lunes, 1 de noviembre de 2010

XXXIII Carreira Pedestre de Santiago

... o quizás podría titular la entrada Rain Drops Keep Fallin' On My Head como el título de aquella pegadiza canción de 2 hombres y un destino. La que nos ha caído...
Dicen que en Santiago la lluvia es arte pero yo no lo acabo de ver. No me gusta la lluvia, quizás a veces agradezca un orballo pero no me agrada. Hay gente que dice que le gusta, que siente algo especial al correr bajo un chaparrón. Quizás sea la sensación de libertad al hacer algo que otras personas no harían, no sé. A mí no deja de resultarme incómodo.
Pero como por mucho que me queje y no me guste al final el tiempo no lo voy cambiar pues habrá que adaptarse a lo que haya. Fue por eso por lo que me pasé todo la mañana antes de la carrera mentalizándome de las bondades de correr un día como hoy.
-Me gusta la lluvia, me gusta la lluvia, me gusta la lluvia...

El caso es que por mucho que me lo repitiera no me acababa de convencer. Quedaban poco más de 30' para la carrera y yo seguía perdiendo el tiempo debajo de la marquesina de cristal, procrastinando (me gusta la palabrita) lo inaplazable.
Al final por suerte me encontré con Natalia (Team Raña Power!) y otro chico de Ordes y así, como quien no quiere la cosa, tiramos los unos por los otros y empezamos a trotar. Aparte de la lluvia la Tª estaba bastante fresca, lo que lo hacía más desagradable para empezar pero por otro lado yo lo prefiero así para correr (odio la lluvia con calor).
Un poco de trote y nos encontramos también con Jaime. Hace ya 6 años (¡como pasa el tiempo!) desde que coincidimos (Jaime, Natalia y yo) en el descenso del Miño en piragua, fueron 5 días de convivencia que nos dejaron la amistad y un buen recuerdo.
Unos progresivos para acabar el calentamiento y  nos vamos a dejar la ropa que no hace falta para colocarse  ya en la línea de salida. Por primera vez en esta carrera me sitúo bien. Recuerdo el año pasado que tardé más de 1' en llegar a la alfombrilla de salida y los primeros km lo pasé fatal esquivando a tantísima gente. Ayer fue muchísimo mejor.
Tuve la precaución y la buena idea de esperar el disparo de salida metido en una bolsa de basura, luego, a falta de un par de minutos, la quité y la guardé en el pantalón (doblada apenas ocupa ni molesta). Tras la carrera volvió a serme muy útil. 


Suena el disparo y la masa humana comienza  moverse. Al contrario que las hormigas los humanos somos muy poco efectivos a la hora de movernos en grandes grupos, nos chocamos, nos estorbamos, intentamos pasar por los mismos sitios...
Este año ya digo que por suerte estaba mejor situado y tan sólo tardé 10" de nada en llegar a la línea de salida. 
A continuación se produjo un pequeño atasco entre las 2 alfombrillas, creo que causado por alguien que quitó un chubasquero o una camiseta pero bueno, en general bien. Salvo algún corredor que otro fuera de lugar (porque creo que alguien que corra a 6' el km tiene todo mi respeto y el derecho del mundo a correr pero no debería salir en las primeras filas) no tuve ningún problema y pude hacer toda la subida de Juan XXIII relajado y disfrutando.
Pronto encontré un ritmo cómodo y con él me quedé, no tenía el cuerpo para sufrir ni para ritmos altos. Realmente esta es la primera semana que empiezo a entrenar la carrera algo más en serio. Hasta ahora, quitando el relevo de la maratón del Miño no había pasado de hacer rodajes cortos.
Decidí disfrutar y no mirar el reloj. Durante los primeros km iba abstraido con multitud de detalles: coloridos, indumentarias, formas de correr...
Los gráciles movimientos de unas corredoras que llevaba delante produjeron un efecto hipnótico que duró aún después de haberlas rebasado. Eso si es arte y no la lluvia.


Un chaparrón bastó para devolverme a la realidad. Ya debía llevar en torno a 4 km, seguía marchando cómodo -demasiado, pensaba-, me sentía más espectador que participante, apenas percibía mi esfuerzo y sí el mundo de estímulos que me rodeaba.
La llegada de Xabi me distrajo un poco, intercambiamos algunas palabras y fuimos juntos un buen rato. Al poco Rubén también se  une a la compañía.


Un par de curvas y pasos estrechos, sumados a la aficción de alguna gente por intentar recortar el recorrido, hace que me quede encerrado y pierda contacto. Le digo a Xabi que siga porque no merece la pena que me esté esperando. No tengo ninguna ambición en cuanto a tiempo y así me siento cómodo.
Pasamos por el campus y a continuación el recorrido varía con respecto a otros años. Más cuestas y más duras aunque me daba la sensación de que más cortas. A mí personalmente me gusta más así, los toboganes se me hacen más entretenidos que las cuestas tendidas como la de Galeras, aunque este nuevo perfil para alguien que llegue justito a este punto de la carrera tiene que ser matador. Como no era el caso, sino más bien lo contrario (la sensación era de ir tocándome los...) ni sufrí ni me pareció especialmente duro. Incluso la famosa cuesta de Vite este año me pareció totalmente descafeinada a pesar de que me pasara todo el mundo (a lo mejor fue por eso)
Si no sufrí en toda la carrera tampoco lo iba hacer ahora. Mi vena competitiva estaba en off y perder puestos me daba igual, a cambio podía seguir fijándome en detalles que me llamaban la atención. Esta vez no eran  féminas sino un corredor veterano que me adelantó poco antes de coronar. Bajo un pantalón de deporte (no de atletismo sino de esos que son por la rodilla y que para mi son incómodos para correr) se escondían una piernas ultradefinidas, gorra ciclista estilo vintage y una forma de subir envidiable. ¿Ciclista clásico, de los que suben con hierro y plato de 42 cualquier cosa? quizás. A veces me cruzo con alguno y siempre me sorprenden.
Me hizo pensar un poco sobre el tema de las edades y las capacidades físicas, la genética y los efectos de una vida de entrenos. Ahí queda eso.

 

Siguiendo con la carrera tan sólo restaba la última parte. Descenso rápido al casco histórico y callejeo. El tramo sin duda más bonito de la carrera pero en días como hoy también el más peligroso. La piedra mojada se convierte en una pista de patinaje y las ansias de algunos por ver cerca la meta crean situaciones de mucho riesgo.



Evidentemente tuve mucho cuidado, no iba estropearlo ahora al final. Me dejé ir y disfruté. Vi a Luis y escuché algunos ánimos hacia mí que no pude ver de quien provenían. Por primera vez no se me hizo largo y me dio pena que se acabara tan pronto.

Al doblar la curva que da acceso a la plaza del Obradoiro menuda sorpresa. El crono colgado bajo el arco de meta no llegaba a los 50'. Nunca lo pensé. Aprieto los últimos metros para bajar de los 50' (perdón a los que adelanté al final)

 Video de la llegada en corriendovoy.com

49'58" (aunque el panel marcaba 49'55"), puesto 348º, casi hago mi mejor tiempo de la pedestre, cualquiera lo diría. Supongo que me tocó el día tonto.
Al principio pensé que con el nuevo recorrido la distancia sería más corta pero según los comentarios de la gente en los foros los GPS marcaron sobre los 12,5 Km. Lo dicho, el día tonto, si lo hubiera sabido me hubiera exigido un poco más, creo que hubiera hecho un par de minutos menos sin problema aunque por otro lado he disfrutado tanto del recorrido y he acabado tan cómodo que no sé si hubiera merecido la pena.
A partir de ahora creo que voy a tener un parón en las competiciones porque este mes comienzo el curso de entrenador de triatlón, un nuevo desafío. En diciembre espero volver y con ganas.

Raindrops keep fallin' on my head
But that doesn't mean my eyes will soon be turnin' red
Cryin's not for me
'Cause...
I'm never gonna stop the rain by complainin'
Because I'm free
Nothin's worryin' me

¡Hasta la próxima!

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Goitom Kifle  Nike Eritrea  (ERI) 35:33
2º Joseph Kipskosgei (KEN) 36:07
3º Peter Bomo (KEN) 36:53

Femenina
1ª  Winnie Jepkemoi (KEN) 41:41
2ª  Nebiat Haptemariam  Nike Eritrea (ERI) 42:53
3ª  Ercilia dos Santos Sporting Braga (POR) 43:10

9 comentarios:

Emilio dijo...

Enhorbuena, solo una duda: ¿siendo de alli no te gusta la lluvia???:-)

Angel dijo...

Muy buen tiempo y encima, con adversidades climatologicas y corriendo tranquilo. A veces si que merece la pena correr una carrera y disfrutarla.

Jaime N@v dijo...

Buena carrera y disfrutando... Felicidades!!!

Mildolores dijo...

Mantra para este invierno:
megustalalluvia, megustalalluvia, megustalalluvia...

Xocas dijo...

¡Qué bueno! Haces un crono estupendo y sin despeinarte. A ver si me pasa también un día de estos.
Por cierto, consciente soy de lo que es el pueblo (a vila, concretamente). Me imagino que di mucho que hablar de Ribadavia a Cortegada (más de uno puso cara de espanto). Ahora, la salida me sentó de miedo :-D

Atalanta dijo...

Menudo gallego estás tú hecho que no te gusta el agua. Mal asunto. Si es que andas fino, fino... hasta mirándole el culo a las muchachas, te haces un marcón.

Sylvie dijo...

Pues para no gustarte correr con lluvia, corriste del copón...casi tu mejor tiempo, así como quien no quiere la cosa. Muchas felicidades.
Correr por Santiago debe ser la repera.
Tengo un amigo de allí que también disfruta siempre de esta carrera (mira, ahora que lo digo, voy a ver si también lo hizo este año)...pues sí, fue el 61!!!...menudo el Pablito!!!

Bueno, pues lo dicho Furi...que sigue disfrutando así, mirando a las mozas y sin espíritu competitivo, que lo petas!!!

Besitos mil.

Pekas dijo...

Me ha encantado la comparación con las hormigas.. ellas.. más pequeñas.. más débiles.. y se mueven mucho mejor.. tu lo has dicho.. ;-)))

y lo de la "aparición" fémina.. jejejeje... anda que no sabes nada.. ;-)))

Pues nada.. apañero.. a estudiar.. y a darle fuerte a los codos.. yo ando de nuevo haciendo vida de estudiante.. que dicen que nunca es tarde. ,-)))

Sigue disfrutando.. ;-)))

Furacán dijo...

Emilio, calla calla

Angel, si, claro que merece la pena.

Jaime, gracias!!

Mildo, uff espero no tener que usarlo mucho.

Xocas, no lo dudo! deixa que falen! jejej

Atalanta, soy un gallego de secano jaja a lo mejor el marcón fue por eso jajajaj

Syl, jaja muchas gracias campeona! me alegro de volverte a ver por aquí. Santiago merece la pena, aunque la organización es justita en algunos aspectos el entorno lo compensa.

Pekas, nunca es tarde! yo de momento he aparcado los libro un poco, a ver si en navidades retorno, ahora estoy sólo con el inglés.