miércoles, 15 de mayo de 2013

Aviaman desde el otro lado

De entrada aviso que no es la crónica del Aviaman más emocionante que podáis leer. Este año no he participado como competidor, lo hice como voluntario. No hay pues épica, ni esfuerzo, ni sudor, ni sufrimiento. No creo que esto interese a mucha gente. Sin embargo, si quiero contarlo, para que se conozca un poco más la labor de esas personas que muchas veces pasan desapercibidas, a las que no se le suele agradecer demasiado pero que luego resultan imprescindibles  en cualquier evento de este estilo.
Ser voluntario en este tipo de triatlones no es tan cansado como ser competidor, pero le llega bien. Para que os hagáis una idea os cuento mi finde:
Ya el sábado por la tarde estuve en Castrelo. No hice mucho la verdad, el grueso del trabajo se lo llevaron entre otros Floro y Suso, remarcando el circuito de bici (90 km en la furgalla con la brocha y el bote de pintura), Patricia y Marta repartiendo dorsales o Miguel dando la charla técnica. Yo únicamente estuve echando una mano en el montaje de los boxes, que por cierto su apertura al final se retrasó por un par de coches aparcados dentro. 
Por lo demás el resto de la tarde la pasé saludando amigos y recibiendo las instrucciones para el día siguiente.
El domingo comenzó temprano, no tanto como lo hizo para los triatletas pero a las 6 de la mañana ya estaba en pie. A las 6:45 estaba en Castrelo.
El plan para mí era ir en el coche que abría carrera, quedarme en el alto del Sifón por si hacía falta cualquier cosa, esperar a que volviera pasar la cabeza de carrera, volver montar en el coche y quedarme luego en el alto de Pena Corneira cubriendo el cruce.
Pero antes tenía tiempo para poder ver la natación y sacar algunas fotos.


Dar la salida prácticamente al amanecer tiene algo especial. Hasta desde fuera resulta emocionante. 
Va ser una mañana muy larga y en esos momentos me muero de envidia por ser uno de ellos.
Fuera hacía frío, mucho frío. Haciendo fotos se me quedaban los dedos congelados. 4º-5º de Tª ambiente a las 7:15. El agua al parecer no estaba tan fría como se esperaba: sobre 15º.
Desde fuera la natación a 2 vueltas fue bonita y vistosa.  Sé que a los nadadores no les gusta pero lo de salir y entrar al agua al finalizar la primera vuelta de cara al espectador está bien. Así te vas enterando de como va la prueba.
Tan entretenidos estábamos que nos pilló medio por sorpresa la salida del primero del agua. Vaya risas, hicimos una transición a la par que el primero, el corría por el pasillo y nosotros a su lado.
-Si corréis más que yo.
Mientras los primeros cogían sus bicis nos otros arrancábamos el coche. 
-Uff, ¡por los pelos!¡Vamos allá!
El primero en salir con la bici fue un chico del Fogar pero enseguida apareció un fortísimo Iván Cáceres que nos hizo acelerar de lo lindo para que no se nos echara encima.


El coche lo conducía mi compi Roni y dentro íbamos Gonzalo y yo. Llevar el coche a la distancia justa no es tampoco tarea sencilla, en carreteras como estas en las bajadas alguien con buen dominio de la bici casi va más rápido. A 80 Km/h llegamos a ir en algunos tramos.
En los puertos en cambio como es lógico había que ir quemando embrague y esperando. Para animar un poco a Iván le poníamos música en la radio del coche. No sé si a los vecinos le haría mucha gracia a las 8 de la mañana del domingo.


En general no tuvimos ningún incidente destacado, lo más un perro que apareció subiendo Pena Corneira con malas intenciones. Allá paramos el coche y se fue Roni a por él, Creo que se le pasaron las ganas.
Prácticamente en esos mismos instantes malas noticias por la radio, se requiere la presencia del médico por una caída en Esposende. No entendemos lo que pudo haber pasado en este tramo sencillo. Luego sabríamos la explicación, fue una caída debida a una hipotermia. Por suerte parece que se quedó en un susto.
A la velocidad que subía Iván llegamos al alto del Sifón en un abrir y cerrar de ojos. Tocaba apearse.
El cruce en realidad estaba bien cubierto por una pareja de guardias civiles  y no tuve mucho que hacer. Estuve hablando un poco con ellos, se interesaron por la prueba y las distancias y quedaron un poco sorprendidos por la dureza.
El resto del tiempo estuve haciendo fotos y animando a todos los competidores. Luego llegaron Oscar y Patricia y estuve entretenido.
Aún quedaban por pasar los últimos participantes cuando Iván ya estaba de vuelta. Otra vez me subo al coche y acompaño a la cabeza de carrera hasta el alto de Pena Corneira.
En principio tendría que quedarme allí con la ambulancia pero ésta se tuvo que marchar a evacuar a Adrián que se había caído bajando Xarotos. 
-¡Que mal! Cuantos incidentes este año. Espero que no haya ninguna caída más 
(no se  cumplió mi deseo y si que las hubo, pero sin consecuencias)
Me tocó entonces quedarme solo hasta que me recogiera el coche escoba. La gente por entonces ya iba muy desperdigada y me papé 1h45' de pie al sol hasta que pasaron los últimos clasificados. Es un coñazo si, pero es una labor necesaria.
Seguí sacando fotos y animando a la gente.


Por fin me recogió la furgo escoba.
Pensaba que ya iba ser todo plácido hasta Castrelo pero error. Otro accidentado más. Por suerte lo peor se lo llevó la bici, rompió el manillar. Lo recogimos y se sumó a la tripulación de la furgo: Feijoo al volante, Marcos que había roto el cambio, el chico que había caído y yo.
Con el tiempo perdido de subir las bicicletas la cola de la carrera se nos alejó, pero a la altura de Bieite los volvimos alcanzar. El chico iba justo al límite del tiempo de corte e intentamos animarlo todo lo que pudimos para que entrara en tiempo.
Si lo hizo pero luego le pilló el corte en la carrera. Aún así hay que decir que acabó la prueba fuera de control, pero acabó. Mi aplauso para ese dorsal 193.


A Castrelo llegué justo a tiempo para ver llegar al ganador. Al final la renta ganada fue suficiente y el gran Iván Cáceres se hacía con la victoria y el título de campeón gallego. Nunca vi llegar a un ganador tan destrozado a meta. Impresionante.


Luego fui viendo los diferentes rostros de la gente y por primera vez me alegré de no estar compitiendo.
En serio, esta vez me doy cuenta de que no iba preparado. Al Aviaman a lo mejor puedes llegar algo corto de preparación pero lo que no puedes llegar es flojo de cabeza porque no acabas, tengas el nivel que tengas. Es seguro que  en esta prueba vas a sufrir.
Las entradas en meta fueron de lo más emocionante. La más graciosa la de un triatleta al que su hijo le decía muy bien papi, le has ganado a ... con esa sinceridad que sólo los niños son capaces de ofrecer. Toda la gente se rió. 


Otras entradas emotivas fueron la de Pesca, con especial dedicatoria incluida, la de Lucía, ganadora femenina que hizo cumplir la tradición del Aviaman de que se gana en pareja. Si las otras ediciones fueron Gustavo y Aida, en esta lo fueron Iván y Lucía. 


La de Nespe, el que tuvo retuvo, la de Blanca, la de Jesús... uff tendría que nombrarlas todas. Todos los que cruzaron (y los que no) esa línea de meta son unos auténticos titanes, me descubro ante ellos.


Pero como dije en el face, si tuviera que elegir una entrada en meta eligiría la de Lorena. Para mí la más emocionante. Prácticamente sobre la bocina, a menos de un minuto del cierre de meta, haciendo un esfuerzo sobrehumano os últimos metros. Fue muy muy bonito y muy especial, sobre todo porque Lorena a pesar de reconocer que iba escasa de entrenamiento hizo toda la prueba con una sonrisa de oreja a oreja, ni una mala cara, ni un mal gesto. Ese es el espíritu del triatlón tal y como yo lo entiendo.


Esto fueron las luces, pero como bien dijo nuestro Presi también hubo sombras. A mi me supo mal que hubiera gente descalificada por perderse en el circuito de carrera, a Nacho porque le conozco, a Almudena porque durante toda la carrera demostró que merecía el podio. Lo siento de verdad porque después de todo el esfuerzo es un palo muy gordo.
No puedo opinar sobre si el circuito estaba bien señalizado o no porque no lo vi, le iré a echar un vistazo un día de estos. De todas formas tengo que decir que lleva 15 días marcado, ha venido gente a hacerlo antes de a prueba y nadie ha dicho nada de puntos conflictivos ni nada. Quizás el cansancio extremo influyera, no sé.
Ahora mismo es difícil extraer conclusiones, aún cuando no sabemos si la prueba se seguirá organizando. Como triatleta mi edición preferida fue la 1ª, mi distancia ideal, aunque la 2ª también me gustó. Para mí esta es demasiado dura, pero repito, para mí. Por otro lado es un reto y es de la pruebas que forjan, una vez que haces esto ya no eres el mismo y el recuerdo pienso que es imborrable. Si se mantienen estos circuitos espero que la prueba se consolide, que no tenga que haber una cuarta 1ª edición como sucedió este año, que la gente venga sabiendo lo que hay y a lo que se va enfrentar.
Si se mantiene no descarto intentarla si el resto de mis circunstancias acompaña. No es apta para todos los públicos, es extrema, hasta diría que salvaje, pero sigue teniendo algo especial. Es un producto artesano hecha por 4 amigos y como tal tiene sus defectos, no va ser nunca como una prueba 'de marca', quien busque algo 'profesional' aquí se va sentir defraudado pero quien le de valor al trato familiar, a las cosas hechas por el simple gusto de hacerlas (yo por ejemplo no he sacado nada más que la satisfacción de aportar algo al deporte que tanto me ha aportado a mi, eso y la bolsa que le daban a los participantes, la camiseta no la he querido porque no me la he ganado) y a paisajes espectaculares puede encontrar ese algo que no se encuentra en otras.
Nada más que añadir. No soy responsable de la prueba ni de ninguna de las decisiones que se han tomado, ni de los aciertos ni de los errores, pero he sido colaborador desde su inicio y lo seguiré siendo porque merece la pena y como dice el Presi me siento aviamanero de corazón.

6 comentarios:

Cheo Meza Morales dijo...

Alfredo : a los 2 accidentados les atendi pues estaba de guardia y efectivamente el primero sufrio hipotermia y policontusiones. El segundo sufrio fractura de clavicula y policontusiones varias. Animo y que se recuperen pronto .Un abrazo y seguimos en contacto.

CiegoSabino dijo...

A mí sí me ha interesado "la crónica". Todos los que hacemos deporte (imagino que será igual en cualquier otro aspecto de la vida) debíamos participar al menos una vez desde ese otro lado, si no como organizadores directos, sí al menos como colaboradores o voluntarios. Es cuando se valora mucho más lo que nos ofrecen, sobre todo las organizaciones no profesionales.

Siempre agradecido a los que hacen posible nuestro disfrute.

Pablo Franco dijo...

Muy buenas.

Soy el dorsal 198, el que llegó último dentro del tiempo de corte. Casi me emociono otra vez leyendo la crónica.
Sinceramente al acabar la prueba me pareció un despropósito de circuitos. Una hora más tarde, y sobretodo al día siguiente, despues de saborear todo lo vivido, no puedo estar más contento.
Doy las gracias a los voluntarios como tú, a la organización y a todos los atletas por hacer que sea posible una prueba como está: Aviaman.
Como dice CiegoSabino todos deberíamos ser alguna vez voluntarios (es algo que tengo pendiente).
Ojalá el próximo año podáis repetir Aviaman 2014 y aunque me haya cagado 1000 veces en la cuesta del 30% ojalá repitáis el circuito, ahora lo recuerdo como algo mágico, jaja.

De verdad, muchas gracias a todos.

Furacán dijo...

Vaya casualidad Cheo!

Ciego, yo opino lo mismo.

Pablo, me alegro, muchas felicidades por acabar. Sois auténticos titanes!

Carlos Castro dijo...

A mí también me ha interesado la crónica.

Me he enterado de lo que le sucedió a algunos accidentados y espero que se recuperen pronto.

Soy el dorsal 193 que llegó último pero fuera del tiempo de corte. En el momento, un poco decepcionado por no haber entrado en tiempo pero encantado de haber podido disfrutar y acabar una prueba tan especial como ésta. Era la primera vez que hacía un media distancia y no me arrepiento de haber empezado aquí. El año que viene volveré para entrar dentro del tiempo y disfrutarlo una vez más.

Quiero aprovechar la ocasión para dar las gracias a toda la organización y a todos los voluntarios que lo dieron todo para que esto funcionara y resultara único.

Estaré eternamente agradecido en especial:
- al chico que me acompañó parte del recorrido en bici,

- a vosotros por darme ánimos desde la furgoneta,

- a la chica que hizo conmigo casi todo el recorrido, que me hizo de cuentakilómetros porque el mío no funcionaba, que me animó y que hizo posible que acabara la bici dentro del tiempo de corte y,

- al chico de la organización que me acompañó casi vuelta y media en bici, mientras yo hacía la carrera a pié y que llegó conmigo a la meta.


Para mí, el recorrido estaba bien marcado, pero entiendo, que después de tantas horas y con la dureza de la prueba, que alguien se perdiera.

El recorrido fue duro pero muy bonito y espero poder repetirlo y, como tú, que el año que viene que no haya un IV AVIAMAN, 1º edición.

Muchas gracias a todos/as por permitirme cumplir este sueño.

Furacán dijo...

Enhorabuena Carlos. Lo que hiciste tiene mucho mérito. Espero que nos veamos el año que viene, no sé si entre los participantes los 2, quizás.
Un saludo!