miércoles, 15 de julio de 2015

VI Travesía a nado de Baiona y V Travesía a nado Costa Serena

Para variar tocó un fin de semana acuático. Nadar nunca se me dio muy bien pero me gusta mucho, diría que cada vez me gusta más. A pesar de que he dejado un poco de entrenarla desde que me quité del tri sigo intentando ir a la piscina un día a la semana (antes tampoco es que hiciera mucho más) y aprovechando el verano para las travesías. Es una buena forma de variar la rutina de correr, descansar las piernas y la cabeza, y al mismo tiempo seguir haciendo algo aérobico.



El sábado estrené la temporada con la travesía de Baiona, que ya había nadado un par de ediciones y que está bastante bien. Este año el recorrido de 2000 m se mantenía con respecto al año pasado pero se hacía al revés, se salía de la playa de Santa Marta y se acababa en la de Ribeira a los pies del Parador. El año pasado fue bastante complicado orientarse y encontrar la boya de giro de cara a la playa. Este año al menos al principio fue algo más fácil pero de todas formas a mí me resultaba muy difícil ver esas boyas minúsculas. Además, luego, la parte del puerto fue un poco laberinto.
Quizás por la parte de la orientación no disfruté demasiado, además me dio rabia al principio porque yendo bien orientado vi un grupo ir hacia otro lado y pensando que era yo el equivocado me desvié de mi trayectoria. Al final resultó lo contrario :-( 
Eso sí, el mar estaba totalmente en calma y el agua a buena temperatura para el neopreno, de hecho en las orillas estaba bastante caliente y sólo la zona más exterior estaba algo más fresca, aunque con el traje perfecta, por lo que nadar resultó bastante placentero
Bastante gente conocida de las travesías y mucho ourensano. En la prueba de 2 Km salimos algo más de 150 nadadores.
No parecen muchos pero bastaron para que hubiera algo de aglomeración durante los primeros metros y, en mi caso, para llevar algún que otro golpe.


Por lo demás fui bastante tranquilo. Principalmente porque no sé nadar rápido, pero luego por reservarme, porque no sabía si me iba costar nadar dos días seguidos, y al día siguiente tocaría nadar el doble de distancia.

El paso junto a la réplica de la carabela La Pinta.

Pues nada, salvo por lo comentado de la orientación una natación fácil. 40 minutillos largos de nado efectivo. El tiempo oficial un poco más porque había que pisar la alfombra, 42'01" flojillo y puesto 111º, 95 de los chicos. Mejor tiempo que el del año pasado, cosa no muy difícil ya que me desorienté, pero peor puesto. Si ya digo que cada vez nado peor.



Muy buen ambiente en la llegada y sí, buen sabor de boca. Al día siguiente más.

Clasificaciones (completas aquí)
2000 m
Masculina
1º  Diego Paz 24:30
2º  Vicente Hernández 24:30
3º  Diego Sotelo 27:34

Femenina
1ª Esther Valiño 28:17
2ª María Ferreira 31:31
3ª Sandra Sobreira 33:59



Y al día siguiente regresamos a la zona, apenas unos kilómetros en línea recta del lugar donde partíamos el día anterior. Esta vez tocaba nadar hasta el faro en la siempre espectacular travesía de la Costa Serena. 5ª edición ya, y las he nadado todas, 2010, 2011, 2012, 2014 y esta de 2015. En 2013 no se celebró creo, o eso o no me salen las cuentas.
Este año hubo récord de participación creo, sobre todo en la distancia de 4000 m con casi 300 personas inscritas, muchos repetían de ayer. Muchos conocidos entre los presentes, imposible nombrarlos a todos. Destaco a la maquinota de Sara Castillo y sus compis porque fue con los que estuve la mayor parte del tiempo, tanto antes como después de la travesía. Aquí está la foto de familia.



El circuito sencillo, un triángulo, ir al faro, volver hasta la playa, girar una boya y regresar al punto de partida. Día soleado, playa llenísima de gente y mar totalmente en calma.
A las 11:30 se dio la salida.. Con tanta gente para mí lo principal era no llevar golpes así que  dejé marchar a los que llevaban más prisa y salí por donde más despejado estaba.
La travesía al faro muy plácida, disfrutando de nadar en el mar con el agua bastante caliente. La previsión era de 16º pero dudo que bajara de los 20º, se podía nadar sin neopreno.
Sin ningún problema, sin llevar ningún golpe, ningún signo de cansancio, disfrutando de lo lindo y a mi ritmo trotón alcanzo el faro y lo doblo. Ahora había que retornar a la playa y esta era la parte más complicada los años anteriores por el tema de la orientación, que además te pillaba con el sol de frente. Esta vez en cambio no hubo ningún tipo de problema, la primera boya de referencia la colocaron bastante cerca y las restantes, creo que 10, a intervalos regulares de unos 100 m por lo que resultaba bastante sencillo.


Pues nada, la vuelta también muy fácil, al sentirse orientado da gusto nadar. Fui también en solitario, me podía haber pegado a un grupo bastante numeroso que me adelantó a la mitad o así pero cómo me orientaba bien yo solo los dejé ir, a lo mejor fue un error.
En todo caso llego sin problemas ni el menor síntoma de cansancio a la segunda boya de giro.


Tan sólo quedaba la parte que se nada en paralelo a la playa. En teoría la más sencilla en cuanto a orientación pero al final para mí resultó la peor. Con lo bien que me estaban yendo las cosas este final se me complicó un poco.


Primero me entró agua en las gafas, raro porque en este modelo nunca me pasó y además son casi nuevas, una año ,pero sólo las utilizo para competir por lo que si llevan una decena de usos es lo más. Pero el caso es que sucedió y resulta bastante incómodo. Tampoco me quería parar porque pensaba que no me quedaba mucho así que al final haciendo cosas raras, respirando sólo por un lado, orientándome mal y nadando con tensión. Porque además ya me rozaba el neopreno en el cuello y me molestaba, no sé ya que hacerle, esta vez nadé con lycra de cuello alto debajo y vaselina pero me hice una buena rozadura igual. El día anterior nadé a pelo por debajo del neopreno y aparentemente no me hizo nada pero quizás lo notara hoy.
Bueno, pues nada, cuando empiezas por una cosa sigues por otra, disfruté poco esta parte, el agua además la notaba demasiado caliente, sentía sed y el sabor de la sal, y de lo que tenía ganas era de llegar sólo para desabrocharme el traje.



Llego a tierra tras 1h20' de travesía, el tiempo oficial es un poco mayor 1h21'24" porque la alfombra está situada arriba de la playa y en esta travesía se me olvida siempre. 234º, 198º de los chicos, mal tiempo, mejor que el año pasado pero aquel día creo que nadé casi un kilómetro de más de lo desorientado que fui. De todas formas un poco en la línea del día anterior y lo que estoy haciendo últimamente, da igual la distancia, sean 750, 1000, 1500, 2000 o 4000, sólo tengo un ritmo de natación.
Eso sí, acabé satisfecho, la experiencia una vez más sólo puedo calificarla como positiva, La sensación de nadar en el mar y de sentirte pequeño en esa gran masa de agua es fabulosa. Ya me tarda en repetir.

Clasificaciones (completas aquí)
4000 m
Masculina
1º  Hugo Ribeiro (POR) 43:44
2º  Diego Sotelo 49:02
3º  Manuel Castro 49:08

Femenina
1ª  Soraia Ribeiro (POR) 50:14
2ª  Esther Valiño 52:20
3ª  Blanca Labandeira 59:13

1 comentario:

Celina dijo...

Yo estoy deseando hacer una de estas. A ver si para el próximo año me cuadra la de Praia América que está muy cerquita de donde vive mi familia política. Ánimo y a seguir disfrutando el verano!