viernes, 15 de julio de 2016

VII Travesía a nado de Baiona & VI Travesía a nado Costa Serena

Fin de semana acuático con 2 travesías en menos de 18 horas. Prácticamente he nadado en 2 días lo que suelo nadar en 2 semanas. Empezamos el sábado por la tarde calentando motores  en la travesía de Baiona. Este año volvía a variar de recorrido y se nadaba en un circuito semejante al del triatlón que se hace aquí en distancia olímpica aunque un poquito mayor. Sobre el papel 1800 metros.
Buena participación, más de 200 nadadores en categoría absoluta. Buena tarde de julio con mucha gente en la playa lo que se traducía en muchos espectadores. Buen nivel también en cuanto a los participantes con Iván Raña como presencia más mediática.
Esta es de las travesías que permiten usar neopreno así que al menos ya no tendría los problemas de Peares. 
Cerca de la orilla, cuando fui probar el agua la noté algo fresca pero luego durante el recorrido la verdad es que estaba a buena temperatura, en torno a 19º. Para neopreno es ideal, más temperatura pasas calor pero así está bien.
Me sitúo atrás del cajón de salida junto a Floro. Como al día siguiente tenía la travesía de 4000 m esta me lo tomaba un poco como calentamiento. La idea era nadar suave y fluido, tampoco era cuestión de llegar muy cargado al día siguiente.



En general las sensaciones fueron buenas pero doblando la primera boya, en medio de un tumulto de gente noté como me agarraban de la pierna y la verdad es que pensé que me habían arrancado el chip. Ya hay que ser cafre, además un paquete porque para coincidir conmigo nadando... de agarrarse agarráte al tobillo de Marcos o de Iván.


Al final no me lo arrancó aunque sí me lo sacó de debajo del neopreno, el velcro afortunadamente siguió pegado aunque flojo. Lo malo fue que ya no nadé tranquilo en lo que restaba de travesía y no disfruté pensando en que se iba desprender de un momento a otro.
Pensé un momento en parar y recolocarlo o llevarlo en la mano pero podía ser peor el remedio que la enfermedad y perderlo definitivamente. Lo que hice fue intentar alejarme del resto de nadadores para evitar más contactos.
Después de girar la segunda boya el sol pegaba de frente y no veía muy bien a donde tenía que ir. simplemente seguí a la larga fila de gente confiando en su buen sentido.
No hubo mucho más que destacar, las condiciones fueron muy favorables, ausencia de oleaje, sin viento, mar en calma. No sé si darían los metros al final pero se ve que fue una travesía bastante rápida.



32'41", 157º. En teoría a 1'49" el 100, que sería más o menos lo normal según me salen ahora mismo en la piscina. Y acabando muy fresco que es de lo que se trataba.
al día siguiente más.


Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Marcos Vila  CNPO  19:46
2º Iván Raña  20:15
3º Alejandro Pardo  20:32

Femenina
1ª Elisa Pichel  24:04
2ª María Ferreira 24:44
3ª Uxía Corral  24:44


Mañana siguiente a apenas unos kilómetros de donde habíamos nadado el día anterior. Travesía Costa Serena en Playa América. Nigrán. Si hay algún aficionado al cine hay una película basada en una novela homónima que se ambienta aquí. El título no es muy sugerente para alguien que está a punto de nadar 4 Km "La playa de los ahogados", pero está bastante bien, No fue un gran éxito de crítica pero a mí me gustó bastante. Y es que el escenario merece la pena.
En esta ocasión las previsiones las previsiones daban algo más de oleaje que el día anterior, agua más fría y previsión de brumas.
Salvo lo del agua más fría el resto más o menos se cumplió aunque ni hubo problemas de visibilidad, ni un oleaje del otro mundo. Nadamos con sol. con bruma en la fondo del horizonte, si bien a la tarde si se cubrió.
Multitudinaria travesía con 2 distancias, en la larga más de 300 inscritos. El circuito semejante al de otras ediciones pero se cambió el lugar de salida porque eliminaron uno de los canales de paso de embarcaciones de la playa.



11:30 de la mañana y se da la salida. Rumbo al faro.
Lo más divertido de la travesía fue al principio, rebasar la línea de olas que rompían cerca de la orilla.



Casi fue una pena que no hubiera más. No tenía más dificultad que sumergirse cuando se acercaba la espuma pero me encanta la sensación de sentir la fuerza del mar por encima de mí. Y el sonido. Vamos que en eso sigo siendo como un niño pequeño.


Más hacia adentro el oleaje ya no se sentía tanto y se podía nadar sin problemas. El punto de referencia, el faro, estaba a 1300 m de la costa. Como todavía tenía muy presente el susto del día anterior con el chip decidí nadar por uno de los lados bastante separado del grueso de nadadores.
Natación muy limpia, siempre en solitario y sólo en el faro me vuelvo juntar con la gente pero tampoco tengo excesivos problemas. Doblamos el faro y de vuelta a la playa.






Hay una línea de boyas amarillas para facilitar la orientación pero yo decido guiarme por el edificio de la costa y pasar de ellas. No sé si hice metros de más o tracé bien pero salvo la primera no me coincidió pasar cerca de ninguna boya amarilla.
De nuevo en solitario, salvo por un momento que vi moverse algo debajo mía. 2 peces grandes, de color gris oscuro, apenas sombras, no sé que serían. El primer año que nadé esta travesía me coincidió un banco de sardinas de color brillante plateado. Esta vez fueron peces grandes. Suerte que no soy muy paranoico que con tanta peli mala tipo infierno azul que es la que anuncian ahora, ya me llevaría un buen susto.
Sin problemas llego a la boya roja para encarar el último tramo de la travesía. Paralelo a la costa hasta la meta, a la altura del inicio del paseo. 




Fue sin duda el tramo que más duro se me hizo. Quizás por los metros que llevaba pero sobre todo por las olas que entraban de forma lateral. Aunque respiro por los dos lados nadar se hacía bastante incómodo y me daba la impresión de ir dando bandazos. Si a eso le unimos la falta de orientación porque,si bien no tenía mucha ciencia lo de ir paralelo a la costa, no sabía en que punto había que girar para meta. Hasta confundí el lugar que estaba parada la lancha de protección civil pensando que era ahí cuando había una buena tirada hasta la boya roja descolorida que era donde realmente se tomaba camino de la playa. Además ya me empezaba a rozar el cuello, la boca sabía a sal y estaba deseando llegar para quitarme ya el neopreno.



Con paciencia todo llega, hasta el final de las travesías a nado para mí :-D
Pie a tierra y ahí estaba Óscar haciendo fotos. Sonríe me dice. Pero había mirado el tiempo y era para cualquier cosa menos para sonreir, sobre 12' más que el año pasado. La verdad es que un desastre pero bueno. Acabamos y no nos pasó lo del título de la película.




Como consuelo de tontos en general la gente comentaba que le habían salido peores tiempos. Uno que había hecho un cuarto de hora más. Parece que no fui yo solo.
De todas formas una muesta más. Ahora a avituallarse.

An apple a day keeps the doctor away :-D

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Marcos Vila CNPO  48:34
2º Fernando Alarza  48:38
3º Antonio Serrat  51:21

Femenina
1ª Ana Pérez 58:53
2ª Susana Garabatos 1:03:06
3ª Sofía Suárez 1:11:27


La entrega de premios se retrasó muchísimo y al final ni me quedé a que acabara el sorteo. Por la tarde si estuve en la "playa de los ahogados", en un par de ellas en realidad (los que vísteis la peli, la que aparece el cuerpo del "Rubio" y en la que reposa Carmelo Gómez mareado :-)) 



La verdad es que son una maravilla. Podría deciros que se estaba genial pero no. Al final recordé por qué odio la playa los meses centrales de verano, aún escapando de la multitud te encuentras gente guarra y poco respetuosa, ni siquiera pude echar una siesta por culpa del p. reguetón que tenían a todo volumen en uno de los chalés de al lado.
En fin..
De todas formas, fue un buen fin de semana.

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