domingo, 13 de diciembre de 2009

El encanto de lo cotidiano

A veces sucede que por una determinada razón aquello que sería habitual se convierte en todo lo contrario, y a veces sucede que cuando vuelves a retomar una actividad después de un cierto tiempo acabas redescubriendo pequeños placeres de los que ya no eras consciente.
Hacía ya 2 meses justos que no salía con la bici de carretera; entre competiciones, la semana que estuve enfermo y el mal tiempo que hemos sufrido por estos lares desde Octubre, todo ello hizo que desde el puente del Pilar la flaca se quedara aparcada.
Así que este domingo sin dorsales ni carreras era propicio para sacarle las telarañas.
La mañana se presentó fría, típica de un invierno que no daba llegado. Hoy 3º C a eso de las 10 de la mañana, pero eso a un tipo de secano como soy yo no le iba echar atrás. Gracias a Dios se inventó el Windstopper :-D
Las primeras pedaladas fueron como el inicio de un sueño. Adentrarse en la niebla le daba a todo un apecto onírico. Eran las calles y las carreteras por las que ya he rodado cientos de veces... o quizás no... en realidad mi universo de reducía a un círculo de 5 o 6 m de radio, más allá el blanco lo dominaba todo. Quien sabe lo que allí se escondía.
Es difícil expresar con palabras las sensaciones, si fuera fácil digo yo que el arte no se habría inventado. Sentir el efecto del aire helado en la cara y a la vez una mezcla de placer/incomodidad no resulta sencillo de transmitir. Podría decir que me gusta el frío y sería una verdad a medias, en realidad lo que me gusta es sentirme vivo.
Tampoco sé explicar el encanto de las mañanas de invierno, quizás sea el contraste entre lo estático del medio que te rodea y el movimiento de tu cuerpo o quizás sea la soledad, el silencio y el poder escucharte o sentirte a ti mismo.
O quizás simplemente sea una combinación de pequeñas cosas, pequeños instantes casi perfectos, o sin el casi... la estampa de unos rayos de sol filtrándose entre la niebla, iluminando apenas la carretera y los viñedos... unas casas humeantes, los campos dorados... sin coches a la vista... ¿Cuanto vale un instante como ese?


En realidad no hace falta irse muy lejos, ni siquiera pagar para sentirse pleno. Aunque fuesen unos pocos segundos en ese momento nadie era más rico que yo, simplemente porque yo lo tenía todo.

Welcome to Ribeiro!

Por supuesto no todo fue disfrute, me sentí cansado y muy flojo, sobre todo muscularmente, los últimos km se me hicieron duros y eso que sólo fueron 60 los que me metí hoy. Pero bueno, eso ya es otra historia...

14 comentarios:

runner48 dijo...

Saber apreciar aquello que se nos pone por delante es un gran tesoro, son momentos en los que estamos vivos y plenos, despiertos, lo que ocuure es que nos dormimos con facilidad...
un abrazo y felicidades por esas sensaciones y esa sensbilidad.

Emilio dijo...

Esos momentos no tienen precio krak porque aunque sean ten "simples" a veces cuesta mucho encontrarlos.

akela-mae dijo...

¡¡no hay dinero que pague algo así!! es lo bueno de las cosas que salen del corazón y de las que se sienten desde dentro que el dinero no puede con ellas.

Bonito relato y ya sabes mañanita de niebla, tarde de paseo

Besicos

ONA dijo...

ahhh qué bonito fury... ya sabes... que es el dios de las pequeñas cosas...

bikos! a tutiplen!

Celina dijo...

Ahí le has dado, lo importante es sentirse vivo, me ha encantado. Un besote y a seguir redescubriendo cositas cada día.

Pekas dijo...

Shiquillo... esto es la prueba de que hay una esencia universal que hace que misma gente en diferentes lugares marquen sus latidos a un mismo ritmo... ( o parecido. )

Tú hablas de lo "cotidiano" .. y yo de lo "esencial"... y como tu bien dices.. en ese mismo instante ... lo teníamos TODO...

Un abrazo... pleno... !!!

Cristóbal Rodríguez dijo...

Ke tal furi, cuanto tiempo, perdona pero ando a tope,como siempre estas hecho un crak de la narración un fuerte saludo amigo.

Xocas dijo...

Ese frío húmedo. Esa tranquilidad. Ese sentirse uno con lo que te rodea. No tiene precio, para todo lo demás Mast...bueno, ya nos apañaremos.

davidiego dijo...

mola disfrutar de las pequeñas cosas ;)

Jaime N@v dijo...

Ese sentir por las nubes, como debe de ser...
Slds

Furacán dijo...

Runner, gracias, estoy de acuerdo con lo que dices.

Emilio, a veces son difíciles de apreciar.

Akela, o tarde de estudio... :-)

ONA, gracias! a tutiplen :-))

Celina, gracias!!

Pekas, si, hay muchos caminos que conducen al reino del no time-no space :-)

Cristóbal, que tal campeón? ya he leido tus últimos éxitos, enhorabuena! y a seguir así!

Xocas, master... para apuntarse a las competiciones, porque con championchip no queda otra :-)

DvD, a que si?

Jaime, claro que si!

Grimo runner dijo...

Hola campeón tienes un pequeño regalo en mi blog. Pásate por allí. Un abrazo.

Oscarunin dijo...

No se si es por sentirme vivo, pero tambien disfruto del frio, pero solo lo hago de ese que me hiela la cara en lo alto de una cumbre antes de deslizarme sobre unos skies o cuando me da en la cara al ir avanzando mientras corro en alguna gelida mañana invernal
canta razon tes amigo!!

Dani dijo...

Siempre eres capaz de dejar "para otra historia" la parte negativa... Y eso es muy de agradecer y motivante. :)

Un fuerte abrazo Furi, feliz invierno, que por allí estará pegando bien el frío.