lunes, 27 de agosto de 2012

XIII Travesía a nado de la Ría de Vigo


No es la más bonita pero eso de cruzar la Ría y unir 2 poblaciones bien separadas siempre le da un toque especial. Incluso ocurre que con mucha gente fuera del deporte, les dices que has hecho un 'aironman' (que no es el caso pero valga como ejemplo) y  su respuesta será -Ah vale, ¿y de qué has quedado?, mientras que les dices que has venido nadando desde Moaña  y te miran como si fueras Superman. 
Ni una cosa, ni otra... aunque si que todos tenemos la capacidad de hacer mucho más de lo que imaginamos en un principio.

Quien me lo iba decir a mí...

Este era mi 5º cruce de la Ría después de los de 2007, 2008, 2010 y 2011. Siempre se me ha atragantado un poco, por unas razones o por otras, y nunca me han salido buenos tiempos, pero bueno, enganchar parece que me ha enganchado. Dicen que no hay 5º malo. Había que comprobarlo.


Mañana preciosa y soleada, nada parecido a la niebla de otras ediciones. Como siempre en la recogida de dorsales me encuentro con amigos y caras conocidas. Este año no había mucho triatleta porque, entre otras cosas, coincide con el gallego de tri en Lugo aunque yo ya voy haciendo amigos por todas partes, nadadores, atletas... Me gusta el ambiente de las travesías, casi más que el de los triatlones.
A las 10:15 nos llevan en bus hasta Moaña y desde allí toca volver nadando.
Me pongo el neopreno y voy probar el agua hasta que nos mandan salir. La Tª del agua fantástica, 20-21º, la más elevada de todas las ediciones que llevo nadado, esta vez hasta lo podría hacer sin neopreno... y mejor me hubiese ido.

La marea está alta y la salida se da en un punto ligeramente diferente al de otros años.
Nos lanzamos al agua. Por delante 3700 m en línea recta y algo más de 4 Km siguiendo el trazado de boyas que ha puesto la organización, y que dibuja una especie de arco.
Supuestamente había que dejar todas las boyas a la derecha, cosa que no todo el mundo hizo, al menos las primeras. Yo mismo también pasé la primera o la segunda por la izquierda, de forma inconsciente, dentro del grupo, aunque luego ya corregimos la trayectoria. 
La cruz de esta travesía fue que no llevaría ni 10 brazadas y ya me molestaba el cuello del neopreno. 
Es increíble, 7 años con él sin molestias, no me molesta nada en el calentamiento y ahora me roza ya desde el primer metro.
Creo que al final es cosa del velcro que está algo despegado y a veces no queda bien cerrado pero la verdad es que me sucedió en el peor momento. Tuve que parar varias veces a intentar colocar, cosa que en el agua tampoco es tan fácil y menos al principio, que si me paraba me pasaban literalmente por encima.
Me paré 1, 2... hasta 4 o 5 veces. Al final logré colocarlo y me dejó de rozar, al menos sentí el alivio que ya pensaba que así no iba poder terminar. De todas formas el mal ya debía estar hecho porque con el agua salada me escocía.
Quedaba más de una hora de travesía y no quedaba otra que aguantarse. Es como cuando te salen ampollas al correr. Keep calm and swim on.


Así, en la segunda parte de la prueba pude disfrutar un poco más. Me sorprendía ver que adelantaba gente. Aunque luego caí en la cuenta... no es que fuera muy bien, es simplemente que, con el tiempo perdido, debía ir muy atrás.
Al final  logro alcanzar a un grupo que parecía tener más o menos mi nivel. No me gusta demasiado ir a pies pero prefiero ir con compañía, así que me sitúo a un lado, a la derecha en este caso.
Durante toda la travesía gozamos de buena mar pero hubo un momento que nos entraron 3 o 4 olas por nuestra derecha.
Bueno, el caso es que perdí por unos instantes la referencia visual de mis acompañantes y cuando la recuperé, luego del tren de olas, decubrí que me había alejado bastante de la línea de boyas.
Pude corregir y tras una breve singladura en solitario volver contactar con el grupo que ya se había hecho mayor. Ahora debíamos ser ya sobre 5.
Al final decidí no complicarme y coger pies a Mr. Espuma, así evitaba además levantar la cabeza que el cuello me seguía escociendo. A los lados tenía un par más de nadadores y detrás mía debía tener a otro porque de vez en cuando me tocaban los pies. Ya teníamos el banco de sardinas montado.
De todas formas, salvo una boya que estaba un poco desalineada, la orientación este año no resultaba muy complicada porque estaban bastante cerca unas de otras.
Vigo se iba viendo cada vez más próxima así como el pedazo de bicho que estaba amarrado en el muelle de trasatlánticos. 1000 metritos apenas para terminar.

El 'bicho' al fondo


De sensaciones iba bastante bien, lástima no poder disfrutarlo en pleno con lo del cuello pues estaba deseando acabar.
Por fin llegamos a la entrada de los muelles del naútico. Aquí puse especial atención en no perder 'rueda' porque siempre me despisto. No sucedería así en la entrada aunque luego si en el laberinto interior.
Como siempre esta parte se me hace larguísima, el agua pesada, huele a gasolina y parece que se me hincha la lengua... un asco, más vale apretar para que termine.
Por fin se acabó. Llegamos un grupo bastante numeroso a la rampa de salida y he de esperar mi turno para poder salir. Los jueces no daban abasto para anotar nº de gorro y la gente tenía dificultades para ponerse de pie.


1h22'41" para mí que podría ser perfectamente 1' o más menos pero que tampoco importa demasiado. Puesto 144º que está en la línea del resto de años. No es que me deje muy satisfecho porque creo que en esta travesía debería estar en torno a la hora y cuarto pero bueno como este año a todo el mundo le han salido tiempos peores que en las otras ediciones y en mi caso es el mejor tiempo de las 5 travesías, me voy dar el aprobado jeje

'He aquí lo poco que les importa el cuerpo a los que aman la gloria' -  Cayo Mucio S. VI A.C.


Pero lo mejor sin duda el helado de 2 bolas que te regalen con la travesía en la cafetería Capri. Ya... podría tomarlo cualquier otro día... pero nunca me sabe igual que el día de la travesía :-)
Será una de esas pequeñas cosas que hacen que merezca todo la pena.

Me encanta esta escultura

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Cristian Fernández  Galaico
2º David Blanco R.C.N. Vigo
3º Borja González Pabellón Ourense

Femenina
1ª Laura Pimentel  Pabellón Ourense
2ª Mónica Incera
3ª Irene González  C.N. Coruña


2 comentarios:

_Tanguito dijo...

La gente me queda mirando tal cual dices...cruzar la ría a nado parece una locura, y una aventura increible. bueno para mi lo fué, porque esta era mi primera travesía, he llegado último! jaja pero salí del agua tan felíz como me metí, con una ilusión enorme de afrontar esta "locura" tardé 2horas 3 minutos, está claro que mi técnica nadando no es muy buena, aprendí a nadar de forma autodidacta y debido a lo mal que lo hice me planteo tomar clases de natación para corregir mis errores, sin dudarlo el año que biene volveré más preparado, me queda todo un año para reaprender a nadar^^
con respecto al neopreno, la idea de hacerlo sin más que el bañador me gustaba, y así lo hice, no pasé frio, el agua estaba genial, no tengo en mente comprar un neopreno y el año que viene volveré con mi bañador. un saludo! me gustó mucho tu relato^^

Furacán dijo...

Muchas gracias y enhorabuena por ese debut. Yo te vi llegar y te aplaudí. Lo de tomar clases es buena idea, y te lo dice otro autodidacta, pero seguro que te ahorras mucho tiempo y te será mucho más fácil.
A mi me gusta más nadar sin neopreno y este año lo podría hacer, lástima. El problema que tengo es que el frío y yo no nos llevamos nada bien pero este año el agua estaba genial, nada que ver con el primer año que la hice que estaba congelada jeje