lunes, 26 de marzo de 2012

Fin de semana

Mientras buena parte del ambiente correril de por aquí andaba centrado en la Vig-Bay y otros se iban a tierras catalanas para correr la Marató este que escribe pasó el fin de semana sin ponerse un dorsal, lo que no quiere decir que estuviera quieto ni mucho menos.
A la Vig-Bay no fui porque en principio tenía el día ocupado y cuando 'me lo liberaron' ya no había plazas. Si las hubiera seguramente hubiese corrido pero bueno, tampoco es una carrera que me guste mucho. De la última edición que corrí guardo mal recuerdo. Soy de los que se agobia en los centros comerciales, no me gustan las multidudes ni las modas. 
De todas formas si que hubo competición este fin de semana aunque vivida desde otro lado. El sábado por la tarde se disputaba el duatlón escolar de Maceda y  hasta allí nos fuimos con los chavales de la escuela.


 La participación no fue muy elevada ya que en la provincia a nivel escolar los únicos que estamos manteniendo un poco vivo esto del du somos nosotros y el C.C. Maceda. Ellos, por supuesto, son un club ciclista y el duatlón lo tocan un poco de forma tangencial pero de verdad que su labor es admirable. Este año cumplen su 25 aniversario, que se dice pronto, y han sacado ya muy buenos deportistas en las disciplinas de ciclocross y BTT sobre todo. Para mí un modelo a seguir en cuanto a gestión si además tenemos en cuenta que son un club de una población pequeña.
En cuanto a nosotros, pues ahí estamos. Poquito a poco creo que vamos mejorando. Pocos pero buenos. Espero que el proyecto se consolide y eche raíces porque merece la pena.


8 participantes: 3 primeros puestos, 2 segundos, 1 tercero y 1 cuarto. No parece mal balance ¿verdad? 
Aunque me quedo principalmente con el esfuerzo que le pusieron, la imagen de grupo y el pasarlo bien.


En estos días convulsos en los que los aficionados asistimos con vergüenza al cierre de varias causas abiertas contra tramas de dopaje, ver su esfuerzo limpio nos reconcilia con el deporte.


Ya el domingo, libre de obligaciones, tocó un entreno de esos memorables. Había quedado con mi compañero de euipo José Carlos para hacer el recorrido ciclista del Aviaman
Para mí era un reto porque llevaba sin hacer una salida de carretera desde el 8 de Enero, para él porque el día anterior volvió desde Maceda corriendo, pero estando en un club cuyo presidente es capaz de estar 30 horas seguidas compitiendo todo se contagia.
No hicimos exactamente el recorrido entero, partimos de la cooperativa de Viña Costeira (de donde salió la media maratón que se hizo el mes pasado) a unos 5 km de Castrelo pero tampoco acabamos en Leiro a la vuelta, así que al final hasta salió más distancia. A mí me salieron cerca de 82 Km que, para la increíble media de 19,4 Km/h (habéis leído bien, y no no fuimos en btt) resultaron en una buena paliza de más de 4 horas de bici.
A mi me costó ponerme en marcha y de hecho en el tramito desde mi casa a la cooperativa tuve unas sensaciones horribles ¡Pues si que empezamos bien!
Luego, menos mal que ya con Jose, el camino a Leiro lo hicimos muy tranquilitos y de charleta. Aprovechando que no había nada de tráfico, modo Verano Azul a unos 20 Km/h para activarse un poco.
Llegados a Leiro se acabó el cachondeo y el terreno ya se encargó de que nos pusiérmos serios; 1º puerto del día: Pena Corneira.
Engaña un poco, tiene sus descansillos pero también sus rampas por encima del doble dígito. Son 460 m de desnivel los que hay que salvar en algo menos de 8 Km teniendo en cuenta  que queda lo peor.
Esta vez llevaba el cuenta con medidor de cadencia así que quise regular bien desde el principio; desarrollo suave, cadencia mayor siempre de 70 cpm y pulso intentando ir por debajo de las 150 ppm. Jose me tuvo que esperar unas cuantas veces pero valía más pecar de prudente.
Coronamos y nos lanzamos a un rápido descenso en busca del segundo de los puertos del día; la subida al Sifón en Avión. Ésta resulta bastante cómoda y entretenida, 3-4 Km sin grandes porcentajes, siempre constante en torno al 5%. De todas formas apliqué el cuento de antes, cadencia cadencia y pulso controlado.
Descenso breve y rápido y tomamos el desvío de Abelenda. Comienzan las pistas estrechas, el asfalto botón y todas estas cosas que por otro lado aportan su personalidad al recorrido.
Llevamos sólo 33 Km y a partir de ahí empieza lo gordo ¿daremos subido? en 9 Km apenas, pasaremos de lo 350 m de altitud a más de 900. En esta primera parte ya nos encontramos con rampas duras (12 -11 %) pero sólo son un avance de lo que esta por venir. De momento se lleva bien, hay sus descansitos y con un desarrollo como el que llevo de 34x28 ni lo notas.
La clave está al pasar el cruce de Rodeiro. Hay una rampa brutal, que con todo metido cuesta subir. El año pasado en carrera haciendo una 'ese' intentando sacar fuerzas casi me salgo de la pista y todo ¡en subida!
Aún no sé si podría pasarla sentado. El caso es que ayer me puse de pie muy pronto y luego tuve que aguantar mucho rato la postura jeje
186 ppm llegó  marcar el pulsómetro, raro se me hace ver esas cifras pero aquí ya es una cuestión de todo o nada. O aguantas o ya no subes.
Una vez pasada la curva ya sé que si no he tenido que echar pie a tierra aquí, en lo que resta tampoco lo voy hacer. Sigue habiendo tramos duros pero se lleva mejor.
Jose se quedó un poco atrás y y seguí a mi ritmo, ya le esperaría arriba. En este puerto sólo puedes sobrevivir.
En la siguiente cuerva de herradura me encontré con 3 caballos en el medio de la carretera. Se quedaron mirando para mí ¿quien será este loco?- se preguntarían.
Al final me acompañaron en el par de km que quedaban de ascensión. Resultaba hasta gracioso, cada vez que los alcanzaba corrían hasta la siguiente curva de herradura y me esperaban allí.


La historia se repetía una y otra vez. Menos mal que no se le ocurió a ninguno acercarse porque con lo justito que iba me hubiera soplado y hubiera caído. Además la espalda me estaba empezando a doler, no estoy acostumbrado a estas subidas.
Bueno, por fin último km que es llanito y sabe a gloria, y se acabó este puerto. Prueba superada jeje 4ª ascensión a Outeiro Malato con éxito.


Tiempo de reponer fuerzas y sacar alguna foto.


Como siempre no sé como me arreglo para perder la comida que llevo, menos mal que Jose me dejó una barrita.

 No me saques con esta cara.

Iniciamos el "descenso" no sin antes agradecer al propietario de un todoterreno su interés por nosotros al vernos parados en la cima. Por suerte aún queda gente amable.
Esta parte de planicie en la cima se hace bastante pestosa, el asfalto es malo, son pistas estrechas y suele pegar el viento. De hecho estamos en un parque eólico.
Curiosamente en estas pistas nos encontramos casi más tráfico  que en todo el recorrido, 2 coches y unas cuantos moteros (de esos que saben disfrutar de su aficción y no de los flipados) Curioso.
A continuación descenso de esos de gastar media pastilla de freno, enlace con una carreterita un poco más ancha y vuelta a la carretera de Avión por donde habíamos venido.
Quedaba un sólo puerto para acabar el día: Pena Corneira por la vertiente de Avión. Algo más de 5 Km que antes bajamos en un suspiro pero que tras la subida a Outeiro y el posterior descenso se atraganta y se hace larguísimo. Yo ya lo sufrí el año pasado en carrera, pensé que no llegaba.
Bueno pues al final, tanto entonces como ahora llegamos, incómodos, cansados, pero llegamos.
Descenso  final de Pena Corneira y...
... ¿por qué no saldríamos desde Leiro?
Aún quedaban 10 Km de llaneo absoluto pero que se hicieron eternos. 26-27-28 Km/h, no doy más. Aún encima el calor aprieta.
Al final se acabó: 4h13'09" de pedaleo. Más de 3700 Kcal consumidas y sobre 1700 m de desnivel positivo acumulado. Uff esto de no competir un fin de semana muy sano no debe ser :-)
Y ahora ¿qué? Pues no lo sé. Por un lado es un paso para estar en el Aviaman pero aún nos quedarían los 20 Km a pie. Queda mucho por hacer.

2 comentarios:

Celina dijo...

Enhorabuena a los chic@s! seguro que has disfrutado mucho compartiendo con ellos este reto. Y menuda paliza en la bici, uf, espero que te dé confianza para próximos retos. Un besote

Furacán dijo...

Gracias Celi!