miércoles, 10 de junio de 2015

III Triatlón Concello de Porriño

Que sí, que lo había dejado. Pero debe ser que, como dice el Sr. Conejo el universo debe conspirar o algo así porque heme aquí de nuevo en un triatlón. 
En realidad este fin de semana estaba programado el campeonato gallego de veteranos de atletismo e iba acudir, pero hace un par de semanas a la FGA se les ocurrió mover la fecha así que ya me quedé sin plan. Y como estaba este triatlón que ya había participado en sus dos ediciones anteriores, en la 1ª me gustara mucho y acabara encantado, en la 2ª lo pasé muy mal en el agua y fuera un poco accidentado, decidí apuntarme. Tanto por recorrido ciclista como ambiente es de las pruebas que merecen la pena. Por lo menos no es de esos de dar vueltas como un burro de feria.


Como el tri de Baiona en distancia olímpica me saliera relativamente bien, me vine arriba y me dije que si di aguantado los 40 Km en un día de lo más ventoso, malo sería que no hiciera lo propio con la mitad.
Pero llegó el día y al final tampoco resultó tan fácil. Nada más aparcar el coche en Porriño ya recibí una bocanada de aire caliente. El sol pegaba con fuerza, 34º según el termómetro del coche. Iba ser un día más duro de lo esperado. claro que mejor así que las tormentas que nos estuvieron azotando estos últimos días.
Porriño no tiene sitio para nadar así que la natación se hace a unos 13-14 km por el camino más corto, en Tui. Luego se viene por otra carretera para completar los 20 de bici, y los 5 km de carrera se hacen a 2 vueltas por el centro urbano.
Después de recoger el dorsal y dejar las zapatillas en la T2 para ir a la salida hay básicamente dos opciones, ir en bici, o que te lleven en el bus de la organización (una tercera opción es que tengas un acompañante y te lleve hasta allí en coche) El problema del bus es el transporte de la bici, el primer año fueron bastante mal, el segundo fueron bien ya que en el bus fuimos muy pocos y este año pues regular. Yo metí el primero la bici quitando la rueda delantera y bien, otros tuvieron que llevarla con ellos. Bueno, el caso es que con el día que hacía y lo poco que toco últimamente la bici (nada desde Baiona, tuve que quitarle las pegatinas y el acople esa misma mañana) lo de ir hasta allá pedaleando no me lo planteé.
El viaje hasta allí fue corto y agradable, al menos el bus contaba con aire acondicionado. De charleta con Amelia enseguida llegamos. 
Luego tocó hacer un poco de cola para meter la bici en boxes y ya sin mucho más tiempo enfundarse el neopreno. El suelo quemaba mucho así que donde mejor se estaba era en el agua. Tª agradable, 19º casi 20. Me metí en el río a falta de 15' para la salida y ya no salí.
Como el año pasado lo pasara tan mal este año decidí situarme lo más a la izquierda posible, donde había mucho menos gente y así evitar los golpes del mogollón que nada más cerca de la orilla. 





La jugada no salió mal y hasta la primera boya mi natación fue muy limpia. Esa boya me tocó rodearla por el interior pero, pese a mis temores tampoco me llevé demasiados golpes. El camino hacia la segunda boya fue algo más complicado, justo delante mía aparecieron 2 triatletas que iban prácticamente parados, nadando fatal, uno de ellos a braza y otro en un extraño estilo mixto. Me preguntó como habrán llegado hasta allí, si sería cosa de que se cansaron o se agobiaron, pero es que iban parados. Como por la derecha era complicado adelantarles porque había mucha gente tuve que hacerlo por la izquierda trazando una especie de arco para pasar luego la segunda boya por el lado correcto.
El trayecto hasta la tercera boya se me hizo largo a pesar de que la veía cerca pero me pareció que tardaba mucho más en alcanzarla que a la ida. Por último, en el tramo final, encontré mucho tráfico, casi hubo que hacer cola para salir del agua.
Al final natación bastante cómoda, mal tiempo, 15'28", y parcial 192º. De todas formas aquí siempre nado mal y fue mejor de lo que hice en 2013 y 2014.
Como no llevaba crono ni nada, tampoco lo sabía. Ahora tocaba transicionar y una vez más se cumplió lo de que cuanto más corta es la prueba peor son mis transiciones. Ya no sólo fueron mis problemas habituales con el neopreno sino que no daba abrochado el casco y luego aún encima me cayeron las gafas. Total que mi compañera Patricia que había salido 3' después (las chicas salían 3' tras los chicos) y que había nadado 1' mejor que yo, me acabó alcanzando cuando montaba en la bici.
La zona de montaje tenía su complicación ya que era en cuesta. El primer año monté en la cuesta. El año pasado quise montar pero me vi encerrado por gente que empujaba la bici así que tuve que desistir. Este año ya coincidí con tanta gente que ni lo intenté, subí la cuesta andando con las calas y monté arriba.

Ciclismo (20 Km)
El inicio del ciclismo me trajo una imagen curiosa, un grupo de monjas viendo la carrera ¿Conocerán a Sister Madonna Buder, the Iron Nun? 
Los primeros kilómetros son de callejeo, muy divertidos, aunque hay que tener un poco de cuidado. Este año nada pero el año pasado había alguno con un peligro...
Luego ya se pasa a una carretera, ancha y con buen asfalto. El recorrido en línea me gusta mucho. Pasas por pueblecitos y te animan. Es muy variado, terreno de repechos, llaneo, descensos. De los sprint es de las bicis que más me gustan.
Al principio voy solo, adelantando gente. Luego me alcanza Nacho Pérez del triatlón Ourense y consigo pegarme a su rueda. Así fui estupendamente hasta que en el primer repecho serio me dejó. Lógicamente sin tocar la bici poco puedo hacer.
Pronto se formó otra grupeta con la gente que íbamos alcanzando y otra que venía desde atrás, y más o menos tuvimos una bici entretenida.
No quise olvidarme tampoco de ir bebiendo, aunque el agua del bidón ya estaba tan caliente que daba asco. De todas formas, había que intentar hidratarse como se pudiera.
A falta de 4 o 5 Km me alcanza Jose Omil y acabamos formando otro grupo con 4 o 5 corredores que llegaríamos juntos hasta la transición.
Parcial oficial de bici 42'36" (138º) Es peor que los años anteriores pero tampoco está tan mal, teniendo en cuenta que la 1ª transición fue horrible. Dadas las circunstancias tampoco estoy perdiendo tanto y las sensaciones fueron bastante buenas. Va ser que entrenar está sobrevalorado :-))
Desmonto y rápida transición para correr a pie

Carrera (5Km)
En los últimos kilómetros de la bici ya traía la boca seca. Presumía que la carrera iba ser muy dura porque el calor era extremo y el sol pegaba con fuerza. Por suerte al poco de comenzar nos refrescaban con una manguera y luego estaba ya el avituallamiento.
Empecé suave porque me daba que se iba hacer largo. Aproveché toda la botella para beber y refrescarme. Poquito  a poco fui cogiendo ritmo.
Correr resultaba bastante incómodo pero de peores cosas hemos salido. A la sombra al menos se aguantaba. A la gente se le veía bastante rota e iba recuperando posiciones.
No veía ya la hora de que acabase para sentarme a la sombra, pero mientras tocaba sufrir. La segunda vuelta además con rozaduras en los pies. Si lo sé me pongo calcetines.
La distancia no llega a los 5 km y eso me consolaba. El año pasado hiciera aquí 18'45". Este año imposible, 20'17" y da gracias, parcial 55º.
Total 1h18'20", puesto 118º de 254 que tomaron la salida en categoría masculina y 238 que acabaron. Creo que lo firmaría antes de empezar. Es un buen resultado, ya no entreno triatlón y no tengo ganas de volverlo hacer pero me he divertido mucho estas dos últimas pruebas. Quizás sea eso de ir sin presión, ni crono ni espectativas, disfrutando del juego y del "porque sí" como un niño pequeño. Acabé contento de la carrera, del rendimiento, del ambiente, de los amigos y de la organización. Poco más puedo pedir.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º  Martín Carrera Natación Riveira 1:00:37
2º  Francisco Cendáns Talleres David  1:01:45
3º  Raúl García Arcade Inforhouse 1:02:03

Femenina
1ª Camila Alonso  Triatlón Ferrol  1:11:18
2ª Rebeca Carnota A.D. Fogar 1:13:41
3ª Iria Rodríguez Atl. Porriño 1:14:06

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