miércoles, 18 de septiembre de 2013

I Triatlón Media Distancia Desafío Islas Cíes

Esta semana no toca una crónica a pares, como os venía acostumbrando últimamente. Sólo competí un día, pero éste hizo por unos cuantos de los otros así que la crónica será larga. Aviso :-).
Y será larga, entre otras cosas, porque no quiero centrarme en las poco más de 5 horas que duró mi participación, sino que este Desafío Islas Cíes, para entenderlo tal y como lo viví, debéis conocer las raíces, al menos en parte.


Decía la semana previa a la prueba de que iba sin presión, que me lo tomaba como un regalo, como la guinda del pastel a un verano en el que había cumplido lo que me proponía.
Este año no fue demasiado bueno, o quizás si lo fue si lo miro en perspectiva, pero me tocó tomar decisiones difíciles allá por primavera, dar carpetazo a una situación que no me hacía feliz y empezar de cero. A pesar de que mucha gente lo critica voy romper una lanza a favor de Josef Ajram, hubo un concepto, el de 'stop loss', que se usa en la bolsa, que aprendí gracias a su libro. Desde entonces me ha ayudado mucho, para que veáis que al final se pueden aprender cosas en los lugares más insospechados.
Pero bueno, centrándonos en el tema.  Mi temporada de atletismo, que por cierto fue bastante buena, acabó en el mes de Junio. Aproveché un par de semanas que me duraba la forma y a partir de ahí desconecté. La verdad es que, cuando en Julio, pensaba que en apenas un par de meses tendría una cita con un medio ironman no hubiera dado un duro por mí.
Sin embargo como uno ya tiene experiencia y sabe identificar las prioridades, en ese momento la prioridad era descansar de la carrera. Nadar si que me apetecía y durante todo el verano nadé mucho, en días igual no tanto, 2 o 3 días/semana pero acostumbrado a nadar uno, semanas con 10 o 12 km de natación encima me parecían algo nunca visto. Y lo mejor es que me volvía encontrar bien en el agua, volvía disfrutar de los entrenamientos y me lo pasaba genial en las travesías.
Llegó Agosto y la cosa se puso más seria. En 6 semanas algo tendría que hacer...
Y me puse manos a la obra. Si me seguísteis ya lo vísteis, competí muchísimo: tris, travesías, una carrera por la playa y hasta un cuadriatlón y un descenso en kayak. Y cuanto más lo hacía más me motivaba, y mejores sensaciones tenía. Cada fin de semana era una experiencia que, lejos de agotarme, me llenaba de energía, no sólo en el plano físico sino en el mental. Me volvía a sentir fresco, con ideas,  con la sonrisa fácil y con muchas ganas de hacer cosas, como en los buenos tiempos. Vamos, como si estuviera enamorado pero sin chica je.
Al final esto del Desafío sirvió como zanahoria. Una vez leí a Galeano decir que la utopía vale para hacernos caminar. El valor real del Desafío no fue sólo el acabar la prueba, la alegría de cruzar la meta, la camiseta de finisher o la medalla; el verdadero valor fue el de servir de aliciente, el hacer que me pusiera en marcha.
Esto lo tenía claro antes de tomar la salida: el objetivo está cumplido, aquí tienes tu regalo, es lo que te gusta hacer, absorbe la experiencia a fondo y empápate de ella, disfruta de lo que te ofrezca.
Y con esta idea me levanté el Domingo a las 5 de la mañana, cogí el coche y me fui hasta Vigo, recogí mi dorsal y metí la bici en boxes. Todavía de noche, me enfundé en el neopreno. Encontré amigos y caras conocidas, bajé a la arena y esperé a que todo diera comienzo.



***

El mar estaba en calma, el agua fresca, aunque no tanto como la semana pasada. Unos tímidos rayos de sol comenzaban a despuntar por encima del horizonte. 
Éramos casi 500 participantes. El circuito es sencillo, ir hasta una boya situada a 900 m, virar a la izquierda en busca de otra situada a 100 m y volver a la orilla.
Estoy tranquilo pero no me gustan las esperas, prefiero ponerme en marcha.


Salida nula y a la segunda va la vencida. El principio de una mañana muy larga.



Le tenía miedo a tanta gente en el agua pero, al final, casi fue mejor de lo que esperaba. Durante la ida llevé algún golpe pero íbamos bien enfilados hacia la boya y no tuve demasiados problemas. Digo demasiados porque alguno si que tuve, con el tonto de turno. Resulta que íbamos un grupo nadando en paralelo bien enfilados hacia la boya cuando nos viene otro triatleta a cortarnos la trayectoria. Como yo era el que iba más la derecha, al primero que cortaba era a mí, y además me empujaba, me daba golpes, y me hacía chocar con el nadador que llevaba a mi izquierda. Vamos, un gilipollas, ni nadaba él ni dejaba nadar. Pues bien, voy a confesaros una cosa, despues de intentar que corrigiera con algún toque, tanto me hartó que es la primera vez que le doy a alguien un recadito en el agua queriendo y con intención. Soy bastante tranquilo pero que no me busquen las cosquillas, que las tengo. Por cierto, remedio eficaz.

Sin otro tipo de contratiempo alcanzamos la primera boya, la segunda y vuelta a la playa. Nadando muy cómodo y relajado, disfrutando ahora sí, del mar, del sonido del agua, del rojo del cielo y de la tranquilidad de la mañana.


Nado hasta que todo la arena con la mano. Me levanto sin prisas y salgo del agua andando, mientras voy quitando el neopreno. Buen parcial para mí 39'52" (273º) teniendo en cuenta que la alfombra del chip estaba arriba de la playa.


***

Las transiciones tradicionalmente son tradicionalmente un punto flojo, y sin embargo, en esta ocasión, me salió una de las mejores transiciones que recuerdo. Debió ser porque no tenía prisa que el neopreno salió enseguida, tardé poco en ponerme calcetines y calzarme. 1'23", ver para creer. Ya podía hacer lo mismo en los sprints.


Seguimos. Ahora por delante tenía supuestamente 90 km de bici, aunque luego el circuito sería algo más corto.
Este año no había hecho nunca 90 km en bici, ni 80 y hasta creo que ni 70. En Julio hice unas cuantas salidas de 60 y pico pero nada más. Le tenía algo de miedo a esta parte, precisamente porque era un circuito muy llano y era fácil dejarse llevar y pasarse de revoluciones.


Yo calculaba que si no soplaba viento podía moverme en una media de unos 30 km/h, y más o menos por ahí anduve. Intenté regular en todo momento. En la primera fui muy cómodo aunque apreté algo más de lo previsto para entrar en calor, que a esas horas aún hacía algo de fresco, pero enseguida el sol subió en el horizonte y se agradecía ir con poca ropa.
El circuito, la verdad, no me pareció mal, 4 vueltas es algo aburrido pero bueno, en algún tramito se veía el mar y la zona más cercana a meta estaba bastante animada así que se llevó bien. Yo no tengo queja.
Además, aunque no lo utilicé, de esta forma había la posibilidad de avituallarse hasta 4 veces. En mi caso levaba todo encima, una barrita casera y un Mars, que al final resulta ser lo que mejor me va en la bici, sabe bien, entra muy bien, se encuentra en cualquier supermercado y por el precio de una barrita típica de cualquier marca tienes un pack de 4 barritas de Mars. Y que conste que no tengo ningún interés en la marca (acepto patrocinios jaja), pues incluso en la vida diaria no las consumo nunca (soy de chocolate negro), sólo en la bici.


Bueno, el caso es que tenía claro que tenía que hacer mi carrera y olvidarme del resto. Así lo hice y creo que bastante bien. Tuve una crisis en la tercera vuelta que se solucionó al tomarme un gel y luego noté el hecho de no estar acostumbrado a la postura. No le saqué todo el partido que podría haberle sacado al acople y acabé con dolor de cuello y hombros pero bueno, dentro de lo que cabe bastante bien. Al menos sé que mi parcial es mío y que respeté en todo momento las normas del no-draft. Ser honesto con los demás es conveniente y recomendable pero serlo con uno mismo es obligatorio. Allá cada cual, ya está todo dicho y se ha hablado del tema hasta la saciedad.. Quien chupó fue porque quiso. Punto.
Al final 2h52'01" (358º) para unos 86,5 Km, media de 29'8 Km/h por mi cuentakilómetros y todavía muy entero. Miniobjetivo cumplido. Suma y sigue.





Otra transición rápida en 1'28" y vamos al tercer acto de esta historia. 21 km por delante aunque al final resultaron ser menos. Las dificultades estaban en el calor, y en que ya llevábamos más de 3h30' compitiendo. Correr siempre es mi mejor segmento, salvo en Sanabria, pero esta vez no llegaba ni muy en forma ni muy sobrado de kilometraje. La clave estaba en gestionar bien el esfuerzo y el plan era correr todo el rato que pudiera. concediéndome los avitullamientos como refresco para beber con calma. Estas pruebas son largas.
El circuito no es que fuera una preciosidad, en una parte había atasco de coches y era incómodo correr a su lado, pero en la zona más próxima a meta el ambiente era espectacular, de lo mejor que he visto, muy emocionante. Los voluntarios también, superatentos y animándote cada vez que te los encontrabas. De esta forma las 4 vueltas se hicieron bastante llevaderas.



Si quiero agradecer a los que animaban desde los coches atrapados en el atasco, gracias por tomároslo así. No faltaron los típicos maleducados que se ponían a protestar por todo pero en general todo el mundo genial.
Los kilómetros fueron pasando y yo corría sin pensar en el final. En cada vuelta mi meta era el siguiente puesto de avituallamiento y así me lo tomaba. No pensaba en nada más.


Tuve un contratiempo en la segunda vuelta con un gel de la organización, el que llevaba yo, por no variar, lo perdí. Al poco de tomarlo me comenzó a doler la barriga, y me acordé de 2 buenos amigos que en una Vig-Bay tuvieron que hacer una 'parada técnica' en un descampado. Al final la situación no llegó a ese extremo y se me pasó.
Salvo en los avituallamientos que me ponía a caminar para beber con calma el resto del recorrido lo pude hacer entero corriendo. Sólo en la última vuelta  tuve ganas de parar, no sé si fue por encontrarme a gente que caminaba, pero al final la meta estaba cerca y como pronto venía un terreno de bajada pude resistir a tentación.


De todas formas disfruté de unos últimos metros muy bonitos. No llevé cronómetro ni sabía cuanto tiempo llevaba de prueba pero me daba absolutamente igual. Le choqué la mano a los niños, le di un beso a Mónica y otro a Rita, aplaudía a los que me aplaudían y entré a meta feliz, dando un salto, tocando el marcador al más puro estilo Alhasan y con una gran sonrisa en la boca. Pues sí, conseguido, guinda del pastel.




Al final parcial de carrera de 1h40'41" (evidentemente no llegaba a 21 km, ni siquiera a los 20) (243º) que doy por bueno por haberlo disfrutado, gestionando bien mis fuerzas y sólo sufriendo lo justo al final.
5h17'31", puesto 303º.  Mi 3ª prueba de media distancia tras Sanabria y el Aviaman. 
Vuelvo decir que no son mis distancias, pero de vez en cuando una experiencia de estas merece mucho la pena, aprendes a conocerte y te puede aportar mucho en el plano personal si de verdad lo sabes aprovechar. Hay momentos que de verdad no tienen precio. A veces creo que cuando las competiciones son un poco largas sacan a la luz la verdad de las personas, a los ruines los muestra ruines, y a los grandes  más grandes. El domngo hubo personas que me parecieron muy grandes y otras que me dieron pena. Y que conste que no juzgo a nadie, cada cual que aguante lo suyo. Repito, yo fui a lo mío y la experiencia mereció mucho la pena. La organización me pareció de lo más correcta, salvo la medición de las distancias el resto todo OK.

Por la tarde me quedé un rato en la playa, tumbado en la arena, a la sombra, que al sol no lo soporto, saboreando lo vivido. Se estaba estupendamente, con la tranquilidad propia de septiembre, pudiendo escuchar las olas y el mar, agradecido por estar en ese momento y en ese lugar.
Ahora se acaba mi temporada, ahora comienza mi verdadero Desafío. Mayor que el Islas Cíes, que es sacar adelante mi propia empresa. Nuevos retos por delante, también el del curso de monitor de atletismo ¡Allá vamos!

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º  Jose Manuel Pardo Muralla Lugo 3:59:36
2º Manuel Figueira  Natación Riveira  4:00:25
3º Manuel Jesús Gayoso  Muralla Lugo 4:01:16

Femenina
1ª Aida Valiño Wildwof Lugo Fluvial 4:13:30
2ª Tatiana Domínguez  Motobike Pontevedra 4:48:46
3ª Almudena Vázquez  Mar deVigo  4:54:43

Fotos; José Manuel Pérez 1, 2 y 3; Agustín Soneira, Portela MTB 1 y 2; Safarstudio

miércoles, 11 de septiembre de 2013

V Triatlón de Ponte Nafonso y II Travesía a nado R.C.M. Aguete

Me estoy acostumbrando a hacer ya las crónicas a pares.
La primera parte transcurrió el sábado por la tarde en una pequeña localidad al lado de Noia. Ponte Nafonso se llama. El nombre se lo da el puente de origen medieval que une las dos orillas del Tambre y que fue mandado levantar por Alfonso IX de León.
El sitio la verdad es bastante bonito, muy tranquilo, y para hacer un triatlón es estupendo. No es la primera vez que se corría en este lugar, a principios de la década pasada se disputó varios años una prueba por equipos aunque en realidad el primer contacto con este deporte se remonta a un tríatlón popular organizado en el año 92. La prueba luego no tuvo continuidad (se corrió en el 92 y en la 93) por el desgraciado fallecimiento de su alma máter al año siguiente. Es por eso que este 5º triatlón de Ponte Nafonso se denomine también 'Memorial Michel' en su recuerdo.
Yo era la primera vez que visitaba la zona y me gustó. Además del entorno, la prueba en sí estuvo muy bien organizada. No es que tuviera unos boxes espectaculares o un gran despliegue de medios, tenía algo mejor y que ya no se encuentra tan a menudo: ganas de agradar al participante. Cuando ves que las cosas se hacen con ese interés se nota., el encanto de lo familiar lejos de franquicias y nombres rimbombantes.

Un animador de lujo en esta ocasión

Los 4 'bearices' examinando el circuito de natación
La salida de la natación fue lo único que no me gustó. Se salía desde el agua pero pegados a un pantalán que casi me rompe el neopreno. Después la cosa ya fue bien, salvo por un manotazo que casi me arranca las gafas. Hay cosas que ya son a mala leche, que no me fastidien, el contacto es inevitable pero hay gente que parece que lo hace a propósito.
Fue un poco antes de la primera boya, o banderola mejor dicho. a partir de ahí me tocó nadar con agua en un ojo pero podría haber sido peor, si llevara gafas suecas me iba quedar la cara bonita.


Gracias a las banderolas y a que las boyas no estaban muy alejadas unas de otras la orientación fue fácil y me salió una natación bastante decente. Seguramente no llegara a tener la distancia pero estuvo bien; 13'09" y ya estaba fuera del agua. Una vez más junto a mi compañero Marcial que este año salimos juntos en todas.


La transición no era muy larga pero si un poco complicada, porque había que subir por una rampa de piedra y eso con calas es un problema (si, aún tengo pendiente comprar unas zapas de triatlón)



Despacio y con cuidado todo se lleva bien, una vez arriba ya montamos.
Por delante 4 vueltas a un circuito circular de 5 Km pasando por el puente que da nombre a la villa. Un recorrido bastante entretenido con un tramito inicial que picaba hacia arriba y otro muy rápido de terreno favorable. El asfalto era un poco irregular pero quizás la mayor molestia fuese por el viento en el tramo del puente. De todas formas, desde el día de la bajada del alto da Groba, ya estoy curado de espanto en lo que se refiere al viento, lo del sábado a su lado una brisilla.


Empecé bastante bien, pillando un buen grupo para hacer la parte más favorable a un buen ritmo. Con buenas sensaciones en las piernas y ganas de irme hacia arriba.


En la segunda vuelta, en la parte de subida, dejé atrás al grupo y enganché a otro que iba por delante. En la tercera lo mismo, dejé a mis eventuales compañeros en la subida y me fui en solitario. Aquí me dobló la cabeza de la prueba, un pelotón de 10-15 unidades.


El problema llegó en la parte favorable de esta vuelta, cerca ya del puente. Un tramo muy rápido en el que noté como se me bloqueaban los pedales. En uno de los botes por los baches se había salido la cadena del último piñón.
La vuelta anterior ya me había dado un aviso con un salto de piñón pero ahora se había salido quedándose trabada entre el cuadro y la rueda. 
Tocaba enguarrarse las manos. Al principio intentas siempre tirar de ella pero no queda otro remedio que desenganchar la rueda, quitarla y volverla colocar.
En teoría no es una operación que lleve mucho tiempo pero metidos en carrera a mi me pareció eterna ¡Que rabia ver pasar a la gente que había dejado atrás en la subida mientras estaba parado en la cuneta!
Pero este deporte tiene estas cosas y aún menos mal que pude seguir. 
Volví montar y ya acabando esta tercera vuelta e dobló otro pelotón bastante numeroso. Como ellos ya desmontaban tuve que frenar. Una pena porque si no fuera por lo de la cadena estos si que no me hubieran doblado.


De todas formas lamentarse sirve de poco así que, con las manos llenas de grasa, intenté echar el resto para completar  la bici. La última subida fue bastante bien pero luego en la bajada ya no me atreví a meter el piñón más pequeño por miedo a que me sucediese lo mismo.
Ya el desarrollo que llevaba se me quedaba algo corto, sin poder meter el 13 mucho peor pero bueno. 
Con todo esto no es de extrañar que me saliera un parcial muy flojo 44'03". Por el cuentakilómetros 41'28", media de 29'4 Km/h y máxima de 46,8.


Restaba sólo la carrera a pie, también 4 vueltas pero aquí creo que eran más de 5 Km.


Me encontré bastante bien, corriendo cómodo y relajado.


No tengo queja, en general me vi adelantando gente.


Desdoblándome de la ganadora femenina


21'56" acabando con mucha fuerza, y evitando adelantar al final a un grupo, que celebraba su entrada en meta, porque no era plan.


En total 1h19'08", puesto 69º (me gusta jeje)
Lástima del incidente de la bici que me hubiera salido un triatlón muy bueno.
Al final del tri, algo que ya es difícl de ver hoy en día, tremendos pinchos para todos. Hasta empanada de pulpo, mira que hacía tiempo que no la comía. Para nota.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Nicolás Domínguez  Arcade Inforhouse  1:02:15
2º Jose Manuel Pardo  Muralla 1:02:20
3º Andrés Cendán Dexter Compostela  1:02:57

Femenina
1ª Irene Serrat WildWolf Fluvial 1:14:19
2ª Mar Villar CT Morrazo 1:18:29
3ª Sara Rial Dexter Compostela 1:18:57

Fotos: Julia, organización

Al día siguiente completamos la otra parte del fin de semana participando en la II Travesía a nado RCM de Aguete. 3.400 m cruzando la ría de Pontevedra desde Raxó hasta el puerto de Aguete.

Con estos 2 cracks que están preparando los 10 km de Coruña

Ya había participado el año pasado y me gustara mucho así que repetí. Este año por una parte fue aún mejor aunque tuvo también su anécdota.
Resulta que el traslado de los participantes se hizo en barco, en un bateeiro, en vez de autobús como el año pasado. Por supuesto así mola mucho más, más rápido, más divertido y toda una experiencia pero...
¿Que pasó? que nos interceptó la patrullera de la Guardia Civil y nos retuvo dentro del barco a la llegada a Raxó. Cosas que pasan.
En teoría estos barcos no pueden transportar pasajeros pero bueno, ni es la única travesía a nado donde los participantes son transportados en bateeiro ni parece una cosa tan grave, aunque ya se sabe que en este país somos muy tiquismiquis para unas cosas y cerramos los ojos ante otras. No sé en que quedaría el asunto.
Al final nos dejaron desembarcar y la travesía tuvo lugar. 120 nadadores, agua a 14º y un par de valientes sin neopreno.
La travesía no empezó muy bien para mí por cuanto no había dado ni las primeras brazadas cuando me di cuenta de que me entraba agua en las gafas. Como la distancia era bastante larga decidí parar, sacarlas, vaciar el agua y volverlas colocar. Debía llevar en torno a 200 m de travesía cuando realicé la operación y cuando acabé me di cuenta de que por detrás no había nadie.
-Ufff
Afortunadamente el grupo no estaba lejos y pude encontrar compañía.
Lo más difícil de esta travesía para mí es la orientación. En teoría es fácil, una línea recta, desde la salida se ve la meta perfectamente, había 2 boyas de referencia, había kayaks, tablas de padel... pero a mi me cuesta mucho saber hacia donde voy, ¿enfilo bien o voy desviado?
El mar estaba completamente en calma pero el sol brillaba y se reflejaba en el agua. Necesito unas gafas más oscuras para días como este.
En la primera parte de la travesía fui en un grupo con otros 2 nadadores, fiándome de ellos. No exactamente por detrás, ya que tocar pies es bastante molesto, sino a un lado.
Hasta ahí bien, disfrutando de la travesía y del nado. Sin pasar frío gracias al gorrito de neopreno. Sólo en la mandíbula notaba esa sensación como dormida.
La cosa cambió unos metros más adelante cuando se unió a nuestro grupo otro nadador que era, perdonadme la expresión, un auténtico tocahuevos. Toda la Ría para nadar y el tío dale a cerrarme contra el compañero de la izquierda.
Pues nada, mi paciencia acabó por agotarse y me fui hacia delante abandonando toda compañía. El problema es que ahora no sabía a donde iba. Las referencias de frente eran borrosas, las boyas no las veía, el resto de nadadores tampoco, y los que veía iban muy desperdigados. Lo único que se me ocurrió fue seguir a un kayak y eso es lo que hice.
Al principio bien, o eso pensé, pero llegó un momento que el kayak que le tenía puesto el ojo hizo una maniobra extraña, para mí que fue a reconducir a algún nadador desorientado y me despistó totalmente.
Intenté buscar otra referencia, las boyas ni rastro pero ví a otro nadador unos 10 m más adelante.
-Vale, de perderse, mejor que no sea solo.
Lo seguí, me pegué a él como a 5 m y no fue muy complicado guiarme. Lo malo fue cuando pasados unos cuantos minutos veo que se para en el agua.
Yo me detengo también, me pregunta e intento balbucear una respuesta porque no tenía sensibilidad en la mandíbula.
 - Por allí
No quedaba mucho de travesía pero la entrada a meta desde el agua no se veía nada clara. nos habíamos desviado bastante a la derecha parece.
Como el año pasado, esta última parte me costó, nadar con la tensión de no saber si vas en la buena dirección cansa. Cuando vi el barco que hacía de meta ya pude nadar más relajado.




Al final según los tiempos de la organización 1h12'14", 99º. No sé si estará bien, porque tiene muchos errores, pero en todo caso bastante mal por cuanto el año pasado hiciera 1h10' confundiéndome también al final. Teniendo en cuenta  que este año por los tiempos que hago en piscina estoy nadando bastante mejor no es para estar muy satisfecho pero claro, las aguas abiertas tienen estas cosas, al no orientarse bien a saber cuantos metros haría.
De todas formas contento, una travesía más, 2ª vez que cruzo la ría de Pontevedra y la verdad es que es una prueba para repetir: salvo los tiempos, muy bien organizado, buen trato, pinchos, buen ambiente
Lo de ir en barco me gustó, ojalá no les pongan problemas y para el año lo volvamos hacer así.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Jesús de la Fuente 42:14
2º Antonio A. Seoane  47:51
3º Jacobo Ucha  47:54

Femenina
1ª Sonia Pariente  50:31
2ª Bogna Mazur  52:21
3ª Nuria Multiba 58:50

Fotos: dropbox,

martes, 3 de septiembre de 2013

I Cuadriatlón Eurocidade

Tras varios aplazamientos, al final se celebró esta prueba que venía recoger el guante de aquel cuadriatlón de Tui, que se celebraba años atrás. Cuadriatlones, la verdad, no hay muchos, incluso contando los de todo el Estado me parece que se podrían contar con los dedos de una mano; uno en Ibiza, otro en Navarra y no sé yo si habrá alguno más por ahí. Supongo que el hecho de no ser una disciplina reconocida por la ITU hace que no se organicen más. Una pena porque son divertidísimos.



Este cuadriatlón Eurocidade era muy similar a su predecesor pero con ligeras diferencias. Las distancias se bajaron un poco a 500 m de natación, 12 Km de btt, 2 de kayak y 5 a pie. Recuerdo alguna edición del cuadriatlón de Tui en la que se corrían 700, 18, 3 y 7. También varió la localización de boxes y sobre todo la carrera a pie ya que este año discurría mayoritariamente por tierras portuguesas.
Como en aquellas ediciones había la opción de correr la prueba individual o hacerlo por parejas. Lo que no se podía esta vez era correr las 2 como cuando se hacían de mañana y de tarde. También, como novedad este año, en la prueba de parejas ambos componentes hacían la parte de kayak en un K.-2.

La participación no fue tan numerosa como aquellos años pero si se pudo disfrutar de un buen ambiente. Yo soy de los que digo que mejor poco y bueno. 30 inscritos en la prueba individual y otras 30 parejas. Al final decidieron que saliéramos todos juntos y no me pareció mal, si bien era un poco rollo saber en que puesto ibas. A mí me daba igual pero a lo mejor a los primeros no.


El día era totalmente veraniego, con un sol que pegaba que daba gusto. Temperaturas por encima de los 30º pero es lo que toca en esta época.
Para la natación estuve dudando si llevar o no neopreno. Si, no?... El agua del Miño está caliente pero la del mar ahora está fría, y hasta aquí aún llega la influencia. Meto las piernas y la noto fresca aunque luego estaría como el caldo. Bueno, al final me decidí a usarlo, ya perdería bastante tiempo en la bici luego.


Para cubrir el primer sector había que nadar un circuito en forma de triángulo delimitado por 2 boyas.
No tengo los parciales y no sé si los pondrán (lo dudo, aunque vi como tomaban nota de cada dorsal tras cada sector) así que me resulta difícil valorar si lo hice bien o no. Las sensaciones nadando fueron un poco las de Lugo; cómodo pero falto de intensidad. Desde que está cerrada la piscina de 50 m en Ourense ya no entreno demasiado bien.


Salí del agua con mi compañero Marcial, sobre la mitad de participantes hacia abajo. No es que hubiera un gran nivel en el agua pero últimamente en los tris y demás el que no corre vuela.





La transición no debió ser demasiado mala puesto que, a pesar de tener que sacar el neopreno, volví a coincidir con Marcial montando en la bici. 
El circuito de bici es corto, rápido, muy divertido y algo peligroso. También un pelín durillo pero no la parte que se hace montado sobre la bici sino las escaleras en que tienes que cargar con ella.
De hecho hasta las primeras escaleras fui prácticamente detrás de Marcial pero una vez ahí lo perdí de vista. Este primer tramo de escaleras era una novedad con respecto a ediciones pasadas y casi me lo como. Que duro se me hizo, creo que nunca me pesó tanto la bici (que por otra parte es un hierro, 15 kilazos pesa la condenada) como ese día y aún habría que pasar 2 veces más.
Llevar la bici por el bordillo de piedra lo hacía más llevadero pero como en esta primera vuelta coincidió bastante gente tuve que cargar con ella.
Tras las escaleras un pequeño tramo por un parque y de nuevo escaleras, aunque éstas ya conocidas y algo más cómodas.
Tras superarlas, de nuevo tocaba montar arriba y empezar un tramo de callejeo por el casco viejo de Tui. Es divertido pero a esta parte yo le tengo mucho miedo, además hay gente, vecinos o visitantes, que salen de cualquier lado. Me lo tomé con calma.


En la segunda y tercera vuelta más de lo mismo, a cumplir el trámite lento pero seguro. Ya contaba con que en este sector iba perder mucho tiempo.
Aquí puedo dar algún dato por el cuentakm de la bici, 11 Km en 33'27", media de 19,28 Km/h, máxima de 39. Hay que tener en cuenta que subiendo las escaleras el cuenta estuvo parado así que será más tiempo del que indica.
Bueno, pues ya cumplimos 2 de las 4 disciplinas, nos quedan otras 2. Ahora tocaba el kayak, coger en la transición el remo y el chaleco e ir a la orilla a recoger la embarcación.
Esta 2ª transición si que fue mala, hasta me fui al kayak con las calas de la bici puestas jaja
Me di cuenta cuando salía de boxes. Y ahora ¿que hago? ¿Vuelvo a los boxes?
Ya puestos mejor las quito en el kayak y las llevo conmigo. Y eso fue lo que hice. Malo sería que volcara y las perdiese.
Al final esto del kayak aún va ser mi mejor disciplina. Al principio me costó montar y coger el ritmo pero después fui muy bien. Lástima que 2 km son muy pocos para recuperar el tiempo perdido pero creo que hice un buen parcial. Unos de los que iban en un kayak doble me preguntaron mientras los adelantaba donde llevaba el motor, así que es buena señal.


Se me pasó pronto esta parte. Luego desembarcando volví perder algo de tiempo y lo de correr con las calas en una mano y el remo en otra fue algo incómodo.
Restaba sólo la carrera a pie.
Ahora el mayor obstáculo era que llevábamos ya 1 hora o un poco más de competición, la Tª ambiental superaba los 30º, y no había avituallamientos durante la carrera. Como ya lo sabía, porque lo había preguntado, dejé un cinturón de hidratación con 2 botellitas para la carrera.
La idea era buena pero a la hora de beber, el agua estaba tan caliente que daba asco, creo que he tomado sopas más frías jaja
De todas formas bien. El circuito era algo durillo, por lo menos el inicio con unas escaleras para subir al puente internacional. Aquí, entre 2 países, me crucé con la cabeza de carrera. Luego ya en Portugal la cosa se llevaba bastante bien salvo por la falta de sombras. El circuito daba una vuela alrededor de parte de la muralla de la fortaleza de Valença para luego regresar a Tui por donde habíamos venido.
Las sensaciones fueron bastante buenas aunque no pude remontar muchos puestos. 




Al final cruzo la línea de meta, puesto 17º y según los tiempos de la organización 1h24'31", que no sé si estará bien porque el chico que entró detrás mía, un portugués que adelanté en la carrera y que aparece con un tiempo de 1h25' dice que él hizo 1h23'. Sea como sea yo quedé satisfecho y contento.
Me alegro mucho de que hayan recuperado esta competición. ¿Sugerencias para el futuro? Cambiar los dorsales de carrera que se rompían e intentar dar los parciales de cada segmento, que parece que no pero al final mola ver lo que hiciste en cada prueba.

Clasificaciones (completas aquí)
Individual maculino 
1º Jose Luis Castro 1:13:22
2º Jose Luis González  1:13:39
3º Mateo Martínez 1:14:29

Individual femenino
1ª Natalia Martínez 1:56:27

Parejas masc. 
1º Marco Antonia Cadenas/Brais Sánchez  1:10:57
2º Breixo Buján/ Diego Castro  1:11:02
3º Francisco Cerdeiriña/ Gustavo Tubio  1:14:36

Parejas mixtas
1ª Iván Regueira/ Mª Martínez  1:17:11

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