cristina Rodríguez 1:42:53
2ª Mª Luisa Vázquez  1:48:03
3ª Mª Julieta Hernández 1:48:04

Fotos: Pozo do Demo 1, 2, 3,

miércoles, 15 de abril de 2015

I BTTrail Península do Grove

He vuelto. No quizás a competir pero sí, al menos, a ponerme un dorsal. Me enteré de esta prueba hace un par de semanas, aún estaba medio convaleciente y empezando a entrenar de nuevo, pero me tuvo muy buena pinta y algo en mi interior me dijo que me apuntara. Hay una frase de Isak Dinesen (o Karen von Bixen-Finecke su nombre real) que dice algo así como que la cura de todos los males está en el agua salada: sudor, lágrimas o el mar. Dejando de lado las lágrimas y puesto que sudar puedo hacerlo en todos lados, lo que me apetecía realmente era ver el mar.


No vivo lejos de la costa pero tampoco puedo ver el mar todos los días y eso es algo que siempre eché de menos. Ni siquiera cuando vivía en Vigo gracias a mi horario y al fantástico urbanismo (je) de la ciudad podía hacerlo.
Hacía tiempo que no participaba en un trail y la distancia aunque no fuera muy larga si me imponía cierto respeto, porque en el último mes apenas he podido sumar kilómetros y porque me considero corredor de distancias más cortas. De todas formas malo sería. El perfil no era muy amenazador ni mucho menos, al desarrollarse todo el recorrido en la otrora isla del Grove poco monte puro y duro había. Era más bien un recorrido de dar zapatilla con muchos cambios de terreno (pero esto por una parte también lo hacía duro) A mi de todas formas este tipo de perfil me va bien y que el recorrido fuera poco técnico también, tenía ganas de levantar la cabeza y disfrutar del paisaje en vez de estar continuamente mirando donde pongo los pies.
De mi casa al Grove por autovía/autopista es hora y media. La salida estaba para las 10 de la mañana así que tocó madrugar un poco aunque no demasiado. El día anterior había estado de juez en una competición escolar de atletismo y acabé reventado, desde fuera no se lo imagina uno pero algunas actuaciones cansan más que competir. Fueron más de 4 horas de pie (me tocaron lanzamientos) y siempre al sol, que estos días pega bastante. De todas formas ya no me cogió de novato y llevaba puestas las medias de compresión, para esto si que son útiles.

Foto David Lema

Al trail acudía sin ningún tipo de objetivo, ni intención de competir ni nada, me daba igual hacerlo en más o menos tiempo, era de esas ocasiones que lo único que quería era disfrutar del recorrido, apreciar los paisajes, empaparme de los sonidos, colores, sensaciones... era lo que en esos momentos para mí tenía sentido, no hubiera firmado estar entre los 20, los 10 o los 5 primeros ¿para qué? Otro día quizás, pero esta vez buscaba más un reencuentro con una parte de mí, con los motivos por los que empecé, con los motivos por los que sigo en esto.
Dar un 10 a la organización es quedarse corto. Para mí perfecta. Ruta bien señalizada, imposible perderse, en cada cruce conflictivo siempre voluntarios, los avituallamientos suficientes, animados y bien surtidos, gente superamable, gaiteiros... Por mi parte hasta agradecí que no fuéramos muchos inscritos, poco más de un centenar, por el ambiente familiar. Reconozco que los trails con muchos participantes me agobian, en populares aún lo soporto, pero yo cuando corro por el monte me gusta disfrutar hasta cierto punto de la soledad, del silencio y de los paisajes. A mi lo de subir haciendo cola como si fuera un centro comercial o bajar con el aliento de una fila de corredores detrás me desagrada bastante. En cambio esta vez fue perfecto.
Los primeros kilómetros transcurrieron por terreno urbano con alguna subidita buena por asfalto hasta internarnos en el monte. Yo me lo tomé como un calentamiento pero me pareció que la gente salía bastante deprisa ¡Que son 26 Km! Aunque claro, con la proliferación de estos últimos años de maratones de montaña, ultratrails y demás 26 km parecen ya poquita cosa.



Toda esta primera subida era bastante tendida y se hacía entera corriendo, pista ancha sin mayor dificultad en un bosque de acacias bastante sombrío. Luego en el descenso ya nos meterían por algún tramo de sendero. De esta forma llegaríamos al primer avituallamiento de Punta Moreiras, Km 7. Me paré a beber y miré el crono, 36'. A poco más de 5'/Km, para un trail eso es ir muy rápido.


A continuación vendrían 13 Km absolutamente espectaculares bordeando la costa. Me resulta difícil hacer una descripción, simplemente me pareció precioso. Una sucesión de caminos bordeando playas de arena blanca y aspecto salvaje, con un mar de color azul intenso y olas que venían a morir mansamente a la orilla. Un paraíso cercano, por suerte a salvo de momento del cemento, que se ha cargado buena parte de nuestra costa.
Algunos tramos de camino discurrían sobre arena blanda de playa, lo que lo hacía bastante duro para correr. No pude menos que acordarme del maratón de las arenas, si aquí un tramo de 500 o 600 m ya te dejaba las piernas calientes ¿cómo será recorrer esas inmensas extensiones?


Entre playa y playa de vez en cuando tocábamos algún sendero de pescadores, pequeños toboganes en los que no dejabas de correr en ningún momento. Ya había transcurrido casi media carrera y aún no había tenido que caminar en ningún momento. En ocasiones iba solo, en ocasiones acompañado, 2 o 3 personas, no grupos mayores. En algún tramo fui en compañía de Amador del CAR Redondela, de los pocos participantes que conocía antes de la carrera. Pero en general de lo que iba acompañado era de mis pensamientos, o mis no-pensamientos, la vida es hermosa cuando llega a ser tan simple, un paso tras otro en este escenario, acariciado por la brisa y con la banda sonora de las olas. Si bien es cierto que la belleza está también en los ojos del que mira, otros no verían nada, arena que se mete en las zapatillas quizás, yo me considero afortunado, es lo que tiene estar enamorado de la naturaleza.



El segundo avituallamiento estaba situado en el km 12, Punta do Carreiro, un pequeño alto en la costa. De nuevo me paro a beber con calma y disfrutar un poco del entorno, ahora también como, que ya llevamos más de 1 hora de esfuerzo y aún resta otro tanto. Buena idea lo de trocear las barritas. Se me ha metido algo de arena en las zapatillas y temo que me hagan alguna ampolla. Al final no fue a más.



Otra vez en marcha. Más terreno de costa y playa. Si algo me daba envidia era no poder pararme y estar un rato en cada playa que encontramos, que además estaban totalmente desiertas. Envidia también de los ocupantes de aquella furgo estacionada a pie de playa, debe ser un placer despertar por la mañana y ver ese panorama. Algún día haré eso, me atrae pasar una temporada nómada, en un futuro quizás.
Pero dejándome de ensoñaciones, mi próximo destino estaba en el naútico de Pedras Negras donde se localizaba el siguiente avituallamiento. Llamaba la atención que el borde de la senda por donde corríamos apareciese toda vallada de concertinas delimitando una zona militar, la antigua batería de San Vicente, ahora en desuso. Aún se pueden ver los cañones oxidados. Me pregunto cuanto dinero en el mundo se invertiría en construcciones como esta que luego no valieron para nada. Los seres humanos nos pasamos la vida protegiéndonos de peligros imaginarios y descuidamos los peligros reales.
De la senda pasamos a una pasarela de madera que ya nos dejaría en Pedras Negras. Una parte muy rápida pero que también tenía sus toboganes.



3º Avituallamiento. Km 17. Animados por la gente del lugar. de nuevo parada y a comer y beber con calma. Físcamente me encuentro bastante bien, quizás lo que  peor llevara fuera el calor. En este avituallamiento tenían patatas fritas y me comí unas cuantas. Y eso que no es algo que me entusiasme ni nunca antes tomara patatas fritas en un avituallamiento pero creo que el cuerpo me pedía algo salado. La verdad es que estaban tan bien abastecidos que daban ganas de pillarse una silla y estar ahí de terracita. Sólo faltaba la cerveza.

Para mí la foto de la prueba. Almudena, la superbombera, es todo un espectáculo.
Había que seguir. De nuevo un tramito de playita por arena blanda y luego un pinar, más pista y por fin un tramo largo de playa donde pudimos correr por arena dura. En esta playa si que había ya algunos bañistas. Salí del avituallamiento anterior en compañía de Amador pero luego me paré a mear en el pinar y me quedé solo. Cuando llegaba el momento de abandonar la playa vi que un corredor que iba delante tenía problemas de calambres, o algo así, en un gemelo y Amador, que marchaba justo delante, le dijo siéntate ahí que me quedo yo contigo y te ayudo a estirar. Yo ya no me quedé porque con una persona llegaba, aunque no me hubiera importado. Esto lo cuento porque me pareció un gesto muy bonito, si no se hubiera parado hubiera llegado antes que yo y que otros pero no le importó.
Estábamos en torno al km 20, por mi reloj había transcurrido alrededor de 1h50' y abandonábamos definitivamente la costa para adentrarnos en el monte. Al principio los desniveles eran suaves pero luego llegó un momento que aquello se convirtió en una pared. ¡Vaya subidita! No la esperaba tan dura. Me recordó un poco a la que hay, o al menos había, en el trail del Galiñeiro hacia el final, pensabas que se había acabado y te encontrabas una buena sorpresa.




Aquí si que correr ya no, no hay fuerzas. Subir y a duras penas, con las manos en las rodillas. A lo lejos se escuchaba la música de las gaitas. En la cima estaba situado el último avituallamiento pero se haría esperar. El esfuerzo mereció la pena. Las vistas impresionantes. Me paré unos minutos a contemplar el paisaje mientras bebía un último vaso de isotónica. Km 21, Figueira do Meco, 5 km para meta, en su mayor parte terreno favorable,


Las vistas

Ahora me empezaba a pasar factura la falta de kilómetros en las piernas. La subida me dejó tocado y en la bajada se me subió un gemelo. Me paré un momento a estirar y continué trotando algo más despacio con precaución. Por suerte no tuve más problemas pero el tramo de subida que había a continuación, apto para hacerlo corriendo, lo tuve que completar andando.


El tramo final hasta la línea de salida ya no presentaba mayor dificultad pero se me hizo duro. De todas formas, el buen sabor que me estaba dejando todo el recorrido me hacía ir ligero.
Cruzo la línea de meta entre aplausos del público. Siempre me causa admiración que haya gente que te anime en pruebas en las que las diferencias de tiempo son tan grandes, quiero decir que tiene mérito estar todo ese tiempo animando y aplaudiendo en una línea de meta.



26 Km, 2h43'57", puesto 48º, sobre la mitad de la clasificación o un poquito mejor. No tiene ninguna importancia. Lo sentido durante el recorrido si.
Por la tarde me quedé por la zona, me hubiera gustado volver a las playas por donde pasamos pero no sabía llegar con el coche así que me fui a la Lanzada. Piernas en remojo, paseíto, bocata en la playa y minisiesta a la sombra. No todo va ser deporte. Se estaba muy bien, mucho mejor que en el verano. El único fallo fue no traerme las pinturas. Para la próxima.


Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Xosé Antón Barreiro C.D. San Paio 2:04:59
2º César Santos Ponteseca Trail 2:05:10
3º Rubén Rodríguez CD Ría de Arousa 2:05:25

Femenina
1ª Almudena Suárez Brigantia Aventura 2:40:38
2ª Vanessa Berdejo Galiorient 2:51:13
3ª Margarita Aguín CD Ría de Arousa 3:00:18