viernes, 6 de octubre de 2017

Trail Galaica Pantón

El domingo 24 en principio no tenía previsto acudir a ninguna carrera pero como estaba programada  esta prueba de trail en la relativamente cercana Ferreira de Pantón y la distancia corta coincidía en kilómetros con lo que quería hacer entrenando, pues me dije mejor con dorsal y hasta allí me fui (difícil soy de liar jaja). La verdad es que pensaba que sería más fácil. Por perfil eran 600 metros de desnivel positivo en los 15 km, que son metros pero tampoco nada exagerado, pero creía que nos meterían más por pista y sendero. Al final se hizo bastante dura, de hecho tardé más en completar esta prueba que en la pasada media de la Costa da Vela. Ya puede uno imaginar.

De todas formas fue divertido y diferente. A la salida nos trasladaban en bus, bueno en minibus, por las estrechas carreteras de la Ribeira Sacra. La salida  común para las pruebas larga y corta se daría en el embarcadero de A Malorga, en el río Miño, y los primeros kilómetros transcurrirían por los viñedos de la finca Míllara.
Con el tema de los traslados y de la gente que llegó tarde la prueba empezó con muchísimo retraso, más de media hora. Por la mañana hacía algo de fresco pero dio tiempo hasta de que subiera la temperatura. Al menos había morodos por la zona y me puse las botas antes de correr.

No éramos muchos entre las 2 carreras y menos mal porque ya se empezaba subiendo por unas escaleras en las que no cabían más de 3 personas en paralelo.


Había que tomárselo con calma porque el inicio era de los que de 0 a 100 en apenas unos segundos. Mucha cuesta ahora al principio, pistas con subida constante y desnivel moderado para hacerlas todas corriendo. Terreno duro por perfil pero muy corrible y muy rápido. Pensaba que sería así toda la carrera ¡error!
Sobre el kilómetro 4,5 llegamos al pueblo de Marce, aquí era donde se separaban las 2 rutas. La larga iría hacia la fervenza de Augacaída, un salto de agua espectacular que ya tuve la oportunidad de visitar (y bañarme :-)) este año. Los de la corta nos evitamos ese bucle y seguimos subiendo por una pista hasta el punto de mayor altitud de la prueba, 597 m. Luego tocaba bajar y a continuación vendrían otras subidas pero pensaba que lo peor ya estaba hecho. De nuevo ¡error!
No era consciente del puesto por donde me movía en aquellos momentos, en los últimos kilómetros corría completamente solo sin ver a nadie por delante ni por detrás. Luego, una vez acabada la carrera, supe que entonces iba 9º.
Me las prometía muy feliz y muy fácil pero sobre el km 7-8 las cosas cambiaron bastante. La carrera se metía por un terreno de monte a través, mucho más lento, de hecho hasta me costaba ver las cintas de las balizas, pese a que eran abundantes. Llegó un momento que me perdí, o no me perdí, pero no sabía por donde seguir porque no era capaz de ver ninguna cinta. Tras varios intentos de andar y desandar me quedé esperando a los que venían detrás. Llegaron Ronald Lorite y Pedro Pazos y no tardaron mucho en descubrir por donde era. Pues menos mal, que torpe me sentí.
Este terreno no se me da nada bien y no pude seguirles el ritmo por mucho tiempo. Al final me alcanzó Marcos de la Fuente del Asesou y con él si que hice el resto de carrera.
Los kilómetros se hicieron larguísimos pese a que apenas dejamos de correr. Tan sólo en una pista cortafuegos subimos andando.  Ronald y Pedro nos llevaban unos metros de ventaja pero los teníamos a la vista.
Cruzamos una carretera y llegamos al último avituallamiento antes de meta. Se supone que sólo faltaban 5 Km. Pues fueron los 5 Km más largos de todas las carreras en las que he participado. Un poco también porque corrimos de más.

Seguimos con el terreno variado, subidas y bajadas cortas, tramos de bosque algo menos complicados y también de pista. Seguimos Marcos y yo, alternando posiciones, a veces me alejaba yo unos metros por delante, a veces me quedaba atrás.


Daba la sensación de que llevábamos corriendo una eternidad pero la meta no aparecía ni se presentía. Y en esto que corríamos por una pista y dejamos de ver las balizas. Otra vez perdidos. Como odio eso. Paramos, deliberamos, a ver si es por ahí, seguimos un poco, por aquí no parece, damos vuelta y desandamos camino.

Al final el camino apareció, cerrado eso sí con unas cintas de esas de pastor. Antes habíamos pasado junto a unas cabras. Pero de las monteses no, de las domésticas.
Que rabia da eso de perderse, además hoy que se nos estaba haciendo larguísmo, yo habría esperado acabar por debajo de la hora y media, donde va que la superamos. En el incidente perdimos un puesto, es de suponer, porque nadie nos adelantó y aparece un corredor entre Pedro-Ronald y nosotros, si bien otra posibilidad es que fuera por delante y perdiera posiciones. No sé.
Bueno, al final ya divisamos el pueblo y empezamos a escuchar la megafonía. Esto se acaba. Marcos me saca unos metros, coincidió así.
Entro a meta, ni idea de mi posición. Sólo venía a entrenar. Tampoco me importa. Luego me entero, 13º, no está mal. Y 3º veterano 1. Vaya eso no me lo esperaba. Subir al podio.
Y menos que me entregaron un trofeo tan bonito. Mola. Parece que al final ha merecido la pena venir. Me marcho contento de Pantón.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina trail corto
1º Rubén Martínez Atl. Negreira 1:18:22
2º David Noya   1:21:42
3º Carlos Martínez Atl. Negreira 1:21:47

Femenina trail corto
1ª Natalia Sierpes 2:02:01
2ª Isabel Margarita Díaz  Montepenarrubia 2:06:58
3ª Elvira Verea Pena Trevinca 2:11:15


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