viernes, 4 de marzo de 2016

Campeonato gallego de veteranos en pista cubierta

La última cita importante de la temporada invernal. Una vez concluido el cross (descarté acudir al de veteranos) tocaba probar suerte en la pista cubierta. 
Otro año más me apunté a las distancias del mediofondo, el 800 y el 1500. Esta temporada no había pisado la pista y no las tenía todas conmigo. Desde junio sin calzarme los clavos, no sé si me acordaría de correr a esos ritmos.
Viajé hasta Coruña con nieve por el camino y encontré un día muy ventoso en la capital herculina. Por suerte corríamos bajo techo en la pequeña pista (160 m de cuerda) del pabellón de Riazor. Coincidió el domingo día de partido de fútbol y eché una hora buscando donde aparcar ya que no estaba permitido hacerlo en las calles que rodean al estadio. El fútbol siempre dando por c... y eso que el partido era a las 18:15. Llegué con tiempo suficiente pero un poco atragantado, al poco de llegar al pabellón ya me tuve que poner a calentar porque la cámara de llamadas cerraba 15' antes de la salida.

Al fondo el complejo deportivo de Riazor, delante la playa del mismo nombre y algún bañista valiente

Total que me presenté en la línea con la sensación de que había hecho un calentamiento chapucero sobre todo para una prueba explosiva como el 800.
Este año las series empezaban con los más jóvenes primero así que al menos no tuvimos que esperar. 7 participantes en esta final M35, a priori iba estar interesante.
Se da la salida y el grupo se enfila. Mi sensación fue la de salir ya muy rápido pero igual es lo que decía, que ya no estoy acostumbrado. Me quedé a cola de grupo. Por delante iba tirando Salas, recién aterrizado en la categoría de veteranos, un atleta especialista del 400 vallas. En las siguientes vueltas me dio la impresión de que el ritmo se ralentizaba y la carrera se volvía más táctica, hubo algún que otro enganchón delante de mi, peligroso en una pista con tanto peralte pero lo típico de la pista cubierta. Fuimos en un grupo compacto pero estirado hasta falta de 3 vueltas, o así, del final. El que sería luego ganador Iván García haría un cambio muy brusco y la carrera se rompió. Adelanté un par de posiciones y me fui detrás de Toneco. 
Entré a meta en 5º lugar, justo tras él, aunque luego lo descalificarían por una interpretación algo estricta de una obstrucción, así que oficialmente obtuve la 4ª plaza. Mismo puesto que el año pasado y tiempo muy similar, unas centésimas mejor: 2'23,58" Para ser pista cubierta no está tan mal, un segundo peor que mi mejor tiempo aquí, 5" de mi mejor marca al aire libre. De todas formas lejos de un posible podio, a 4". Para consuelo quedé por delante del atleta con el que peleé (y perdí) el bronce el año pasado.
Esta fue la jornada de mañana. Un descanso para comer, dar una vuelta por el paseo (a pesar del viento) y compartir sobremesa con la familia Viteri-Bouso y Cristina Colomo.

Una de las cosas que más me gusta hacer cuando vengo a Coruña es pasarme un rato contemplando el mar,

A las 15:45 de nuevo a repetir la rutina, calentamiento ya con más calma, más bien un recordatorio, pasar por cámara de llamadas y a la pista otra vez. Los 1500 creo que es una prueba que me va mejor porque en el 800 me limita la falta de velocidad pero de tarde no suelo tener buenas sensaciones compitiendo. Me sentí algo cansado y pesado ya durante el calentamiento.
9 partipantes en nuestra final del 1500. Unos cuantos repetían del 800, incluido el ganador.
De inicio aquí me encontré mejor, el ritmo no era tan rápido y lo aguantaba mejor. En esta ocasión salió tirando Toneco con Jose Omil detrás. Yo me situé tras Collazo del Viveiro.
Como en la carrera de la mañana la prueba se decidió con el ataque de Iván García que venció en el duelo a Jose Omil. El bronce esta vez sí muy merecido para Toneco. Yo aguanté bastante bien hasta un par de vueltas del final pero luego, esta vez no pude superar a Roberto. Quizás también al ver el podio inaccesible no di sacado ese puntito extra. 6º puesto, 4'58,79". El tiempo no fue el desastre del año pasado pero tampoco fue gran cosa. De todas formas me quedó la sensación de haber sido competitivo y haber estado metido en carrera. Quizás con algo más de competiciones de pista este año lo hubiera hecho mejor pero coincidió así.

La foto es del año pasado pero los protagonistas somos los mismos.

Me marché de Coruña con buen sabor de boca, por el ambiente del campeonato, las sensaciones y la compañía. A veces parece poco lógico hacer 170 km ida y otros tantos de vuelta para un total de 7' y pico de carrera pero eso pocos minutos son tan intensos y concentran tantas emociones que merecen la pena, al menos para mí. 

Clasificaciones (completas aquí)
800 m M35
1º Iván Carcía  Verxel  2:12.88
2º David Domínguez Gimnástica Pontevedra  2:13.18
3º Pablo Díaz C.A. Santiago 2:19.08

1500 M35
1º Iván García  Verxel  4:42.73
2º José Manuel Omil  Pinarium 4:43.96
3º Antonio Carballlal Pinarium  4:49.50

1 comentario:

Celina dijo...

No perdonas un finde! Y q capacidad de sufrimiento tienes para hacer esas pruebas, q duras, enhorabuena !