martes, 21 de mayo de 2013

Copa Deputación y Desafío Solidario San Mamede

Con la celebración del día de las Letras Gallegas el viernes pasado, tuvimos un fin de semana bastante largo en Galicia. Precisamente el viernes festivo se programaba una competición de atletismo en pista dentro de la Copa Deputación de Ourense. Como novedad  se haría en las pistas de campus universitario y no en Monterrei como es habitual. No voy descubrir yo los defectos de la construcción universitaria pero ya que está hecha me parece genial poder aprovechar las instalaciones y acercar un poco el atletismo a la ciudad, que falta hace.
El tiempo no es que acompañara mucho, estuvo nublado, llovió a ratos y a ratos también hizo algo de frío, pero aún así las gradas (que, por cierto, no tienen ninguna zona a cubierto, será que aquí nunca chove) presentaban un buen aspecto.
Para los fonderos no había mucho donde elegir en el programa. Las chicas aún contaban con un 3.000 pero nosotros como mucho teníamos un 800. A mí me vale. A otros parece que no, ya que 'es una prueba de velocidad' :-)
Pues nada, en cuanto al 800, la participación fue bastante numerosa (recuerdo jornadas en la que sólo participamos 3 personas) y se hicieron 2 series. A mí me tocó la 2ª junto a Francisco Javier Espiña, el mayor de los Espiña Bros. que iba ser mi referencia para hoy.
En el calentamiento malas sensaciones, el día anterior había trabajado sentadillas en el gimnasio y tenía una agujetas de campeonato ¡quien me mandaría a mí!
Bueno, se supone que en poco más de 2' se despacha la historia así que al menos no habría que sufrir mucho tiempo.
Un par de anécdotas antes de la salida porque a Rubén y a mí primero nos habían dado el mismo nº de dorsal y luego nos mandaban también compartir calle aunque la de al lado quedara libre. Je je, al final todo se arregló satisfactoriamente.
A sus puestos y suena el disparo.
La primera curva con calma. La idea era no cometer los errores de los dos 800 que había corrido esta temporada. No hacer una primera vuelta tan lenta como la del trofeo de invierno de Vigo porque 1'11" ya no te deja mucha posibilidad de mejora, ni tan rápida como la que hice en el encuentro de la escuela militar porque 1'07" me condena a arrastrarme los últimos metros.
Esta vez supe regular bastante bien y 1'09" fue un paso estupendo.
Claro que al que le vino mejor fue al mayor de los Espiña que se pegó a mí como una lapa.
Tras la curva del 500 vino su reacción y me adelantó nada más salir.


Es en esta parte donde la carrera se hace más dura. Las piernas ya empezaban a doler y no respondían muy bien a lo que el cerebro disponía.
Intenté ir tras él y no dejarlo escapar pero cuando vas al límite ese metrito perdido se hace insalvable.


Recta a tope pero no pudo ser, 6º en la serie y una vez más 2'22". La 4ª vez que hago 2'22" en un 800. La marca de hoy es una centésima peor que mi mejor tiempo de 2011 y se queda a 35 centésimas de mi mejor marca personal del año pasado.
2'22.46" pues, no doy superado ese muro. Mira que hubo veces que sentía que tenía la capacidad de bajar de 2'20" en las piernas, pero hasta ahora no hubo manera.

Clasificaciones (completas aquí)
Serie 2 800m
1º Fernando Pérez  Alejandro Gómez  2:02.00
2º Ahmed Anadi  Atl. Tui 2:08.17
3º Rubén Álvarez  Alejandro Gómez  2:08.32

Fotos: mundourense,

De la pista pasamos el domingo a una disciplina tan diferente como es la montaña, Desafío Solidario San Mamede, 2ª prueba de la Copa Gallega de Carreras por Montaña. Por tanto, estreno oficial de mi licencia FEDME por el Club Alpino Ourensán en esta prueba muy bien organizada por los amigos de Maceda.
Como hasta ahora esta carrera siempre había coincidido con, o cerca de la celebración del, Aviaman no había podido disputarla. Este año tenía la oportunidad y no la desperdicié.
21 km con subidas y bajadas bastante duras y con pocos tramos de correr. Este año además coincidió con el enésimo retorno del invierno a Galicia con lo que las condiciones iban ser todavía más duras con bastante nieve acumulada en las zonas más altas. A punto estuvo el recorrido de ser acortado pero por suerte no fue así y no nos perdimos lo mejor.
Lo que si obligaron fue a llevar cortavientos y camiseta térmica. En parte un incordio lo del cortavientos porque con la térmica a mi me llegaba aunque más valía prevenir y si en la cima llegara soplar viento si que se iba agradecer.
Por lo demás corrí también con mallas largas, que igualmente me resultaron incómodas, pero claro, de antemano es muy difícil de prever.
La salida (y la meta) estaba situada en Castro de Escuadro a algo menos de 700 m  pero había que subir hasta la cumbre de San Mamede a unos 1.600 m. y buena parte de la carrera se haría por encima de los 1000 m.

Perfil

Había 3 modalidades de participación, carrera por montaña, andaina y marcha de BTT. En la carrera éramos algo más de 100 inscritos pero tomamos la salida unos cuantos menos. Eso sí, no faltaron algunos de los mejores corredores de la comunidad: Arca, Elpi, Expósito, etc, etc..
Por mi parte, como ya he dicho otras veces, este tipo de competiciones me las tomo ya como entrenamientos, con el único objetivo de disfrutar del entorno y hacer algo diferente. Salí tranquilo y llegué tranquilo y entero que era de lo que se trataba.

Salida

Los primeros kilómetros eran los más fáciles y también bastante rápidos. Según escuché a otro corredor en 25' ya habíamos cubierto 4 Km, lo cual en montaña está bastante bien.
Iba cómodo en un grupo con gente conocida, Santi del Burgas, la 3ª y 4ª de las chicas, Roy...



Todo esto hasta que llegó la primera bajada un poco complicada. Yo como no sé bajar y no lo tengo nada entrenado me quedé. Además, al final de la bajada, nos despistamos un pequeño grupo de corredores y llegamos a un prado donde no se veían rastro de balizas, aunque tampoco pasó mucho tiempo antes de que volviéramos encontrar la senda.


Sobre el Km 5,5 o 6 comenzamos la lenta y larga ascensión al pico de San Mamede. En unos 4 Km habría que salvar unos 700 m de desnivel lo que se traducía en un largo pateo y apenas nada de correr.


La parte más dura estaba situada después del 2º avituallamiento, Km 7,5 más o menos. Aquí la pendiente era más que apreciable como muestran las imágenes.



Alcanzamos los 1300 m de altitud y a partir de ahí empezamos a ver las primeras manchas de nieve en el recorrido.
Poco a poco todo se iba tiñendo de blanco. Por suerte estaba excelentemente marcado (sensacional trabajo) y además, al ir en posiciones retrasadas, teníamos la huella abierta. Por tanto, salvo por ir un poco pendiente de donde ponías los pies y evitar resbalones, también te daba tiempo de levantar la cabeza y disfrutar con el precioso paisaje  nevado de la sierra.


No soplaba viento así que el frío no era problema, subiendo no había necesidad de ponerse la chaquetilla.



Me lo estaba pasando como un crío. Como no estoy demasiado acostumbrado a la nieve, lo sigo viviendo como una fiesta. No pude evitar acordarme de las viñetas de Tintín en el Tibet, parecía que nos íbamos encontrar al Yeti de un momento a otro.

No tan diferente ¿verdad?



Todo lo bueno se acaba, y en menos tiempo del esperado diviso, en lo alto, la cruz que corona la montaña. Aprovecho para ponerme el cortavientos de cara a la bajada.


El último tramo de la ascensión.

Llego al avituallamiento de la cima junto a la chica que me acompañó la última parte de la ascensión y no me paro mucho por el frío. Vaya mérito tienen los voluntarios del avituallamiento.


Comenzamos el descenso. Tenía mis dudas sobre como sería esto de bajar con la nieve, la verdad es que nunca he ido a esquiar ni sé patinar, sé andar un poquito con monopatín pero vamos, soy malísimo, sólo deslizarme, nunca supe ni intenté hacer ningún truco.
Bueno pues bajamos los 2, en principio iba la chica delante y pensé que me iría dejar porque soy pésimo bajando pero mira tú por donde, que me empecé a encontrar cómodo en la nieve y se me hizo corto y divertidísimo.


Al final me quedé solo y hasta prácticamente llegué a alcanzar a Santi  ¡Quien lo diría!
Sin embargo acabada la nieve volví ser el mismo torpe de antes. Santi ya se me fue y yo prácticamente bajé andando. No me gustan nada los descensos, no me doy soltado y se me carga muchísimo toda la musculatura por lo que a veces hasta tengo que parar.
Ya podía haber nieve hasta cotas más bajas, fue lo que pensé.
El descenso de la parte sin nieve se me hace larguísimo y el cortavientos me estorba, ya hace demasiado calor para él pero bajando no soy capaz de quitármelo en marcha por miedo a tropezar.



Cuando se acaba el descenso y vuelve empezar una subida, allá por el km 13, no sin dificultades, lo quito y lo vuelvo atar a la cintura.
Aprovecho también la subida para comer una de las barritas caseras que me preparé el día anterior. Había comido unos trozos de plátano en los avituallamientos pero tras 2 horas de carrera ya empezaba a tener hambre. 
Con la comida en la boca me sorprende el fin de la subida y en la bajada me atraganto.  Vaya mierda eso de bajar tosiendo, mal sitio para atragantarse.
Aún encima el cortavientos no me ha quedado muy bien puesto y me estorba en la cintura.  Tendría que parar a colocarlo pero la pendiente es demasiado pronunciada.
Veo abajo la mesa del avituallamiento así que sólo tengo que esperar un poco. La bajada eso sí, es criminal.
Entre que como, bebo, me coloco la chaquetilla y charlo con la gente de la mesa, me echo media vida y le da tiempo a alcanzarme a mi compañera de la cima.
Debíamos estar en torno al km 15 y restaban 6 Km. En teoría deberían ser fáciles, al menos a la vista del perfil.
Sin embargo esta última parte se me hizo larguísima. Salvo un tramo de pista en el que se podía dar zapatilla y en el que me volví distanciar de mis acompañantes, el resto fue un penar. El sendero que tomamos siguiendo un pequeño regato no era demasiado malo pero había que cruzar el riachuelo 2 veces y ¿adivináis quien se cayó?
Si, las 2 veces. Mis zapatillas en roca mojada no agarran nada (bueno, creo que ninguna) y entre eso y mi torpeza pues las 2 veces al agua.
Como iba con mallas largas luego resultaba incómodo correr pero lo peor es que supongo que debido al contraste o lo que fuera, los minutos siguientes a cada mojadura unos calambres de flipar.

Aquí porque había puente, si no...

Se intuía que la meta estaba cerca pero antes hubo unas cuantas sorpresitas en forma de cuestas breves pero intensas, al estilo de la rampa  que hay hacia el final del trail del Galiñeiro.
Por último llegamos a una cuesta de cemento coronada por un arco verde. Le pregunto a mi compi si eso era la meta y me dice que si pero al final no resultó ser. Este año le añadieron un pequeño tramo de bajada  que sirvió para que perdiera un puesto.
Entrada en meta a la par de la compañera, que tampoco era plan (para mi forma de verlo al menos) de hacer otra cosa a estas alturas de carrera. Puesto 57º y 3h10'09" de tiempo final. 

No había otro sitio para poner la banderola, ¿no?

Creo que es una de las carreras más lentas que he corrido nunca en montaña -había calculado un tiempo similar al del Galiñeiro pero no- lo que da un idea de la dureza de la prueba. Sin embargo acabé más entero que en Gondomar.
Poco más que destacar, felicitar a los organizadores, participantes, fotógrafos y voluntarios. Una prueba muy bonita con el 'regalo extra' de la nieve a los corredores que seguro que recordaremos siempre. Una atención de 10 y aún encima colaboramos con un fin solidario (recaudaba fondos para la Cruz Roja) así que poco más se puede pedir.

Un gran grupo

Clasificaciones (completas aquí)
Carrera 21 Km
Masculina
1º  Fernando Arca C.M. Xesteiras  2:05:06
2º  Carlos García ribeira Sacra - Vía XVIII  2:05:13
3º  Elpidio Gómez  Ribeira Sacra - Vía XVIII 2:05:41

Femenina
1ª  Sonia Botana Ribeira Sacra - Vía XVIII  2:50:05
2ª  Mª Rosario Figueroa CAR Marisqueiro  2:52:17
3ª  Begoña Pérez  Club Alpino Ourensán  2:58:53


5 comentarios:

Celina dijo...

Qué entrada más simpática Alfredo. Siento que no bajaras esa marca del 800, todo llegará, a veces es cuestión de ser más ambicioso en competición. Y la media con esas condiciones es durísima, menudo mérito! las fotos son preciosas y pese al peligro del Yeti, los remojones en el río... ahí estás! felicidades!

Rubén dijo...

Joe, con lo difícil que es repetir una marca... pero lo que me parece increíble es que puedas correr un 800 el viernes y el domingo 21km por montaña como si nada.

Un saludo,
"El otro 105" :)

Xocas dijo...

Tus crónica del 800 me ha recordado que, hace muchos, muchos años, en una comarca muy lejana...estoooo, en Ourense, mi hermano bajó de los 2' en su primer 800. Como es claro y evidente, la genética era suya. Pero ahora yo corro más que él y tú viajas a la velocidad de la luz. Entreno, constancia y cabeza. Estoy seguro de que bajarás de los 2'22".

Furacán dijo...

Gracias Celina! Del Yeti ni rastro jeje

Rubén, increíble tú con esa marcaza en tu primer 8. Del 800 s etard ane recuperar el aliento pero tampoco es que deje mucha secuela y el domingo además me lo tomé con calma.

Xocas, pues si que tenía cualidades, nos hemos perdido un Rudisha en el Ribeiro. Aunque de aquella no se que comía la gente que el nivel era altísimo, más que ahora. Ahora bajando de 2' ya ganas o estas delante en la mayoría de carreras por aquí.

Xocas dijo...

Sí, un talento natural y sabor a sangre en la boca al terminar.