Ayer se disputó el duatlón cross de Beariz, la prueba que organizaba nuestro club. Yo no participé porque las pruebas con BTT no me llaman demasiado. No a causa del formato sino de mi bajo dominio de la bici que hace que no disfrute. Aunque si algún día consigo un nivel aceptable de técnica puede que me vuelva animar a disputar carreras de este estilo.
Bueno, el caso es que aunque no viví la prueba desde dentro como participante si lo hice como voluntario de la organización. Toda una experiencia que recomiendo a todo el mundo. Seguro que luego más de uno critica las carreras de otra manera (y ojo no digo que la crítica en sí sea mala, sólo que, como en todo, hay formas)
Por tanto lo que sigue a estas líneas es una crónica diferente a las que os tengo acostumbrados, una visión desde otro punto de vista, digamos que una especie de making of ;-)
Domingo por la mañana, madrugo (no mucho) igual que si fuera competir aunque luego hay algo diferente. Voy ligero de equipaje, las zapas, la bici y el resto de aparejos se quedan en casa. Hoy no toca darles uso.
Cojo el coche, llueve un poco... pero poco, después de tanta alerta y tanto aviso de temporal parece que la cosa no es para tanto. Bajando el Paraño hay algo de nieve en los márgenes de la carretera pero nada comparable a lo de la semana pasada (afortunadamente)
Llego a Beariz, deben ser alrededor de las 9:15. Había quedado con Floro a las y media. Ahora sólo tengo que buscar el pabellón.
Parecía sencillo, el pueblo es pequeño... empiezo a dar vueltas, a meterme por una calle y por otra... sigo a las flechas verdes... pero vuelvo aparecer en el mismo sitio por donde vine :-(
Me encuentro con algunos participantes y gente de la federación que tampoco saben donde es la salida. ¡Pues si que empezamos bien!¡estoy en la organización y no tengo ni idea donde es la salida!
Llamo a Floro y me sale la vocecita de "Orange le informa que...", llamo a Modesto y lo mismo...
Al fin veo a 2 paisanas y les pregunto donde demonios está el pabellón de deportes.
Me dan las indicaciones y me meto por una pista por la que sólo cabía un coche y que estaba cortada por una cinta... anda que como no sea...
Al final llego al sitio, aparco el coche y me dirijo al pabellón pero me encuentro con el Pesca. Me dice que están los carteles que indican la salida todavía sin poner, yo le digo que es un caos, que la gente estaba ya dando vueltas y que cada vez iban a llegar más participantes.
Cogemos otra vez mi coche y allá salimos a poner los carteles. Vaya estrés. Mientras tanto iban llegando participantes y le íbamos indicando lo mejor que podíamos.
Acabamos de poner los indicadores y sin más pausas volvemos para señalizar los kms de la carrera a pie. Teníamos algo de miedo de que debido al diseño del circuito algún participante se confundiera y entrara a boxes en el km 3.
Así que allí vamos de nuevo el Pesca y yo con los carteles, midiendo el recorrido con el cuentakilómetros del coche; km 1 listo, km 2...
¡Mierda! nos metemos en las callejuelas del centro del pueblo y encontramos un camión de transporte de ganado aparcado que bloqueaba toda la calle.
Era lo que nos faltaba, pero ¡¿quien coño metió eso ahí?!
El Pescas histérico -Para qué nos metemos a esto, yo ya no participo hoy, etc, etc...
El alcalde nos dice que iban localizar al dueño y lo sacarían a tiempo.
Pero nosotros teníamos que seguir marcando el circuito. Menos mal que había una salida por detrás. Anotamos lo que marcaba el cuenta, km 1,3 dimos marcha atrás y saliendo por otra calle bordeamos el camión.
Marcamos los kms 2 y 3 y ahí lo dejamos puesto que luego el circuito ya se metía por pista forestal. De todas formas nuestra intención era que al ver km3 al lado de boxes no existiera confusión posible. Por fin pudimos aparcar y respirar tranquilos, al menos por el momento.
Me fui a dentro del pabellón a ver como iban las cosas.
Ya sin ninguna incidencia destacable se fueron desarrollando los acontecimientos. A la hora de la salida pude hacer alguna foto mientras que en la entrada a boxes me tocó hacer de aguador. Entretenido.

Bueno, el caso es que aunque no viví la prueba desde dentro como participante si lo hice como voluntario de la organización. Toda una experiencia que recomiendo a todo el mundo. Seguro que luego más de uno critica las carreras de otra manera (y ojo no digo que la crítica en sí sea mala, sólo que, como en todo, hay formas)
Por tanto lo que sigue a estas líneas es una crónica diferente a las que os tengo acostumbrados, una visión desde otro punto de vista, digamos que una especie de making of ;-)
Domingo por la mañana, madrugo (no mucho) igual que si fuera competir aunque luego hay algo diferente. Voy ligero de equipaje, las zapas, la bici y el resto de aparejos se quedan en casa. Hoy no toca darles uso.
Cojo el coche, llueve un poco... pero poco, después de tanta alerta y tanto aviso de temporal parece que la cosa no es para tanto. Bajando el Paraño hay algo de nieve en los márgenes de la carretera pero nada comparable a lo de la semana pasada (afortunadamente)
Llego a Beariz, deben ser alrededor de las 9:15. Había quedado con Floro a las y media. Ahora sólo tengo que buscar el pabellón.
Parecía sencillo, el pueblo es pequeño... empiezo a dar vueltas, a meterme por una calle y por otra... sigo a las flechas verdes... pero vuelvo aparecer en el mismo sitio por donde vine :-(
Me encuentro con algunos participantes y gente de la federación que tampoco saben donde es la salida. ¡Pues si que empezamos bien!¡estoy en la organización y no tengo ni idea donde es la salida!
Llamo a Floro y me sale la vocecita de "Orange le informa que...", llamo a Modesto y lo mismo...
Al fin veo a 2 paisanas y les pregunto donde demonios está el pabellón de deportes.
Me dan las indicaciones y me meto por una pista por la que sólo cabía un coche y que estaba cortada por una cinta... anda que como no sea...
Al final llego al sitio, aparco el coche y me dirijo al pabellón pero me encuentro con el Pesca. Me dice que están los carteles que indican la salida todavía sin poner, yo le digo que es un caos, que la gente estaba ya dando vueltas y que cada vez iban a llegar más participantes.
Cogemos otra vez mi coche y allá salimos a poner los carteles. Vaya estrés. Mientras tanto iban llegando participantes y le íbamos indicando lo mejor que podíamos.
Acabamos de poner los indicadores y sin más pausas volvemos para señalizar los kms de la carrera a pie. Teníamos algo de miedo de que debido al diseño del circuito algún participante se confundiera y entrara a boxes en el km 3.
Así que allí vamos de nuevo el Pesca y yo con los carteles, midiendo el recorrido con el cuentakilómetros del coche; km 1 listo, km 2...
¡Mierda! nos metemos en las callejuelas del centro del pueblo y encontramos un camión de transporte de ganado aparcado que bloqueaba toda la calle.
Era lo que nos faltaba, pero ¡¿quien coño metió eso ahí?!
El Pescas histérico -Para qué nos metemos a esto, yo ya no participo hoy, etc, etc...
El alcalde nos dice que iban localizar al dueño y lo sacarían a tiempo.
Pero nosotros teníamos que seguir marcando el circuito. Menos mal que había una salida por detrás. Anotamos lo que marcaba el cuenta, km 1,3 dimos marcha atrás y saliendo por otra calle bordeamos el camión.
Marcamos los kms 2 y 3 y ahí lo dejamos puesto que luego el circuito ya se metía por pista forestal. De todas formas nuestra intención era que al ver km3 al lado de boxes no existiera confusión posible. Por fin pudimos aparcar y respirar tranquilos, al menos por el momento.
Me fui a dentro del pabellón a ver como iban las cosas.
Ya sin ninguna incidencia destacable se fueron desarrollando los acontecimientos. A la hora de la salida pude hacer alguna foto mientras que en la entrada a boxes me tocó hacer de aguador. Entretenido.


Luego tocaba esperar mientras las bicis hacían su circuito, lástima que fuera tan apartado y hubiese que andar algo más de 1 km para ver las bicis.
Las primeras noticias que nos iban llegando es que estaba siendo durísimo y comenzamos a ver los primeros abandonos por pinchazos y fallos mecánicos.
Me estaba quedando un poco frío aunque por suerte compitieron máquinas como el ganador que completó los 19 km en menos de 1 hora. De esta forma no tuve que esperar demasiado para volver a mi puesto como aguador :-D

Vaya espectáculo el de la 2ª transición! caras desencajadas, rostros cubiertos de barro, gestos de dolor y gritos de participantes que decían no sentir los pies.

Uno a uno iban llegando a boxes, de forma bastante espaciada. Todos tienen un mérito increible, desde el primero al último.
Una vez acabada la competición aún no se acababa el trabajo para nosotros, todavía había que dar las bolsas y celebrar la entrega de premios, y en mi caso llevarme las fotos para poder escribir la crónica de la prueba. El resultado ya lo podéis ver en la página de Carballiño Triatlón, espero que os guste mi labor pseudoperiodística.
Y con esto poco más.
Luego nos fuimos todos a comer (estaban buenos los callos) y aún echamos unas risas viendo las fotos y con las ocurrencias de Pesca y Modesto.

No estuvo mal el día, sin duda otra forma de vivir el deporte.
P.D. He añadido un par de fotos del cross de Boborás que me ha pasado la novia de Jacobo. Podéis verlas en su entrada correspondiente.






































