jueves, 4 de noviembre de 2010

Leiroman


Ya está, estoy apuntado, el 1º de la lista. No es extraño teniendo en cuenta que hice yo la página jejeje.
Os lo digo de verdad, me parece el desafío deportivo más difícil al que me he apuntado, más que el doble olímpico de Sanabria, más que Penedos. Si quiero salir airoso no sólo voy tener que entrenar sino diría que también subir un peldaño en mi nivel de bici. Sólo sacando lo mejor de mi, tanto en lo físico como en el resto de cualidades  podré superar este reto. El perfil es una auténtica animalada, da miedo de verdad... (si alguien estuvo en el clasificatorio de Ferrol hace 2 años, donde la gente desmontaba en la cuesta famosa que multiplique eso x10)


Pero no podía dejarlo pasar, es mi casa, es nuestra prueba. Es un sueño hecho realidad por el empeño de unos flipados, presi Floro a la cabeza.
No sé que va pasar de aquí a Mayo, como participante aún no sé como voy poder entrenar la bici ya que me conozco, no es mi disciplina predilecta para entrenar y me gusta hacer otras cosas, hasta ahora para los tris iba trampeando pero esto... ufff las cuestas van dejar a cada cual en su sitio.
Como parte de la organización también estoy espectante; la apuesta es arriesgada, sé que no va gustar a todo el mundo, que tras la prueba habrá gente que se queje de que nos hemos pasado, de que ese circuito no se pone...
Las carreteras aquí se trazaron así y los retos nacen de apuestas arriesgadas, los puertos del Tour nacieron así, el propio IM nació así.
Es una prueba diferente a la que hay que acudir con otra mentalidad. No engañamos a nadie, es muy duro. Esperar lo mejor y prepararse para lo peor es una buena filosofía. Olvidarse del reloj imprescindible.
Desde que empecé con el deporte he ido poco a poco superando etapas, que me han hecho crecer como deportista pero sobre todo como persona. Toca dar un pasito más. Sé que si logro superar esto lo notaré también en el resto de facetas de mi vida.
Para los que os animéis os digo que la experiencia os podrá gustar o  no (quizás luego aborrezcais el día en el que os apuntásteis) pero seguro seguro que no os va dejar indiferentes.

 Tocará apretar de nuevo los dientes

lunes, 1 de noviembre de 2010

XXXIII Carreira Pedestre de Santiago

... o quizás podría titular la entrada Rain Drops Keep Fallin' On My Head como el título de aquella pegadiza canción de 2 hombres y un destino. La que nos ha caído...
Dicen que en Santiago la lluvia es arte pero yo no lo acabo de ver. No me gusta la lluvia, quizás a veces agradezca un orballo pero no me agrada. Hay gente que dice que le gusta, que siente algo especial al correr bajo un chaparrón. Quizás sea la sensación de libertad al hacer algo que otras personas no harían, no sé. A mí no deja de resultarme incómodo.
Pero como por mucho que me queje y no me guste al final el tiempo no lo voy cambiar pues habrá que adaptarse a lo que haya. Fue por eso por lo que me pasé todo la mañana antes de la carrera mentalizándome de las bondades de correr un día como hoy.
-Me gusta la lluvia, me gusta la lluvia, me gusta la lluvia...

El caso es que por mucho que me lo repitiera no me acababa de convencer. Quedaban poco más de 30' para la carrera y yo seguía perdiendo el tiempo debajo de la marquesina de cristal, procrastinando (me gusta la palabrita) lo inaplazable.
Al final por suerte me encontré con Natalia (Team Raña Power!) y otro chico de Ordes y así, como quien no quiere la cosa, tiramos los unos por los otros y empezamos a trotar. Aparte de la lluvia la Tª estaba bastante fresca, lo que lo hacía más desagradable para empezar pero por otro lado yo lo prefiero así para correr (odio la lluvia con calor).
Un poco de trote y nos encontramos también con Jaime. Hace ya 6 años (¡como pasa el tiempo!) desde que coincidimos (Jaime, Natalia y yo) en el descenso del Miño en piragua, fueron 5 días de convivencia que nos dejaron la amistad y un buen recuerdo.
Unos progresivos para acabar el calentamiento y  nos vamos a dejar la ropa que no hace falta para colocarse  ya en la línea de salida. Por primera vez en esta carrera me sitúo bien. Recuerdo el año pasado que tardé más de 1' en llegar a la alfombrilla de salida y los primeros km lo pasé fatal esquivando a tantísima gente. Ayer fue muchísimo mejor.
Tuve la precaución y la buena idea de esperar el disparo de salida metido en una bolsa de basura, luego, a falta de un par de minutos, la quité y la guardé en el pantalón (doblada apenas ocupa ni molesta). Tras la carrera volvió a serme muy útil. 


Suena el disparo y la masa humana comienza  moverse. Al contrario que las hormigas los humanos somos muy poco efectivos a la hora de movernos en grandes grupos, nos chocamos, nos estorbamos, intentamos pasar por los mismos sitios...
Este año ya digo que por suerte estaba mejor situado y tan sólo tardé 10" de nada en llegar a la línea de salida. 
A continuación se produjo un pequeño atasco entre las 2 alfombrillas, creo que causado por alguien que quitó un chubasquero o una camiseta pero bueno, en general bien. Salvo algún corredor que otro fuera de lugar (porque creo que alguien que corra a 6' el km tiene todo mi respeto y el derecho del mundo a correr pero no debería salir en las primeras filas) no tuve ningún problema y pude hacer toda la subida de Juan XXIII relajado y disfrutando.
Pronto encontré un ritmo cómodo y con él me quedé, no tenía el cuerpo para sufrir ni para ritmos altos. Realmente esta es la primera semana que empiezo a entrenar la carrera algo más en serio. Hasta ahora, quitando el relevo de la maratón del Miño no había pasado de hacer rodajes cortos.
Decidí disfrutar y no mirar el reloj. Durante los primeros km iba abstraido con multitud de detalles: coloridos, indumentarias, formas de correr...
Los gráciles movimientos de unas corredoras que llevaba delante produjeron un efecto hipnótico que duró aún después de haberlas rebasado. Eso si es arte y no la lluvia.


Un chaparrón bastó para devolverme a la realidad. Ya debía llevar en torno a 4 km, seguía marchando cómodo -demasiado, pensaba-, me sentía más espectador que participante, apenas percibía mi esfuerzo y sí el mundo de estímulos que me rodeaba.
La llegada de Xabi me distrajo un poco, intercambiamos algunas palabras y fuimos juntos un buen rato. Al poco Rubén también se  une a la compañía.


Un par de curvas y pasos estrechos, sumados a la aficción de alguna gente por intentar recortar el recorrido, hace que me quede encerrado y pierda contacto. Le digo a Xabi que siga porque no merece la pena que me esté esperando. No tengo ninguna ambición en cuanto a tiempo y así me siento cómodo.
Pasamos por el campus y a continuación el recorrido varía con respecto a otros años. Más cuestas y más duras aunque me daba la sensación de que más cortas. A mí personalmente me gusta más así, los toboganes se me hacen más entretenidos que las cuestas tendidas como la de Galeras, aunque este nuevo perfil para alguien que llegue justito a este punto de la carrera tiene que ser matador. Como no era el caso, sino más bien lo contrario (la sensación era de ir tocándome los...) ni sufrí ni me pareció especialmente duro. Incluso la famosa cuesta de Vite este año me pareció totalmente descafeinada a pesar de que me pasara todo el mundo (a lo mejor fue por eso)
Si no sufrí en toda la carrera tampoco lo iba hacer ahora. Mi vena competitiva estaba en off y perder puestos me daba igual, a cambio podía seguir fijándome en detalles que me llamaban la atención. Esta vez no eran  féminas sino un corredor veterano que me adelantó poco antes de coronar. Bajo un pantalón de deporte (no de atletismo sino de esos que son por la rodilla y que para mi son incómodos para correr) se escondían una piernas ultradefinidas, gorra ciclista estilo vintage y una forma de subir envidiable. ¿Ciclista clásico, de los que suben con hierro y plato de 42 cualquier cosa? quizás. A veces me cruzo con alguno y siempre me sorprenden.
Me hizo pensar un poco sobre el tema de las edades y las capacidades físicas, la genética y los efectos de una vida de entrenos. Ahí queda eso.

 

Siguiendo con la carrera tan sólo restaba la última parte. Descenso rápido al casco histórico y callejeo. El tramo sin duda más bonito de la carrera pero en días como hoy también el más peligroso. La piedra mojada se convierte en una pista de patinaje y las ansias de algunos por ver cerca la meta crean situaciones de mucho riesgo.



Evidentemente tuve mucho cuidado, no iba estropearlo ahora al final. Me dejé ir y disfruté. Vi a Luis y escuché algunos ánimos hacia mí que no pude ver de quien provenían. Por primera vez no se me hizo largo y me dio pena que se acabara tan pronto.

Al doblar la curva que da acceso a la plaza del Obradoiro menuda sorpresa. El crono colgado bajo el arco de meta no llegaba a los 50'. Nunca lo pensé. Aprieto los últimos metros para bajar de los 50' (perdón a los que adelanté al final)

 Video de la llegada en corriendovoy.com

49'58" (aunque el panel marcaba 49'55"), puesto 348º, casi hago mi mejor tiempo de la pedestre, cualquiera lo diría. Supongo que me tocó el día tonto.
Al principio pensé que con el nuevo recorrido la distancia sería más corta pero según los comentarios de la gente en los foros los GPS marcaron sobre los 12,5 Km. Lo dicho, el día tonto, si lo hubiera sabido me hubiera exigido un poco más, creo que hubiera hecho un par de minutos menos sin problema aunque por otro lado he disfrutado tanto del recorrido y he acabado tan cómodo que no sé si hubiera merecido la pena.
A partir de ahora creo que voy a tener un parón en las competiciones porque este mes comienzo el curso de entrenador de triatlón, un nuevo desafío. En diciembre espero volver y con ganas.

Raindrops keep fallin' on my head
But that doesn't mean my eyes will soon be turnin' red
Cryin's not for me
'Cause...
I'm never gonna stop the rain by complainin'
Because I'm free
Nothin's worryin' me

¡Hasta la próxima!

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Goitom Kifle  Nike Eritrea  (ERI) 35:33
2º Joseph Kipskosgei (KEN) 36:07
3º Peter Bomo (KEN) 36:53

Femenina
1ª  Winnie Jepkemoi (KEN) 41:41
2ª  Nebiat Haptemariam  Nike Eritrea (ERI) 42:53
3ª  Ercilia dos Santos Sporting Braga (POR) 43:10

martes, 26 de octubre de 2010

Grandeza


"Mi experiencia me enseñado que la grandeza no habita lo grandote. Está escondida en la gente anónima, en el día a día que parece insignificante e indigno de atención."

Eduardo Galeano 

lunes, 25 de octubre de 2010

I Carreira popular Barrio da Carballeira

¡Volvemos a competir! Que ganas tenía. Aunque esta carrerita no fuese muy larga sirvió para calmar un poco el mono. Tenía ganas de volver y de encontrar sensaciones corriendo, poder disfrutar (¡sin dolores!) de una carrera y de todo el ambiente que se mueve alrededor.
Esta carrera hacía su debut en el calendario como parte del I circuito de carreras populares de Ourense. Parece que  la iniciativa está cuajando y hoy, a pesar de coincidir con otras pruebas con bastante tirón, hubo una participación bastante numerosa
La mayor dificultad de la prueba para mí no estuvo en correr sino en encontrar un sitio donde aparcar. De verdad que eso de dar vueltas me desespera (y ya cuando divisas un hueco y te lo ocupan en el último momento para que contar...)
Al final lo dejé como pude no sin cierto temor a que me pusieran una multa como me pasó en la travesía de la Ría de Vigo hace 3 años.
En la recogida de dorsales me encontré con el crack de Antonio Madriñan, una novedad para él eso de correr 6 Km (que al final ni eran) acostumbrado al ultrafondo.


Nuestra salida estaba para las 12, tocaba calentar un poco y esperar a que el día agunatara sin llover.

 
 Por delante de Lalo jejeje. Claro, era sólo el calentamiento.

Uf las sensaciones no eran muy buenas, aparte del catarro y de que no podía respirar bien, tenía unas agujetas en la cara interna de la piernas impresionates (los "pasos de gigante" de viernes, que traidor es ese ejercicio) El recorrido por encima era el tal para estar con agujetas, con unos toboganes impresionantes. Ay, ay ay... esto va doler.

Nos colocamos en la línea de salida. Se queda pequeño el sitio para tanta gente. Me quedo atrapado demasiado atrás pero bueno, malo será que no remontemos jeje
De salida ya una curva de 90º, una pequeña recta y la primera cuesta. El recorrido consta de 3 vueltas, una pequeña de aproximadamente 1200 m y otras 2 un poquito más grandes con poco más de 2 Km. El perfil todo lo accidentado que os podáis imaginar aunque daba la impresión de que se bajaba más de lo que se subía.

La vuelta pequeña

 La vuelta grande que no era más que la pequeña más una extensión.

  
 El perfil de la vuelta grande. Todo esto está sacado del blog de Tito.

Desde el principio me noté bien de piernas pero mal de repiración, con las vías respiratorias medio obstruídas no resultaba fácil subir aquellas cuestas. Debería haber una categoría para mocosos :-)

 La foto ya lo dice todo.

La bajada ya la hice de forma más relajada y pude recuperar el aliento.
Primer paso por meta 4:39, bastante rápido. Aparentemente estaba con fuerzas pero como llevo muy poco entreno de carrera encima últimamente tenía dudas sobre si podría aguantar.
Mientras recibía los ánimos de Alexandre, uno de los niños de nuestra escuela de triatlón (nunca tuve un animador que gritara tanto :-)), me dispuse a encarar la segunda de las vueltas.
Más de lo mismo: rompepiernas para arriba y para abajo. Tomo la referencia de Nacho Vallejo y de la gente conocida que llevo alrededor y me dispongo a aguantar como sea, incómodo por una parte pero al mismo tiempo feliz por volver a disfrutar de una carrera.


3ª vuelta y de nuevo más ánimos de Álex. Apenas restaba un último esfuerzo que en esta ocasión se hacía bienvenido que fuera el último. Con este perfil no eché nada de menos el que no fuera más larga jeje
Al final llego como puedo y la cosa se acaba en 21'38", puesto 48º. Evidentemente no eran 6 km. Por el Garmin de Hugo salieron 5,3 y da gracias. 
Bueno, pues no está mal teniendo en cuenta que desde Penedos los entrenamientos de carrera han sido anecdóticos. Queda mucho por hacer pero todo a su tiempo. De momento buen sabor de boca. Hubiera preferido estar en Parada o en Pontevedra pero a como me encontraba hace una semana no me quejo.

¡Hasta la próxima!

Resultados (completos aquí)
Masculina
1º Carlos García   Atl. A Gándara  17:56
2º Luis Sa  C. Nataçao e Cultura (POR) 18:13
3º Jose Correia  C. Nataçao e Cultura (POR)  18:20
Femenina
1ª Carla Oliveira C. NAtaçao e Cultura (POR) 21:46
2ª Iria Fernández  Ourense Atl.  23:25
3ª Silvia Teijeiro  Ourense Atl.  24:05

Galerías de fotos: Oscar, Tito

jueves, 21 de octubre de 2010

La dicha de ser perdedor


El deseo puede durar una vida.
El triunfo apenas el instante en que perece el deseo.


Miriam García - Bájame una estrella




La foto la saqué del caralibro pero no recuerdo de quien, la tengo de fondo de pantalla en mi pc.

viernes, 15 de octubre de 2010

Motivación

Ahí van un par de buenos vídeos, el primero para recordar y ver a lo largo del año:


El segundo muestra la otra cara del IM, nunca lo había visto y es espectacular. Creo que en pocos sitios los últimos clasificados de una prueba tendrán tanta atención. Atentos a la buena de Mirinda con el grandullón, pensé que le iba potear encima, se arriesgó al colocarle el lei jejeje
Hay bastantes voces críticas con el tiempo de cierre de meta que lo consideran excesivo pero visto esto también hay que reconocer que lo de la medianoche le da un carácter mágico. Vedlo vosotros mismos.


Voy proponer que para el Leironman en vez de nativos con antorchas pongamos a hacer lo mismo a unos paisanos con unos sachos para darle el toque folklórico :-D

jueves, 14 de octubre de 2010

Respice post te! Hominem te esse memento!

Decía Tertuliano (que no era uno de esos que se forran por decir 4 chorradas delante de un micrófono y/o una cámara sino un escritor y teólogo de la antigüedad) que en la antigua Roma cada vez que un general desfilaba victorioso por sus calles el mismo siervo que le iba sosteniendo la corona cívica le iba susurrando al oído: "¡Mira tras de ti! Recuerda que eres un hombre"(otra versión, más conocida quizás, es la de Memento mori, recuerda que eres mortal) para que no cayese en la soberbia.

 La versión triatlética de la corona cívica.

Salvando las distancias esa misma expresión es la que me viene a la cabeza cada vez que me topo con una lesión.
Creo, y dudo que me equivoque, que para todos los que hacemos deporte esta es la cara más amarga, lo que menos nos gusta, lo que peor llevamos. Sin embargo, con el paso del tiempo, le voy viendo cada vez más el lado positivo. Se puede aprender mucho de una lesión. Como la mayoría de las veces no vienen de casualidad (dejo a un lado caídas y sucesos fortuitos) sino que son producto de algo que está o hacemos mal, tontos seríamos si no sacáramos nada en limpio.
Por otro lado el hecho de lesionarte siempre supone un toque de atención, o de humildad. Tenemos un cuerpo mortal, vulnerable y frágil por lo que cuando no tenemos nada deberíamos estar contentos sólo por el hecho de vivir sin dolor. Los tiempos, los puestos, los rendimientos, etc. siempre pasan al lugar que le corresponde que es al segundo plano (al menos para los que no vivimos de esto)
Por suerte esta vez parece que para mí se ha quedado todo en un pequeño contratiempo. No sé explicarlo muy bien en términos técnicos, una disminución del rango de movilidad articular en la parte derecha de mi cadera por acortamiento muscular había desequilibrado mi carrera y con ello mucho músculos que no estan acostumbrados a trabajar entraron en rebelión (¿os acordáis de la carrera en Sanabria sin su plantilla? yo sí). Si eso le añadimos que soy de por sí bastante asimétrico (o disarmónico que diría una amiga mía) no resulta nada extraño que me sucedan estas cosas.
No puedo cantar victoria, sigo cojo pero tratada la causa se supone que en unos días ya volveré estar al 100%.
De momento pues a esperar e ir haciendo lo que se pueda. Las lesiones con buen ánimo se llevan mucho mejor.

¿Aún no entendéis porque la admiro tanto?

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