miércoles, 3 de diciembre de 2014

XXXVI Memorial Belarmino Alonso de Campo a Través

Llegó por fin el turno del cross, una de las modalidades dentro del atletismo que más me gustan. Vuelta a calzarse los clavos y a pelear sobre la hierba y el barro. El Belarmino es todo un clásico, 36 ediciones lleva ya y siempre ha reunido a atletas de gran nivel. Este año había algunas ausencias destacadas, un poco por la coincidencia del campeonato de España de maratón, alguna por lesión, además  de las que provoca también la norma federativa que rige la participación en pruebas de calendario autonómico.
La prueba más numerosa fue la nuestra, promesa-senior masculina, con algo más de 100 participantes en la línea de salida. De mi club esta vez acudimos una buena representación con 8 corredores.


Tras un calentamiento a lo largo del paseo del Lagares con los hermanos Espiña, que calentaron conmigo para que los nombrara en el blog, eso es lo que me dijeron :-)), tocó pasar por cámara de llamadas a que comprobaran nuestra identidad. Aquí aún lo tienen bastante bien organizado con una carpa, otras veces es simplemente un corralito. De todas formas el día se presentó muy bueno, nada de frío ni tampoco presencia de lluvia.
Los días anteriores de la semana si que había llovido por lo que algún tramo de barro si que íbamos encontrar a lo largo del recorrido. Este año también variaron un poco respecto a otras ediciones, si el año pasado y el anterior dimos 5 vueltas al recorrido más largo este año daríamos 4 vueltas cortas y 2 largas. En teoría la distancia sí que no variaría, casi 9 km, pero en cross la distancia es siempre muy relativa.
El año pasado me saliera aquí una carrera muy aceptable, este año sucedió lo contrario. Fue uno de esos días que ya te levantas sin sensaciones, calientas y empiezas a correr pensando en que será algo temporal y que al ir entrando en calor te encontrarás bien, pero esta vez no sucedió así.
Desde el pistoletazo de salida noté el cuerpo como dormido. La primera vuelta la hice como siempre en plan toma de contacto, para reconocer el circuito. Me quedé en la parte de atrás del grupo. No tenía prisa, el cross siempre se hace largo.


Pasé por meta en torno a 5'40", restaban 5 vueltas de las cuales las 2 últimas serían súper. Iba controlando un poquito al gente que tenía alrededor, La idea era ir avanzando poco a poco, en esta vuelta pude adelantar a un gran deportista, Sechu López, uno de los mejores montañeros gallegos con 3 ochomiles en su mochila. Hasta me hace ilusión que me hayan sacado la foto por delante de él :-) Para enmarcar.


Por un momento pensé que si, que acabaría encontrándome bien, o al menos normal, como las últimas carreras, pero tras el segundo paso por meta ya sentí que esta vez mi cuerpo me decía que no. Lo bueno de tener experiencia es que aprendes a escuchar las señales de tu propio organismo. Además me notaba corriendo mal.


Quedaban 4 vueltas por delante y vamos, que sabía que si no regulaba simplemente no llegaba. Esto no es la ruta que a veces puedes ir medio por inercia aunque vayas muerto, en el cross si vas fundido es que no das. Así es una especialidad con tantos abandonos.


De hecho las zonas con más barro ahora me costaba mucho más pasarlas, entre que cada vez estaba más machacadas y que  las fuerzas no acompañaban... muy duro.


Hubo un momento que me alcanzó mi compañero Javier que venía por detrás y me animó a seguirle pero yo ya le dije que no podía.


Las 2 últimas vueltas fueron un poco en "survival mode" y aún así creo que gané alguna posición. El que más y el que menos ya iba tocado. El que iba sobrado era Hassan que me dobló en su última vuelta así como los 5 primeros. Iba con el objetivo de que no me doblara nadie, el año pasado lo conseguí pero este no pudo ser.




Toque de campana para mí, bueno en realidad toque no , porque el paso por meta coincidió con la entrada de algún corredor y para no despistar a mi me dijeron simplemente 'campana'.
No estaba muy motivado, por delante un corredor del San Paio y otro del Celta que parecían demasiado lejos para poder llegar hasta ellos, por detrás el corredor que me precedía era Félix que lo había adelantado hacía un par de vueltas y parecía a una distancia suficiente como para temer por mi puesto. Así que poco que contar, no estaba para mucho sufrir ni para dar exhibiciones y un poco me dejé ir.


Resultado final 78º con 40'59". Acabaron la prueba 90 corredores con 14 abandonos y un descalificado. Mal resultado pero me quedo con haber sabido gestionar una mala situación. El resto simplemente no tenía el día.
El que si que lo tuvieron fueron mis compañeros de equipo, vaya pasada de actuación, 3º por equipos a sólo 2 puntitos del 2º. Lástima que sólo hubiera trofeo al 1º pero vamos que está muy bien.

Luego es la carrera femenina pudimos ver un gran espectáculo entre Leticia y Ester, un mano a mano por la victoria, que al final se llevó Leti pero fue muy bonito de ver.
Y eso es todo amigos, deseando ya que llegue el siguiente cross. Lo que es el vicio.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina (8946 m)
1º Hassan Lekhili Ourenrunning  30:58
2º Akka Essaadaoui  3&Run Pedro Nimo 31:11
3º Juan Pena 3&Run Pedro Nimo 31:29

Femenina (6004 m)
1ª Leticia Fernández  Ría Ferrol 24:13
2ª Ester Navarrete Atl. Femenino Celta 24:26
3ª Sara Pérez  Comesaña S.C, 25:33

1 comentario:

Celina dijo...

Los crosses es lo que tiene, survival mode, jajaja! Yo ayer tuve un día como el que tuviste tú en esta prueba. Me tocaban series y a veces por más que te esfuerzas, si el cuerpo no está... Pero bueno, el trabajo está hecho, así que vamos a ser positivos ¿vale? Un besote y a por el siguiente!