sábado, 24 de noviembre de 2012

Lanza los dados



“Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
De otro modo, no empieces siquiera.
Si vas a intentarlo, ve hasta el
 final.
Tal vez suponga perder novias, esposas,
parientes, empleos y quizás tu cabeza.
Ve hasta el final.

Tal vez suponga no comer durante 3 o 4 días.
Tal vez suponga helarte en el
banco de un parque.
Tal vez suponga la cárcel,
Tal vez suponga mofas, desdén,
aislamiento.

El aislamiento es el regalo
todo lo demás es un modo de poner a prueba tu 
resistencia, 
tus auténticas ganas de
hacerlo.

Y lo harás 
a pesar del rechazo y las
ínfimas probabilidades
y será mejor que cualquier otra cosa
que puedas imaginar.

Si vas a intentarlo ve hasta el final.
No hay sensación parecida.
Estarás a solas con los dioses 
y las noches arderán en llamas.

Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Hasta el final.
Hasta el final.

Llevarás las riendas de la vida hasta
la risa perfecta, es la única lucha digna
que hay.”


Charles Bukowski

'Soy una parte de todo aquello que he encontrado en mi camino' - Alfred Tennyson

martes, 20 de noviembre de 2012

XXXVI Carreira Popular do San Martiño

'El éxito y el fracaso no existen en el presente,
sólo existen el esfuerzo y la acción'
Arno Ilner


Un año más, Ourense volvió a vivir su fiesta del atletismo popular. Carrera con tradición, multitudinaria, con mucho público animando y mucho ambiente atlético ya desde el día anterior, o mismo la semana previa. La primera vez que participé en la San Martiño fue hace ya 12 años. De aquella, los niños corrían con los adultos, misma distancia y recorrido, y un chavalito de 15 años ya apuntaba alto al hacer el 17º y quedarse a poco más de 3' del vencedor de la prueba: el keniata David Kemei.
Ahora ya no participan keniatas en la San Martiño, cosas de haberse salido del calendario nacional. En cambio "el chavalito" si volvía participar, ahora ya algo más crecido, y esta vez conseguía ganar la categoría absoluta con autoridad. Con su triunfo de ayer acapararía más portadas en la prensa local que con su subcampeonato de España de este verano. El mundillo este del atletismo funciona así.


No me gustan las carreras multitudinarias (¿cuantas veces lo dije?) pero vale, voy hacer una excepción. La San Martiño tiene bastantes pegas: la salida es un estrés, el primer paso por el puente romano es un embudo, hay empujones, cada vez hay más idiotas con zapatillas (esto es una simple cuestión estadística), no puedes correr a tu aire hasta que casi llegas al Km 2 pero...
Ves las calles así de llenas, con un recorrido enteramente por el casco urbano, totalmente cerrado al tráfico, con gente animando, muchos de ellos conocidos...
Ves las imágenes y dices, oye, pues mola. Mas allá del aspecto competitivo, que puede llegar a ser frustante si vas con unos objetivos rígidos, porque puede suceder que no puedas correr como quieres, si te lo tomas como una fiesta y sales a disfrutar, resulta una magnífica experiencia.
No voy entrar ahora sobre si es mejor que Santiago; Coruña, etc, etc. Esa discusión es estúpida porque nunca va ser objetiva. Yo soy de Ourense y el significado que tiene para mí el correr por esas calles va ser diferente al de otra persona de fuera.

Llegué temprano, con tiempo de sobra para aparcar no muy lejos.  Como ya había recogido el dorsal el día anterior tenía bastante tiempo libre así que aproveché para dar una vuelta y charlar con los colegas que me iba encontrando.
Luego tocó hacerse una foto de equipo con mi club de atletismo ¡por fin estrenamos equipación!, calentar un poco, cambiarme las zapatillas e irme ya para la línea de salida que si no luego viene todo el mogollón.
El día estupendo. Mejor no pudo venir, soleado y con una temperatura ideal, ni frío ni calor.

Parado en la salida debí estar como 15'. No estaba situado muy atrás pero tampoco adelante de todo. A esas horas las primeras filas estaban llenas. En cruzar la línea de salida tardé casi medio minuto.
El primer kilómetro fue horrible, demasiada gente, demasiados empujones, corredores que se cruzan (¡Dios ,que peligro tienen algunos! no sé como no hay más caídas)


El puente romano es un auténtico embudo así que tienes que ir al ritmo que te dejan. Es un poco una lotería, como pilles delante a alguno que haya salido de las primeras filas y vaya casi andando vas apañado.
Sobre 4'40" el paso por este primer kilómetro. Esto es un hándicap para poder hacer una buena marca pero como ya dije antes, de lo que se trata en este tipo de carreras es más de disfrutar. Para batir records están las pistas.
No es hasta el kilómetro 2 o 3 cuando se puede empezar a correr con un poco de soltura. A partir de ahí sí que el hecho de ir permanentemente acompañado supone un aliciente, porque vas todo el rato entretenido.
No entiendo muy bien a la gente que corre con cascos. Hoy lo bonito era empaparse del ambiente que se respiraba en las calles, y no abstraerse. No es una crítica, a mi no me molesta, simplemente no lo entiendo, pero allá cada cual.


Cerca del km 5 alcanzo a Óscar y Alan de los Esprintes que iban clavando los tiempos que se habían propuesto. Se les notaba que iban disfrutando. Yo, aún sin preocuparme del reloj, también iba bastante cómodo de sensaciones, así que decidí apretar un poquito más.
20'54" en el paso por el cartel del ecuador de la prueba. Iba ser difícil bajar de los 40' aún en el tiempo neto. Estaba con mejores sensaciones que el año pasado (que corrí muy acatarrado) pero acumulaba más retraso.


Alcancé a Marcial que se había parado por una molestias y continué mi progresión. Tuve una buena referencia en el triatleta y atleta estradense Cristóbal Dios.
El paso por la calle del Paseo es de lo mejor de la carrera por la cantidad de público que hay a ambos lados. Los ánimos siempre te dan un subidón y ayudan a encarar los 3 últimos kilómetros que tienen además un perfil bastante favorable.
En esta última parte me sentí realmente bien haciendo el parcial del 7 al 10 a 3'54"' el Km: 11'44"

Pura vida.

Ya en el último km alcancé a Mario (quien lo iba imaginar el pasado año jeje) lo que demuestra que en esto del correr además del talento o la 'genética' es necesario entrenar mucho. Claro que, yo sin entrenar no sé hasta si sería capaz de acabarla, y él sin entrenar pudo esprintar para llegar delante mía.


Bueno, al final 40'55" de tiempo oficial, 40'38" de tiempo neto, puesto 558 de más de 3200 llegados. Ninguna maravilla pero las sensaciones fueron buenas. 2ª semana de entrenamiento en serio y como esto continúe así me parece a mí que voy dar guerra jeje
Ahora mismo me siento muy cómodo corriendo en torno a 4'00"-4'05" aunque me cuesta un mundo correr por debajo de 4'. Todo llegará, de momento sólo corro 2 días a la semana, cuando meta el 3º día y deje las sesiones de hipertrofia en el gimnasio seguramente iré mejor.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Alejandro Fernández  New Balance  29:49
2º Manuel Hurtado  New Balance 30:13
3º Lolo Penas  New Balance 30:37

Femenina
1ª Sara Pinho (POR) 34:22
2ª Rafaela Almeida SLB (POR) 35:08
3ª Gema Martín Atl. Salamanca  35:31


Pero, como decía Super Ratón: no se vayan todavía que aún hay más.
Había acabado ya mi carrera, recogido las cosas, la camiseta, el agua, etc. salía del pabellón y me encontré con afuera con Álex, mi ex-pupilo, que buscaba alguien que lo acompañara a la carrera escolar.
Y es que claro, en la prueba para escolares, estos niños de 9 años comparten recorrido (4,5 Km) y línea de salida con grandullones de 16. No voy entrar si está bien o mal, por una parte está genial ver tanto crío corriendo pero al estar muy masificada también hay muchos empujones, caídas y demás, y los más pequeños se llevan la peor parte.
Por supuesto no dudé en acompañarlo. Habrá quien no le parezca bien pero no me importa lo más mínimo, ni el reglamento, tal y como está redactado, lo prohíbe, ni perjudica a nadie. Él fue más tranquilo, sus padres también y a toro pasado hasta podría decir que el ir acompañado lo libró de que le pasaran por encima una horda de chavales cuando se cayó en la salida. Si al fin y al cabo esto es una fiesta participativa, no el campeonato del mundo, y lo importante es que se diviertan y haga deporte ¡No lo podemos juzgar como si fueran adultos! En estas categorías no podemos poner el aspecto puramente competitivo por encima. Para todo existe un equilibrio, y si hay que dar facilidades y ser más laxo para estas categorías se hace. Yo lo tengo claro, su alegría lo compensa todo y para mí fue una experiencia muy bonita.
El pequeño saltamontes tiene muy buenas maneras y aprende rápido las buenas costumbres, estuvimos trotando un poquito para calentar y nos fuimos para la zona de salida.
Ni delante de todo, que ahí dejamos a los mayores, ni detrás que no hay quien se revuelva y hay muchos empujones, nos colocamos en 4ª o 5ª línea. Salimos bastante bien situados.
Para nuestra desgracia los chavales que estaban delante eran bastante payasos y, a pesar de que recibieron un toque de atención de otro adulto acompañante, al poco de sonar el disparo se produjo una caída múltiple delante nuestra.
¡Empezamos bien! 
Hice un poco de tapón con el cuerpo para darle tiempo a los chavales que se levantaran y a Álex también aunque no se llegó a caer de todo.
Luego ya empezamos a correr entre una marea de piernas.
Si la salida de adultos fue una locura esta fue lo mismo pero multiplicada por 3. Me puse detrás de Álex para que no se lo llevaran por delante mientras lo seguía entre la gente.
Le indiqué que controlara un poco porque la carrera iba ser larga y la verdad es que lo hizo muy bien.
Pero no creáis que fue un paseo, a 4'38" el Km me llevó el animalito. Ya lo quisieran ese ritmo algunos de la carrera de adultos.
20'56" y ya estábamos entrando en meta. Él al principio no estaba muy contento con su rendimiento, porque pensaba que lo podía hacer mejor, pero la verdad es que lo hizo genial.
-¿Lo diste todo, no?
- Si
- Pues entonces tienes que estar contento

Claro que lo estaba. Es un crack.

Momentos como estos valen más que muchas carreras.
Y al que no le guste y no lo entienda así, a lo mejor es que hace demasiado tiempo que dejó de ser crío.

martes, 13 de noviembre de 2012

XXXIII Carreira Popular de Negreira

Una buena carrera para completar una buena semana de entrenamientos. No es que le dedicara más horas, ni más kilómetros, ni más intensidad pero si que me sentí muy centrado en cada sesión, haciendo justamente lo que quería hacer y absolutamente concentrado en cada tarea. El mismo tiempo dedicado pero mejor aprovechado, hacía ya mucho tiempo que no tenía esta sensación.

Negreira es una de las pocas carreras, quizás la única, ahora que lo pienso, de las que se disputan en Galicia, que está incluida dentro del calendario nacional de la RFEA. Este detalle, poco relevante a los ojos de un profano, se traduce en detalles como que aquí se den cita un ramillete de atletas africanos, mientras que, en otras carreras con más participación, de poblaciones mayores y con similares premios en metálico no.
Opiniones habrá para todos los gustos, y el asunto tampoco es tan sencillo, pero sea como sea tengo que confesar que disfruto viendo (aunque sólo sea en el calentamiento) el talento puro.


En cuanto al día, los 'absolutos' tuvimos bastante suerte con nuestra carrera, ya que nos libramos de la lluvia, incluso en el calentamiento. No tuvieron tanta fortuna otras categorías. Los más pequeños son todo un espectáculo, incluso atrajeron la atención de los africanos que acudieron a ver la salida y se echaron unas risas con ellos. El entusiasmo es un lenguaje universal, no hay barreras. Conforme nos hacemos mayores hay habilidades que ganamos y otras, en cambio, perdemos, o nos las dejamos por el camino. Hay detalles que deberíamos aprender de los críos (o 'desaprender' los mayores)

El recorrido era conocido. Perfil ondulado, quebrado, duro, con partes urbanas y partes más rurales, calles anchas y caminos más estrechos. No me disgusta. El año pasado lo pasé fatal, eso sí, entre las agujetas y el bajón post-catarro ¡que sufrimiento! La segunda parte de la carrera además me parece más dura que la primera así que, como llegues un poco justo, a pesar del último kilómetro en descenso, se hace muy largo.


La salida es un poco estrecha, y eso que la carrera no es de las multitudinarias, pero ya se sabe que hay gente que no se sabe o no quiere situarse en el lugar que les corresponde. Lo más curioso es que buena parte de esta gente que se dedica a estorbar son ya maduritos (xa podían ter sentido!) A un crío aún se le pasa, porque le disculpas, de alguna manera, su falta de conocimiento y el ímpetu de su sangre caliente, pero hombre, al señor ya entrado en años que se apunta a salir con los keniatas para hacer un tapón a los 20 m pues no. Es de esos mismos elementos que se meten en una calle de la piscina donde está gente nadando (más o menos rápido, eso da lo mismo pero entrenando) a hacer doble espalda ocupando todo el ancho ¿Tenemos un ego tan desmedido que no pensamos en la posibilidad de que molestamos?
Por suerte en Negreira el tapón dura la longitud de la primera calle. Luego viene una ancha avenida para poder correr a gusto.
Por ponerle un pero a esta prueba es que los kilómetros están mal marcados. El cartel del km 1 lo pasé en 5'33". Independientemente del tiempo que pudiera perder en la salida, y de que hasta ese punto el perfil es ascendente, sé lo que es y lo que no es, hacer un kilómetro a 5'30". Para eso no hace falta GPS. Hubo alguno que pareció llevarse un susto al ver tales guarismos en su reloj pero ya se veía que aquello no podía estar bien.
Por lo demás, las sensaciones eran bastante buenas y seguían la tónica de la semana. Muy cómodo y muy concentrado.
Regulando cuesta arriba y soltándome cuesta abajo. Se me pasó por la cabeza el pensamiento de por qué bajaré tan mal en pruebas de montaña cuando aquí, en el asfalto, no hago más que adelantar a gente en las bajadas. ¿El problema estará en mí o en los demás? Misterios...


En un bucle nos cruzamos con la cabeza de carrera, bueno cuando yo pasé estaban a punto de pasar los primeros. No sé que me sorprendía más, si la velocidad a la que iban o el hecho de que a uno de ellos, al etíope que ganó, le doble en edad.

Continúo mi carrera sin mayores contratiempos, pasando el indicador del km 5 en 21'02". La mitad está hecho y queda lo que se supone que es más duro. Pero hoy es de esos días que no importa, porque voy muy metido en carrera, muy concentrado, y el hecho de saber cuanto llevo o cuanto queda me provoca más bien indiferencia. Busco la fluidez del movimiento, la postura.
Los toboganes se suceden, cuesta arriba y cuesta abajo. Mantengo al táctica de no apretar en las subidas. A mi lado un chico da zapatazos, me concentro para que esto no me ocurra a mí. Dicen que la técnica es el arte de evitar esfuerzos inútiles.


Km 6, más o menos, marcho un rato junto a Nerea Ruanova, una atleta juvenil que ha hecho algún podio en campeonatos de España. Tiene apellidos de campeona y buena planta corriendo pero, aquí por lo menos, le falta competencia para crecer. A pesar de clubes como el suyo que apuestan por la cantera, el panorama del atletismo, y hasta diría del deporte en general, en estas categorías es bastante desolador. Atrás quedaron otros tiempos.
Pasamos por el centro del pueblo, el punto donde el año pasado me entraron ganas de retirarme. En esta ocasión la situación era muy distinta. Tampoco noté un bajón como la semana pasada en Vigo. Todo resultaba fácil.
Sin mucha más historia, ascenso, descenso... y ya me veo en la recta de meta. Choco la mano con unos chavales y concluyo el trabajo: 42'16", puesto 171º muy buena carrera. Hace 3 años hice casi 1' menos pero repito: muy buena carrera, venía buscando eso, el fluir, la concentración, no tanto el tiempo.
Resultó tan agradable que hasta la palmerota de chocolate que nos dieron (que no suelo comer estas guarradas, la última vez el año pasado en esta misma carrera, no me gustan demasiado) me supo como nunca.

'Cada día es un buen día'

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Tsegaye Mekonnen  (ETH)  29:45
2º Cibryan Kotut (KEN)  29:59
3º Merhawi Tadesse  (ERT)  30:28

Femenina
1ª Marta Tygabea (ETH)  33:36
2ª Correti Jepkoech (KEN) 33:37
3ª Mary Wacera (KEN) 33:44

Fotos:  Xesús, Lorena, Fotoatletismo

lunes, 5 de noviembre de 2012

Nueva temporada y 10 Km Praia de Samil

Noviembre es, tradicionalmente, el mes que marca el inicio de las temporadas atléticas por aquello de las renovaciones de licencias, cambios de club y todo eso. Aunque luego los planes de entrenamiento de cada cual se ajusten o no a esta suerte de división temporal, si parece una buena época para hacer balance y encarar con ilusión nuevos objetivos. Esta temporada que comienza supone mi cambio de categoría a veteranos allá por el mes de marzo (¿pero como es posible? me cuesta asimilarlo jeje) Cuando empecé en esto del correr era promesa, hasta tengo un trofeo de esta categoría de mi primer medio maratón. Uff, parece que ya han pasado unas cuantas temporadas... algunas con más pena que gloria, pero de todas he aprendido algo. 
Supongo que de todo lo que hacemos lo que nos queda es eso, aprender, crecer y conocernos más a nosotros mismos. Recibir y dar, en el fondo la vida consiste en un intercambio de información.

En esta temporada que concluye no hubo, a primera vista, nada demasiado destacable. Sin embargo establecí mis mejores marcas en 800, 1.000 y 3.000 metros. También en milla en ruta y 5.000 m (aunque como era el primer 5.000 que corría en pista no tiene mérito) 
Aunque el crono no lo es todo, si es, en cierta medida, una referencia para afirmar que se progresa adecuadamente. Sin hacer ruido este año he tenido mis mejores sensaciones en una pista.
Ya en distancias mayores, la cosa no ha ido tan bien, lo que también se podría explicar por el bajo kilometraje entrenando este año. Aún así aprobado en el cross; un bien en el campeonato gallego y algo más flojo en el provincial, pero el mejor de todos fue el de San Miguel de Oia. En 10.000 m decepción, era uno de los objetivos pero no salió. Los medios maratones no eran objetivo pero resultaron un fiasco total, tanto Pontevedra como el del Barco. El del Ribeiro si me dejó contento pero por otros motivos.
Las populares no las cuento porque las considero más entrenamiento que competición, al igual que las pruebas de montaña. Guardo buen recuerdo del trail del Galiñeiro, no por el resultado, sino porque noté que había sido un entrenamiento magnífico de cara al Aviaman y los paisajes se me quedaron en la memoria.
Con respecto al multideporte fue una temporada en general flojíta, por mi pérdida de interés en la bici y por un titubeo en el establecimiento de objetivos, pero que me proporcionó quizás la mejor experiencia deportiva del año. Pese a la clasificación estoy muy orgulloso de mi participación en el Aviaman, porque se torcieron muchas cosas y supe encararlo con la actitud mental apropiada. Fue una gran victoria aunque no se reflejara en el papel. Yo lo sé y con eso me basta. 
El resto mal, no me clasifiqué para el campeonato de España pero reconozco que no me lo merecía, disfruté de la prueba de consolación. Cada vez me siento menos triatleta.
La natación fue algo que también tuvo su protagonismo este año. En las pruebas de aguas abiertas no lo hice demasiado bien, muchas no reflejaron ni el nivel ni las sensaciones de la piscina. Tuve problemas con el neopreno y pocas veces me sentí cómodo, sólo salvaría la travesía del Fisgón. De todas formas me divertí, al ser además un deporte que no se me da demasiado bien me obliga a salir de mi 'zona cómoda' y a aprender mucho más de mi mismo.
Si ahora baremamos todo lo anterior yo creo que al final el resultado es positivo. Hay cosas que cambiar, que retocar, tengo claro que no puedo obtener mi mejor rendimiento haciendo cosa tan diversas (no se puede estar en misa y repicando) pero ahora mismo es lo que quiero hacer y me sale del corazón seguir viviendo en esta especie de malabarismo.

¿El equilibrio es imposible?

Tuve momentos malos en la temporada, entre ellos un abandono, no me es posible separar el deporte de lo que es el resto de mi vida y todo influye en todo. No me ha salido el plan A, ni el B, ni el C... pero de momento sigo sabiendo remontar el vuelo y sacarme otro plan de la manga. 
Así empiezo la temporada 2012-2013, con el mismo club pero con nuevas ilusiones en lo deportivo y en lo personal. Los objetivos deportivos de momento son flexibles porque están subordinados a otros de carácter vital pero seguirían centrados en lo mismo: pista, cross y larga distancia-reto, por este orden. Es casi al revés de lo que hace otra gente que fijan primero sus objetivos de larga pero yo intento amoldarlos para que me estorben lo menos posible.

Como inauguración de la nueva temporada este domingo corrí los I 10 Km Praia de Samil, una prueba que había sido suspendida y aplazada por un temporal así que no estaba prevista en esta fecha.


El entorno de Samil me produce emociones contrapuestas, no es que sea muy feo pero ver el skyline de Toralla, el horrible paseo de cemento y recordar las fotos de como era la zona hace 30 o 40 años, me hacen desear ser Songoku y mandarle una onda vital a todo aquello (pensamiento friki)


Con respecto a lo deportivo se trataba ésta de una prueba rápida, bastante llana, a 3 vueltas (1 pequeña y 2 grandes) que discurrían sobre grandes avenidas sin problemas de espacio. La participación fue bastante numerosa, sin un nivel demasiado elevado pero con un buen nivel medio y algún que otro ilustre veterano que conserva todavía nombre y porte.
La organización correcta, por ponerle un pero a mí no me gusta que, cuando se regala camiseta, no se le de a todos los inscritos. En mi caso me da igual (será por camisetas), de hecho la camiseta que me tocó era más un camisón :-) (llevo 2 seguidas, la de Santiago todavía era más grande) pero queda feo.

La semana no había transcurrido muy bien a nivel entrenamientos. el día anterior incluso me salté el entrenamiento porque llovía mucho y 'aún estamos en Noviembre' así que aproveché el ir a Samil para hacer un calentamiento largo y trotar media hora por el paseo y por la arena dura de la playa. La arena de la playa no es la mejor superficie para calentar pero psicológicamente es muy reconfortante.
Al principio del calentamiento cayeron unas gotas pero luego se iría quedando una buena mañana.
La estrategia para la carrera era rodar fuerte hasta el Km 6 o 7 sobre 4'05" e intentar acabar los últimos kilómetros a ritmo competición por debajo de 4'.


No tengo parciales de todos los pasos kilométricos pero es de suponer que el inicio de carrera fue conforme a lo previsto. Pese a ir en posiciones retrasadas el paso de Km 3 en 12'12" lo deja claro. En principio cómodo.


Las vueltas grandes tenían un falso llano antes del punto de retorno, que en principio no parecía duro pero que luego se acabó notando. No tengo referencias del paso por el Km 5 porque me pilló bebiendo y olvidé marcarlo pero del 3 al 7 tuve las mejores sensaciones de toda la carrera, por momentos realmente buenas en cuanto a postura y fluidez. El ritmo ya se acercaba a los 4'/Km e iba in crescendo con el suceder de la carera.


En cambio, ya en el 7, perdí un poco la postura, la sensación de ir suave y un poco la motivación. El pequeño desnivel parecía bloquearme las piernas y yo mismo me di cuenta de que, a pesar de seguir adelantando corredores, mi ritmo había decrecido.


El retorno con la pendiente a favor facilitó el ir más cómodo pero no disminuyó la sensación de ir atrancado. Pese a todo, el último kilómetro, al que a lo mejor le faltaban metros, me salió en 3'55" que estaría bien.


En total 40'39", puesto 190º. Es la primera, no está muy allá pero no importa, la primera competición de verdad planeada es un cross dentro de 2 semanas, quizás aún me de tiempo a afinar un poco y evitar el farolillo rojo pero tampoco es lo más importante. Ahora toca sumar, acumular, adaptarse, para que dentro de unos meses podamos ir a este mismo ritmo tirando más de grasas y sin acumular tanto lactato :-) Cada cosa a su tiempo.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Rubén Pereira  Athletic's 32:38
2º Carlos Adán  32:38
3º Juan Carlos Pereira  Alejandro Gómez  33:33

Femenina
1ª  Águeda Blanco  36:51
2ª Sara Pérez  Comesaña S.C.  37:52
3ª Verónica Romero  Athletic's  40:14

lunes, 29 de octubre de 2012

XXXV Carreira Pedestre Popular de Santiago

Comentaba ayer en el caralibro que siempre era bonito correr por Santiago. Me gusta mucho el recorrido de esta carrera. Me gusta menos el tema de la masificación. Pero si ponemos todo en la balanza, tanto la situación de la meta como los 2 últimos kilómetros por el casco viejo pesan mucho y hacen que esta prueba merezca la pena.


La organización tiene cosas buenas y otras no tanto. Este año llegué un poco tarde (a las 9 estaba aparcando el coche) y la recogida del dorsal se prolongó demasiado tiempo. Había varios puestos, los 2 primeros que repartían 800 dorsales cada uno, que estaban vacíos, mientras que el que me tocaba a mi, y que repartía 1600 dorsales, tenía una larga fila de gente. Aún admitiendo la complejidad del caso, con los mismo recursos disponibles quizás hubiera sido posible una forma más eficiente de repartirlos, no sé.
En el aspecto positivo está el número de voluntarios, policías, protección civil, etc. movilizados, el hecho de que el circuito esté perfectamente delimitado y cerrado al tráfico, incluso en el casco histórico no vi muchos problemas (las veces que corrí yo por lo menos) con visitantes ni vecinos, ni con coches que quisieran entrar o salir, ni nada de eso.


Como ya dije, se me hizo un poco tarde y el calentamiento fue de lo más chapucero. Básicamente consistió en correr con la mochila a cuestas hasta el coche (oye, como cansa, no sé como dan corrido así en Sables), cambiarme rápido y volver corriendo a la zona de salida.
Este año como novedad había salida por cajones de colores pero al final no sé si sirvió de mucho porque la gente se sigue colocando donde le da la gana. Yo tenía el color azul que en hombres eran tiempos de 12 km de 45' a 55' (mi mejor tiempo aquí fue de 49' poco hace años que serían unos 48' y pico netos) y me situé justo al lado del cartel que delimitaba el inicio del cajón amarillo. Pese a ello, una vez iniciada la prueba aún tocó sortear algún que otro 'elemento estorbante'.
De todas formas esta vez pude alcanzar la alfombrilla de salida de forma relativamente rápida, sólo 15" frente al más de 1' de alguna edición pasada.

La salida, impresionante foto. Por algún sitio andaba yo.

La cuesta de Juan XXIII resulta complicada y peligrosa. Además de empujones, codazos y demás maniobras, junto con los ya mencionados 'elementos estorbantes' y los corredores 'zigzagueros' (otro clásico de las carreras multitudinarias), hubo que sortear también unas vallas de obra que parecían puestas a propósito para tropezarse con ellas.

Fijarse en la situación de las valas ¡pa'berse matao!
Esta parte siempre me resulta un poco agobiante aunque reconozco que hubo años peores. A lo mejor no salí tan mal situado o el tema de los cajones si que tuvo alguna influencia para mejor...

Llegué a la banderola del km 1 en 5'11" ¿estaría bien colocada? No me daba la impresión de haber perdido tanto tiempo pero puede ser. Recuerdo años en los que había tardado más de 6'.
A partir de ese momento la cosa iría más tranquila. Aunque siempre se corre rodeado de gente al menos se va de forma más fluida y hay menos riesgo de tropezón.
El día estaba estupendo y la Tª para mí también. A la mañana temprano hacía un pelín de fresco pero luego corriendo hasta se agradece. El viento que soplaba parecía haberse calmado, así que se daban todos los elementos para disfrutar de una bonita carrera matutina.
Tras la experiencia de Pontevedra la semana pasada mi único objetivo hoy era el de poder correr y disfrutar corriendo, correr sin dolor y sin tener que soportar esa especie de martilleo a cada zancada que me destrozó en Ponte.
Esta semana apenas entrené, me la tomé como una especie de transición entre 2 temporadas. Asistí a unas jornadas sobre nutrición en Lugo y esos 2 días no hice ninguna actividad física. Del resto fui un día al curso de escalada, un día a la piscina para no olvidarme  (jeje), un día de gimnasio pero dedicado sobre todo a hacer estiramientos y 'core' y un día que me apetecía correr pero salí sin reloj ni pulsómetro (que lo tengo estropeado) ni recorrido fijo.

Tenía cierto miedo de que se repitiera la historia y cuando en el km 2 empecé a sentir molestias en la zona del soleo se encendieron todas las alarmas.
Pero al final no. Los kilómetros transcurrieron de forma cómoda y pude volver a disfrutar del placer de correr. Como el año pasado corrí sin importarme el tiempo y sin un objetivo definido, y las sensaciones resultaron de lo más agradable. Disfruté del día, del recorrido, del público, y de la gente que tenía a mi alrededor.


Se me pasó todo volando. Del cartel de 'faltan 11 km' al de 'faltan 8' fue como un abrir y cerrar de ojos. Ni me enteré de los puntos intermedios. 11'54" el parcial de estos 3 Km con perfil favorable.

Perfil

A partir de ahí alguna gente empieza a perder fuelle y hay que tener un poco de cuidado al adelantarlos pero el mayor peligro lo llevan aquellos que andar subiendo y bajando de las aceras. Además del perfil yo creo que a esta carrera la hacen dura la cantidad de cambios de ritmo, frenazos y acelerones que se suceden a lo largo del recorrido.
En el km 5 o 6 me encuentro con Pirri y vamos juntos un buen rato, prácticamente hasta el inicio de la cuesta de Vite.
En el km 7 y 8 hay una serie de repechillos que se hacen duros pero son sólo el aperitivo de la famosa cuesta. En realidad la subida subida no llega a los 2 Km y la parte dura se concentra hacia el final, los últimos 300 o 400 m. El problema es que si subes muy alegremente al principio luego se acaba pagando. 4'43 y 4'49" fueron los parciales de esta parte. Suben bastante la media del ritmo por kilómetro pero también es de los tramos más emblemáticos de esta carrera.
Aquí Pirri se quedó atrás, luego recuperaría lo pedido en la bajada, y coincidí con Cuco.



Una vez coronado el 'puerto' hay 2 kilómetros para disfrutar hasta llegar a meta. Lo típico sería lanzarse a tumba abierta pero me lo tomé de forma más conservadora para no cargar los músculos en exceso (además de que yo ya de por sí bajo mal)





La sensación de callejear por esas calles empedradas es de los recuerdos que te quedan siempre de esta carrera.


Muy bonito, con mucho público animando. Llega un momento que parece que tras cada esquina te vas encontrar con el Obradoiro y la meta, pero siempre hay a continuación otra callejuela más. Aunque conozca esta parte de Santiago siempre me queda la misma sensación de laberinto interminable. Lo que pasa es que a diferencia de años en los que deseaba terminar y se me hacía larguísimo, en esta edición no lo anhelaba especialmente. Podrían decirme que le añadían 6 o 7 Km más de propina a la carrera y lo asumiría con una sonrisa. Cuando te diviertes haciendo algo no te alegra demasiado que se acabe salvo que al hacerlo obtengas una recompensa. Hoy sabía ya antes de empezar que no haría una marca especialmente buena, ni obtendría un resultado del que me podría sentir orgulloso así que, ¿para que desear el final?


Pero todo toca a su fin y finalmente aparece la plaza y la impresionante Catedral (así, con mayúsculas) El tiempo que se refleja en el reloj que hay bajo el arco de meta supera los 50' así que no merece la pena esprintar. Es como algo que tengo asumido. No es la primera vez que me sucede pero una vez más me salió de dentro el pararme y entrar a meta caminando. Fue algo subconsciente, un impulso... no sé muy bien por qué. Quizás, dado el escenario y las circunstancias, sintiera la necesidad de entrar en meta no como corredor sino como peregrino.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Manuel Penas Otsu-Colibrí Guadalajara 35:53
2º Alejandro Fernández  OAAP  35:56
3º Bruno Miguel Ramos  Maia A.C. (POR)  36:35

Femenina
1ª Sara Pinho (POR)  41:52
2ª Rafaela Almeida  SLB (POR)  42:03
3ª Esther Navarrete A.F. Celta  42:08

martes, 23 de octubre de 2012

XVII Medio Maratón de Pontevedra

Hay días en los que todo fluye y días en los que todo es cuesta arriba. Parece que mi relación con Pontevedra en cuanto a eventos deportivos no tiene término medio, resulta tanto escenario  de algunas de mis mejores actuaciones como de auténticos fiascos.
Este medio maratón es una prueba muy bonita, bien organizada, con circuito urbano al que se dan 2 vueltas, bueno para seguir desde el punto de vista del espectador y rápida para el participante. Ahora mismo ya está consolidada en su formato actual y la verdad es que tiene poco que envidiar a cualquier otra prueba de ciudades más grandes. Si algo se puede destacar de esta pequeña ciudad es que lleva unos años ofreciendo gran variedad de eventos deportivos y lo hace muy bien.
Después de un par de años sin poder asistir volvía a tomar parte de esta competición, con las ideas muy claras en cuanto a lo que podría hacer, por cuanto soy consciente de mi situación actual.
En el calentamiento le comentaba a los hermanos Espiña (nota para ellos: ya vísteis que os nombré) que no estaba para bajar ni siquiera de la hora y media. Es cierto que la última vez que corrí aquí si lo hice, a pesar de una conjunción de elementos negativos como el mal tiempo, frío , viento, lluvia, un estado griposo y tras haberme pasado media semana enfermo. Pero esto sucede una vez y no es lo normal, además de aquella la temporada estaba más avanzada y había acumulado más entrenamientos y más kilómetros.
Esta iba ser mi 21ª (creo) media de asfalto. Es una distancia a la que nunca le cogí la medida y que no se me da bien, aunque en realidad podría decirse que esta la distancia la preparé sólo una vez y no llegué a correrla (enfermé la noche anterior, me dio tanta rabia que dejé de preparar pruebas de forma específica... y hasta hoy) De todas formas este tipo de pruebas me vienen bien, la capacidad aeróbica es un aspecto en el que cojeo y tengo margen de mejora, hacer estas tiradas 'largas' en solitario me resultan muy aburridas y acompañado de gente se hace mucho más fácil.
Conociéndome como me conozco ya me había pronosticado una marca en la horquilla 1h30'-1h32'.
Pero las condiciones para correr eran ideales, no se podía pedir más. Una mañana soleada, sin mucho calor, tirando más bien a fresco, sin viento... buena compañía, liebres puestas por la organización a distintos ritmos... más facilidades imposible. Podría esperar que la flauta sonase otra vez...
Sin embargo, aún no habría llegado al km 1 cuando tenía tal dolor de piernas que lo único que pasaba por mi cabeza era que la mañana se iba hacer muy muy larga.
Cuando uno lleva más de una década corriendo, de otra cosa igual no, pero de dolores musculares-articulares-tendinosos-neurales acaba haciéndose uno casi un experto. Aún así no recuerdo una carrera de esta manera, con semejantes dolores ya desde el inicio.
Algún entrenamiento sí, por eso quizás pensaba que con el paso de kilómetros, el cuerpo se iría acostumbrando y me iría encontrando mejor. A veces pasa.



El ritmo era suave, el 1º km en 4'25", el 2º y el 3º en 4'16" que sería el ritmo objetivo.
El 5 lo pasé en 21'37", pero seguía igual de incómodo.
Intenté desconectar de alguna manera, centrarme en la carera, adquirir un ritmo y poner el piloto automático, entrar en esa especie de trance que te proporcionan las carreras más o menos largas.
Y creo que en algunos momentos lo conseguí. Durante un par de kilómetros fui dentro de un grupo a buen ritmo al lado de la chica que iba 4ª a la que animaba mucha gente por el nombre: ¡Vamos Pilar!... Suerte tener tanta afición, supongo que era local.
Pero ese momento de buenas sensaciones fue todo un espejismo que se desvaneció tan pronto apareció la primera cuesta. No, quizás ni siquiera fuera merecedora de ese nombre, no era ni un repecho, tan sólo un pequeño desnivel en una calle de cemento.
Me di cuenta de que no impulsaba. No era capaz de hacer una zancada correcta. Los síntomas eran bien concocidos, el sempiterno tema de flexores y extensores de cadera. Ya me hizo abandonar en Leiro hace unos meses y me ha venido dando la lata periódicamente desde 2003? - 2004?



Estaba en el km 7 así que el pensamiento lógico es dejarlo. Me dije: Bueno, pues completo la primera vuelta y se acabó.
Pero el trazado de Pontevedra consta de varios bucles que no se alejan demasiado de un mismo punto.
Es así que, llegado al km 10 (43'41", mal tiempo), me dije ya que estoy aquí y me siento bien de fuerzas me hago el bucle de la avenida de Buenos Aires (sobre 2 Km más) y luego lo dejo.

Foto cortesía de Patxi

Hasta hice la tontería de probar a aumentar un poco el ritmo a ver si así resultaba mejor (cosas que se piensan cuando vas en carrera, marchaba ya en torno a 4'25/Km e hice este kilómetro a 4'17") Evidentemente no fue mejor. Es más, ya me estaba temiendo que antes o después tuviera el mismo desenlace que en Leiro así que volví levantar el pie.
Llegado al 12 cuando ya estaba decidido a dejarlo me dije, mejor dejarlo en el 15, así nos sale un entrenamiento más 'bonito', ya que vine hasta aquí...
Así que decidí hacer también el bucle del campus.
El dolor era incómodo pero dejaba correr, tampoco arriesgaba a una lesión inminente, que en ese caso hubiera parado enseguida. Era más limitante que otra cosa. No entendáis esta crónica como una apología de correr con dolor, yo aconsejo ser precavidos que carreras hay muchas y piernas sólo 2.
Bueno, hecho este inciso, llegué al Km 15...
-Mierda, es que me sabe mal dejarlo. Al menos llego hasta la rotonda del puente de los tirantes y lo dejo allí.
Estaba ya cerca del Km 16. En esos momentos oía la megafonía del estadio. Mi 'tocayo' Huracán Hurtado se hacía con la victoria. Me alegro por este huracán de clase I, yo a su lado soy un simple remolino.
Km 16...
- Por 5 que quedan ¿lo voy dejar aquí?
De momento podía correr. Vamos, llevaba más de 1 hora con dolor de piernas, molestias en la zona de sóleo derecha y psoas izquierda, sintiéndome raro corriendo. Con no demasiada moral... pero también tengo que decir que no me dolía más que 10 km atrás y que posiblemente llegado a este punto de la carrera quizás me dolieran las piernas de todos modos.
Cierto es que no tenía demasiada motivación, me adelantaba todo el mundo y sinceramente, llegados a este punto me daba lo mismo acabar en 1h32' que en 1h35' que en 1'40'. Apretaría el culo por bajar mi marca de 1h28' del año de la pera o incluso por bajar de la barrera psicológica de 1h30' pero en la situación en la que estaba la carrera iba ser un churro igual, haciendo 92' que 99'
Si quería llegar, por esa tontería que siento de querer acabar lo que empiezo y porque con lo de abandonar pasa como con las drogas, que empiezas un par de veces y luego se acostumbra uno a lo 'fácil'.
Sobre el Km 17 o 18 me alcanza Pablo Díaz y su llegada supuso un balón de oxígeno. Quizás no en el plano físico porque seguía igual de mal, pero algo de conversación y ánimos hacen olvidar otras cosas. Pablo había salido de liebre del grupo de 1h35', tiene mucha experiencia como atleta y desde hace unas temporadas como entrenador, es licenciado en CCAFD y lleva entre otros al paralímpico Gustavo Nieves, a Leticia Barbosa, a la marchadora Eva Mª Iglesias o a mi paisano Iván Docampo. Además es buen tío (si alguien quiere entrenar con él va empezar un nuevo proyecto de entrenamientos personalizados. Podéis consultarlo aquí)
Y para el que se lo pregunte: no, no somos amigos cercanos y no se trata de publicidad encubierta. Se portó bien conmigo durante la carrera y creo que su proyecto merece ser conocido.


El descenso por el casco antiguo fue casi un suplicio pero de esta manera llegamos juntos al estadio del centro de tecnificación. Se está convirtiendo en una meta mítica: varios triatlones, entre ellos el campeonato de Europa de tri, la media maratón...
La media vuelta a la pista se me hizo larga, más por falta de ambición que por otra cosa. Ojalá hubiera tenido motivos para esprintar... pero no era el caso.

Tensión en los hombros, demasiado dolor.

Cruzar la meta no me supuso demasiada alegría pero si la sensación de tarea cumplida. Quizás al final no hubiera tanta diferencia entre el tiempo esperado y este, pero lo hubiera imaginado de otra forma. Aunque no  tuviera encima el entrenamiento suficiente para una buena media  si esperaba disfrutar más. Esto fue un poco una cabezonería de la que no me siento especialmente orgulloso pero tampoco arrepentido.
1h34'05" de tiempo oficial, aunque en tiempo neto bajo por un segundillo del 1h34'. Puesto 453º.
21º medio maratón de asfalto completados, 23 si cuento 2 de monte, el último la semana pasada. 
Suma y sigue.
Este año ya no creo que corra más medias, curioso que mi marca del año se quede la de una prueba que corrí disfrazado y de cachondeo. Cosas que pasan.
Hoy he empezado con un curso de escalada y me ha gustado. Hay que aprovechar las oportunidades. Siempre.

Clasificaciones (completas aquí)
Masculina
1º Manuel Hurtado OAAP  1:07:27
2º Rafael Fuentes  Gimnástica Pontevedra 1:08:00
3º Jose Antonio Ramallo  Gimnástica Pontevedra  1:08:28

Femenina
1ª Águeda Blanco  Comesaña S.C. 1:21:52
2ª Soledad Castro  Comesaña S.C.  1:22:55
3ª Eva Mª Iglesias C.A. Bidezabal  1:28:22

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