Lo primero de nada, muchísimas gracias por todas las felicitaciones que he venido recibiendo a lo largo del día :-)

Creo que la vida se divide más en etapas que en años, algunos las superan antes y otros nos estancamos más en alguna que otra fase pero el concepto que manejamos de tiempo siempre es relativo, así que el número en sí no me dice nada.
Los últimos 10 años las cosas no han salido como esperaba (nunca me lo hubiera imaginado) pero ahora mismo me siento contento y agradecido. Hace casi una década que acabé la carrera, desde entonces he vivido una fase difícil con muchas más experiencias internas que externas, marcada por una búsqueda personal de raíces y de un camino de vida.
Uno de mis defectos ha sido siempre un excesivo interés por demasiadas cosas. Al final elegir unas -y por consiguiente descartar otras- me resulta muy complejo, pero no queda más remedio. También me resulta complicado (o imposible más bien) vivir exclusivamente siguiendo la senda trazada por una sociedad que reduce el sentido de la vida a la mera adquisición de materiales o a lograr un determinado status social.
Al final, tras mucho ensayo y error, tras equivocarme muchísimo, ser injusto con mucha gente que de verdad apreciaba, etc. por fin parece que empiezo a ver la luz. Y eso me da cierta tranquilidad interior y me abre las puertas a nuevas posibilidades, al menos ya tengo la base.
La vida, el deporte, las personas que voy conociendo y las amistades que voy forjando...Ya sé lo que quiero aunque casi todo esté por hacer.
Os dejo una cita de J.T. Norgay, hijo de Tenzing Norgay, el sherpa que conquistó la cima del Everest junto a Edmund Hillary. Habla de la montaña pero también de la vida. Una declaración de principios que he tomado como propia:
De nuevo, gracias.
Creo que la vida se divide más en etapas que en años, algunos las superan antes y otros nos estancamos más en alguna que otra fase pero el concepto que manejamos de tiempo siempre es relativo, así que el número en sí no me dice nada.
Los últimos 10 años las cosas no han salido como esperaba (nunca me lo hubiera imaginado) pero ahora mismo me siento contento y agradecido. Hace casi una década que acabé la carrera, desde entonces he vivido una fase difícil con muchas más experiencias internas que externas, marcada por una búsqueda personal de raíces y de un camino de vida.
Uno de mis defectos ha sido siempre un excesivo interés por demasiadas cosas. Al final elegir unas -y por consiguiente descartar otras- me resulta muy complejo, pero no queda más remedio. También me resulta complicado (o imposible más bien) vivir exclusivamente siguiendo la senda trazada por una sociedad que reduce el sentido de la vida a la mera adquisición de materiales o a lograr un determinado status social.
Al final, tras mucho ensayo y error, tras equivocarme muchísimo, ser injusto con mucha gente que de verdad apreciaba, etc. por fin parece que empiezo a ver la luz. Y eso me da cierta tranquilidad interior y me abre las puertas a nuevas posibilidades, al menos ya tengo la base.
La vida, el deporte, las personas que voy conociendo y las amistades que voy forjando...Ya sé lo que quiero aunque casi todo esté por hacer.
Os dejo una cita de J.T. Norgay, hijo de Tenzing Norgay, el sherpa que conquistó la cima del Everest junto a Edmund Hillary. Habla de la montaña pero también de la vida. Una declaración de principios que he tomado como propia:
"La ambición y las aspiraciones no bastan por sí solas ni en el Everest ni en la vida, pues un objetivo no puede alcanzarse nunca por la fuerza. Sin embargo, cualquiera que esté motivado por la compasión y por el deseo de ayudar a los demás verá el fruto de su esfuerzo, aunque quizá no sea en esta vida. Uno debe ser diligente y tenaz, pero no impaciente.
La mejor lección que recibí, tanto de mi padre como de la montaña fue la humildad. Las dos la exigían"
La mejor lección que recibí, tanto de mi padre como de la montaña fue la humildad. Las dos la exigían"
De nuevo, gracias.




















